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Antonio Bahamonde: memorias de un impostor (2)
Segunda parte...
 
 
Moisés Domínguez Nuñez 
 
 
 
Vamos a contar mentiras, tralará…
 
   Bahamonde nos engañó de forma astuta. Escogió y manipuló las pruebas de forma malintencionada. Como un artesano de la impostura se aplicó en el invento con sumo cuidado por lo que había que resolver el complicado acertijo desde la raíz misma.
 
   Uno de los primeros indicios que me llevaron a pensar que estábamos ante un fraude como la copa de un pino me lo ofreció la acusación de asesino que hizo Bahamonde del famoso “Cura de Zafra “. Nos referimos a Juan Galán Bermejo que por otro lado hay que decir no había nacido en Zafra.
 
   Bahamonde en su panfleto escribe: «conocía muy bien el pueblo y la canalla marxista que en el había, hizo fusilar a gran número de personas». Otros han llegado incluso a manifestar que realizó este “trabajo” personalmente. Durante la Guerra Civil se publicó un boletín de información católicaDe Rebus Hispaniae que trataba asuntos de la Guerra Civil relacionados con el clero. El jesuita Constantino Bayle reproduce casi en su integridad el informe que realizó el obispo de Badajoz, José María Alcalá y Alenda, sobre Galán Bermejo. Y en su número 23 del 1 de agosto de 1939 nos encontraremos con la respuesta dada por el propio capellán Juan Bermejo a toda la sarta de mentiras que Bahamonde vertió en su libelo contra él. Dando debida replica a las injurias expuestas por el exdelegado, el Capellán Galán Bermejo escribe sobre la entrada en Zafra:
 
   «Mi actuación fue dedicarme a visitar algunas iglesias, que me llevaron la mayor parte de la mañana, especialmente la de San Miguel, en la que acompañado por varios vecinos, estuve recogiendo los ornamentos y varias imágenes que los rojos mineros de Huelva dejaron tiradas por los suelos. A las once de la mañana (7/08/1936) celebré la Santa Misa en la iglesia Parroquial con asistencia de las fuerzas de liberación de la ciudad y a las que el señor Cura Párroco… les agradeció, en nombre de todos los que con él compartieron los días de prisión, el beneficio del rescate».
 
   Ésta fue su verdadera actuación en Zafra, él mismo certifica:
 
   «No habiendo tomado parte alguna, ni directa ni indirectamente en las sanciones (fusilamientos) impuestas en dicha ciudad».
 
   Y llegamos al famoso 14 de agosto de 1936 en Badajoz, donde sus detractores encontrarán el necesario caldo de cultivo para desvariar y atribuir a este sacerdote los hechos más innobles que un siervo del Señor pueda cometer en nombre de Dios. Uno de ellos, como no podía ser menos es Antonio Bahamonde, que tira de imaginación:
 
   «Le pidió al padre (Galán) que le dejase ver la pistola que había usado en la catedral. Galán la mostró y dijo: “Aquí está. Esta pistola ha librado al mundo de más de un centenar de revolucionarios”. El cura de Zafra se encargó de marcar a quienes debían matar».
 
   Desde luego entre las cualidades de Galán Bermejo no estaba la de la ubicuidad pues no podía estar al mismo tiempo abriendo la puerta de la Trinidad y descerrajando tiros dentro la Catedral de Badajoz. Aunque para el periodista Bahamonde esto importara más bien poco. Pues bien, ni una cosa ni la otra. Destinado como estaba en la Plana mayor de Badajoz, no entró en la ciudad hasta que la plaza fue totalmente tomada. Es decir, cuando entra este sacerdote en Badajoz los milicianos abatidos durante la batalla dentro la Catedral, a los pies de coro y no en el confesionario, ya habían muerto a manos de un defensor de la catedral.
 
   Como vemos, se van acumulando las barbaridades sin aportar un solo dato contrastado, sino que está todo basado en las especulaciones más variopintas y peregrinas. Realmente, la actuación de este sacerdote en Badajoz fue muy distinta. Según el mismo expresa: «Tres días de estancia. Celebró una misa, actué en mi ministerio con heridos y muertos en campaña. Administré extremaunción y de mi actuación en la capital de mi Obispado ya tiene informe mi señor Obispo».
 
   Con respecto a la afirmación realizada por Bahamonde sobre los supuestos excesos que este sacerdote protagonizó en Granja de Torrehermosa (Badajoz) en septiembre de 1936, el exdelegado mete la pata hasta el corvejón dejando volar nuevamente su imaginación y afirmando de forma contundente que el “Cura de Zafra” le había dicho:
 
   «Cuando conseguimos entrar, encontré metidos en una cueva a cuatro hombres y una mujer joven que estaba herida. Les quite dos pistolas que tenían, aunque sin municiones, hice cavar la fosa y les enterré vivos para escarmiento de esa ralea».
 
   Falso de toda falsedad, primero porque esta localidad pacense fue ocupada el 26 de septiembre de 1936 por fuerzas Regulares al mando del teniente coronel Gómez Gobian, y por lo tanto en esta fecha tan temprana el “cura de Zafra” no estaba por estas lindes. Además, para más inri, las fuerzas de la Legión no tomaron parte en la toma del pueblo. Ese día el páter estaba realmente en Bargas (Toledo). Y, segundo, porque cuando realmente Juan Galán Bermejo estuvo en Granja de Torrehermosa fue el 7 de octubre de 1937. Es decir, si la historiografía de combate hubiese confrontado la información que nos proporciona Bahamonde con la de la hoja de servicios del Páter legionario habrían comprobado que el “Cura de Zafra “no podía estar en Granja de Torrehermosa en septiembre de 1936, como afirmaba Bahamonde, pues en dicha fecha estaba en el frente Madrileño.
 
   Por lo tanto, es imposible que esa conversación se entablara, pues el supuesto encuentro con Galán Bermejo se produjo según el autor de Un Año con Queipo en Badajoz en ¡agosto de 1937! TRES MESES ANTES de la fecha en que realmente estuvo el Capellán en Granja de Torrehermosa.
 
   Pero es que el tema es aún más grave pues como comprobaremos más tarde Bahamonde es imposible que hablara personalmente con el Páter Galán de los sucesos de Granja de Torrehermosa.
 
   El 14 de agosto de 1937, con ocasión de la celebración de la toma de Badajoz, Juan Galán Bermejo estaba en esta ciudad de frontera, donde pronuncio unas breves palabras ante la multitud que abarrotaba la plaza de San Juan. Por aquellos azares de la vida, ese día, se encontrará con Antonio Bahamonde. Este hecho dará lugar a que el exdelegado tiré nuevamente de imaginación para convertir, seguramente, un hola y un adiós en una conversación larga y tendida con el Capellán donde según Bahamonde llega a compartir hasta unas cervezas. Según palabras de Galán Bermejo:
 
   «No me lo ha presentado nunca el señor Gobernador de Badajoz, ni tengo la menor idea de haber hablado en ocasión alguna con dicho señor exdelegado, ni en esta ciudad (Badajoz) ni en otra parte».
 
   Con todo lo dicho, no seré el único que opina que la historia sobre el Cura de Zafra contada por el exdelegado resulta cuanto menos increíble. El historiador valenciano Hugo García es de mi misma opinión[16].
 
   El buen católico, de misa de domingo y mesa bendecida, no cumplía con uno de los principales mandamientos de la religión católica. El octavo mandamiento dice “no levantar falso testimonio ni mentir“. Es decir mentía a sabiendas en pro de su causa que era, por ende, la causa del Frente Popular. Bahamonde hizo suya la famosa frase de Adolf Hitler en su “Mein Kampf” («Cuanto mayor sea la mentira más gente la creerá»).
 
   No cabe duda que mucha gente le creyó.Para que la mentira triunfe hay que trufarla con algún elemento verídico, para que el relato suene creíble ante la opinión pública, y en este caso particular se esforzaron de manera concienzuda la Subsecretaria de Propaganda del Frente Popular que utilizó a Bahamonde como colaborador necesario para armar este cuento. El libro de Bahamonde no se sostiene por ningún lado, aunque sorprendentemente ha sobrevivido hasta nuestros días.
 
Los datos cronológicos de su huida no cuadran con su testimonio
 
   Con tan sólida sospecha analicé el resto del libelo para desentrañar el enigma Bahamonde.Si no fuera por la documentación que hoy exponemos sería prácticamente imposible demostrar que este hombre mintió. Como hemos dicho en España su rastro se pierde y nada queda de él en los archivos y registros.
 
   Ha sido muy fácil para los tratantes de la propaganda usar hasta la extenuación el libro de A. Bahamonde pues estaban convencidos que nadie daría con el pasado de este señor pero si en España ese pasado ha sufrido la “Damnatio Memoriae” en otros países aún sigue viva y es increíble comprobar como aquellos prestigiosos historiadores que se ufanan de utilizar las fuentes primarias no tenían ni idea que las verdaderas dormían el sueño de los justos en los archivos de Bélgica[17] y Holanda.
 
   Antonio Bahamonde dejó sembrado de pistas falsas su libelo pero no se apuren que gracias a esas pistas hemos podido desmontar sus ficticias acusaciones y confesiones. Hemos recogido las miguitas de pan de sus infundios que nos han llevado hasta el secreto mejor guardado del exdelagado de prensa y propaganda de la II División.
 
   Empecemos analizando los pocos datos aportados por los historiadores e investigadores. El historiador extremeño José María Lama expresa que Bahamonde estuvo en zona leal hasta mediados de 1937, después se contradice así mismo y nos expresa que Antonio Bahamonde había sido Delegado de Propaganda de Queipo de Llano hasta enero de 1938[18]. Por lo tanto esta fuente no nos es de mucha utilidad.
 
   Montse Armengou y Ricard Belis emulan a Don Ricardo de la Cierva y precisan que Bahamonde fue delegado de prensa y propaganda de Queipo de Llano hasta septiembre de 1937[19]. Efectivamente este trío tiene razón pero no dan argumentos de cómo, cuándo y dónde.
 
   El 1 de octubre de 1938 el periodista granadino del Frente Popular Fabián Vidal[20] nos pone definitivamente sobre la pista:
 
   «Ha sido jefe de Propaganda y Prensa en Sevilla desde el Verano de 1936 al verano de 1937. Su libro es la acusación más concreta lanzada contra los traidores desde que Ruiz Villaplana publicó el suyo»[21].
 
   Solo había que localizar los documentos que confirmaran esta información que por sí misma desmonta el libelo de Bahamonde.
 
   Lo primero que hay que decir es que Antonio Bahamonde no fue Delegado de Prensa y Propaganda hasta septiembre de 1937 pues fue destituido de su cargo en junio de 1937 y nombrado Delegado Provincial de Prensa y Propaganda en Badajoz, en otros documentos aparece como Delegado Gubernativo o Delegado Provincial de Prensa y Propaganda en Badajoz hasta que huyó de España a finales de agosto de 1937. Este dato es muy importante pues los historiadores de turno siempre han asumido que estuvo desempeñado el puesto de Delegado de Prensa y Propaganda de la II División durante mucho más tiempo, exactamente desde julio de 1936 hasta Enero de 1938. Pues bien ni una cosa ni la otra. Primero porque ,como hemos expuesto, no se incorporó a la II División en julio de 1936 sino cuatro meses más tarde y después porque Bahamonde fue sustituido como Delegado de Prensa y propaganda de la II División en junio de 1937.
 
   Recuerden que en las primeras ediciones españolas, mexicana y argentina aparecía como subtítulo de la obra “Delegado de prensa con Queipo de Llano hasta Enero de 1938”, ¿SI SE MARCHÓ DE ESPAÑA A FINALES DE AGOSTO DE 1937 COMO ES POSIBLE QUE FUERA DELEGADO DE PRENSA HASTA ENERO DE 1938?
 
   Hasta la caratula de las primeras ediciones del libro contiene un mentira burda y fragante. Quizás, alguien se dio cuenta de esta contradicción temporal y por esa causa desapareció este subtitulo en la reedición de 2005.
 
   La cronología de su huida al extranjero será clave para desentrañar su gran engaño. Según él, llevaba una misión especial encargada por Queipo que debía tratar en Berlín personalmente.
 
   Para ello se trasladó a Lisboa el 23 de agosto de 1937 pero después de un contratiempo no pudo embarcar y regresó a Sevilla. Su pensamiento era dejar la España Nacional, costara lo que costara, así que de nuevo viajó a Lisboa el 30 de agosto.
 
   Esta vez viaja con su primo Pedro Quiñones Sánchez de Castro[22].En su libro vuelve a mentirnos en cuanto a su salida de España. De forma poco clara expresa textualmente:
 
   «Hay que tener en cuenta, que salí del territorio después de la toma de Gijón y del hundimiento total del frente del Norte. Por lo tanto antes de la reconquista de Teruel por los gubernamentales».
 
   Como hemos visto, si llega a Lisboa el 30 de agosto de 1937, ¿cómo es posible que saliera del territorio después de la toma de Gijón, que se produjo el 21 de octubre de 1937?
 
   Y como la fecha tampoco le cuadra, pues había que engordar el libro con más muertes y sangre a cargo de los falangistas, nos suelta que se marchó poco antes de la toma de Teruel por los Frente populistas. Hay que recordar que la batalla por Teruel tuvo lugar entre diciembre de 1937 y Enero de 1938.
 
   Es decir, en su libro mete de matute más de cuatro meses de estancia con los alzados y en que salvo que fuera Sor María Jesús de Agreda no podía estar a la vez en España Nacional, Bélgica y la España del Frente Popular. Increíblemente, él lo consiguió.
 
   Y este es el libelo que nos quiere hacer pasar la historiografía de combate como un testimonio fiable escrito desde la más profunda honestidad cristiana ¡Ja! Seguro que después saldrá el inquisidor de turno expresando que da igual que Bahamonde mintiera que lo importante fue el mensaje que transmitió.
 
   Pongamos las cosas en su sitio. Antonio Bahamonde no solo se pasó cuatro pueblos con sus exageraciones sobre la represión llevada a cabo por los alzados: es que mintió a sabiendas sobre su estancia en la España nacional. Como vulgarmente se dice “lo hemos pillado con el carrito del helado”. Su testimonio sobre la represión en la II División, per se, carece de valor pues esta privado de la solvencia y fiabilidad necesarias para que un historiador o investigador se lo tome en serio.
 
   Dejando aparcada de momento esta cuestión, prosigamos con su viaje. Estuvo en Lisboa desde el 30 de agosto hasta que embarca el 3 de septiembre de 1937 en el vapor alemán Ussukuma de la flota Deutsche Afrika-Linien que hacía la ruta Hamburgo con escala en Rotterdam[23].
 
   Pese a lo dicho por el propio Bahamonde que afirmó con toda rotundidad que él no había pisado la zona gubernamental antes del exilio: «Al salir de la zona nacional, no he pensado nunca entrar en la gubernamental». Demostraremos que es otra más de sus mentiras.
 
   Con buen tino, y poniendo en evidencia al propio Bahamonde, el prestigioso historiador extremeño Don Francisco Espinosa Maestre nos explica que desde Lisboa pudo pasar a Zona controlada por el Frente Popular[24]. Pero no vayamos tan rápidos pues es necesario conocer cómo llegó a Barcelona a principios de 1938.
 
   Desembarcó el 4 de septiembre de 1937 en el puerto holandés de Rotterdam[25]. Como cualquier extranjero que llegaba a Holanda necesitaba inscribirse en un hotel para poder viajar por el país. Él lo hace en el hotel Midi. Alegó que necesitaba marchar a Alemania en coche para realizar un proyecto de propaganda del bando nacional. Ese mismo día se dirigió a Bruselas (Bélgica). En la División Central de Policía diligenció toda la documentación de su nueva carta de identidad (nº175137) ante los servicios de Seguridad del país que le convalidó su pasaporte[26]. Suponemos que el viaje ya lo tenía planeado con muchos meses de antelación y que tenía todos los detalles controlados y habría contactado con las autoridades belgas. Una huida tan bien planeada no se deja al azar. Evidentemente antes de buscar refugio en Bélgica, el ya exdelegado de prensa y propaganda, puso a salvo a su familia en la zona controlada por el Frente Popular.
 
   No hay que olvidar que viaja junto a su primo Pedro Quiñones y ambos alegaron ante la policía que desean residir en Bélgica durante de dos o tres meses a la espera de la llegada de sus respectivas esposas. Emilia Quintana esposa de Antonio Bahamonde se había quedado en Barcelona donde vivía en la calle Hospital, nº69 del distrito de la Ciutat Vella. También expresaron que su deseo inmediato era viajar a Cuba. Ambos lo conseguirían pero mucho meses más tarde. Durante su estancia en Bruselas Antonio Bahamonde estuvo empadronado en una casita del Boulevard du Midi, nº127.
 
   Otra de las falsedades que han corrido como la pólvora es expresar que estas memorias fueron escritas desde el exilio. El periodista David Morales dice que lo redactó cuando se encontraba en México[27]. El escritor Andrés Trapiello llega más lejos expresando que lo escribió en el exilio argentino[28]. Sin embargo es la propia prensa republicana del momento la que nos clarifica, meridianamente, en donde y quien cocinó este libro:
 
   «Ya en lugar seguro (Barcelona), Bahamonde se ha reencontrado con sus recuerdos alucinantes… La SUBSECRETARIA DE PROPAGANDA DE LA REPÚBLICA HA HECHO CON ESTAS MEMORIAS UN SUGESTIVO LIBRO que acaba de aparecer… la Subsecretaria de propaganda ha prestado un gran servicio a la causa republicana»[29].
 
   Toda una declaración de intenciones que demuestran el carácter puramente propagandista del libro de Bahamonde.Es más, el ABC Madrileño nos especifica hasta la fecha de regreso a España:
 
   «Este hombre ha salido de la zona nacionalista con toda su documentación completa y ha podido regresar hasta el 20 de agosto (1938) ultimo»[30].
 
   Veamos retazos de su estancia en Cataluña .En Manresa es obsequiado con un ramo de flores por los niños de la localidad. En Barcelona visita un Hospital lleno de enfermos y mutilados que le causa gran impresión. En una cantina ve a niños muertos de hambre con raquitismo que no recibieron el desayuno porque la cantina era sólo para los niños menores de cinco años de edad. Por las calles de la ciudad condal ve anunciado la película “La Fiera de mi niña” interpretada por Katherine Hepburn y Cary Grant, y le sorprende los pocos carteles “políticos" que cubren la ciudad. Encuentra las iglesias vacías con las puertas tapiadas; la Catedral expoliada sin sus imágenes, el techo de la nave está dañado por un bomba, en unos de los ataques aéreos[31].
 
   Como vemos, sí que estuvo en la zona controlada por el Frente Popular. Es más, este personaje que decía que era católico, apostólico y romano en contra de sus creencias participó activamente en el periódico anarquista de la CNT: Órgano de la Confederación Nacional del Trabajo y fue uno de sus colaboradores habituales junto a plumas tan afiladas del anarcosindicalismo español como Mauro Bajatierra, José García Pradas y V. De Pedro. No sé qué pensarían estos señores del hombre que todos los domingos recibía la sagrada comunión junto a su esposa o eso decía él.
 
   A finales de agosto de 1938 el periodista Genil de la gaceta La Vanguardia lo sitúa en Francia «Ahora, este antiguo ayudante del jubilado speaker sevillano está en Francia»[32].
 
   Su permiso de residencia caducaba en octubre de 1938 por lo que tuvo que moverse rápidamente para buscar asilo en México. Hemos localizado esta información que nos corrobora lo dicho anteriormente: «Gestiones de la embajada española en Bélgica para el ingreso del español Antonio Bahamonde y familia en México»[33]. La Carpeta belga de Antonio Bahamonde fue cerrada en febrero de 1940[34].
 
   El prestigioso historiador extremeño Don Francisco Espinosa Maestre nos expresa que «Salvo que logró pasar de Barcelona a Cuba, desconocemos casi todo de este peculiar sevillano». Recordemos que Antonio Bahamonde expreso por activa y por pasiva que no había pisado la España del Frente Popular. A parte de que Bahamonde no era sevillano, como este historiador manifiesta, este humilde servidor aclarará los pasos que siguió Bahamonde antes de llegar a Cuba y recalar definitivamente en México.
 
   Marchó de Barcelona a Bélgica. Después de arreglar toda la documentación viaja a Holanda y embarca en Amberes en un vapor alemán para América. En los documentos aparece la fecha de salida de Amberes el 23 de septiembre de 1938 pero, en tal caso, no pudo llegar a Nueva York el 24 porque el viaje en barco duraba, aproximadamente, una semana. Por tanto, debió salir de Amberes hacia el 18 de Septiembre de 1938.
 
   Su destino inicial era México por ser «un país libre y hablarse español»[35] pero antes hizo escala en Estados Unidos para hacer algunos “bolos” propagandísticos a favor del Frente Popular y donde abraza abiertamente la causa gubernamental. Menos mal que no le interesaba la política. Llegó a New York el domingo 25 de septiembre de 1938 y al día siguiente le vemos concediendo una entrevista en la sede de la Medical Bureau and the North American Committee to aid Spanish Democracy en el 381 Fourth Avenue. Este organismo era el principal apoyo a la España del Frente Popular en los Estados Unidos.
 
   Bajo los auspicios económicos de la MB & NACASD participó en un mitin en conmemoración del segundo aniversario de la creación de esta organización que se celebró en el famoso Madison Sq. Garden de Manhattan a partir ocho de la tarde del 5 de octubre de 1938. Entre los participantes, amén de Bahamonde, estaban el profesor Harold Joseph Laski[36], el periodista y escritor afro-americano William Pickens, los doctores Reinhold Niebuhr[37] y Edward K. Barsky[38]. En este acto, el Ministro de Estado señor Álvarez del Vayo llegó a hablar, vía radio, a favor de la España del Frente Popular[39].
 
   El 6 de octubre se desplaza a Philadelphia y hablará en el auditorio Lulu Temple junto a los españoles Teresa Pàmies Bertrán[40] y José Luis de la Lombana[41] que le acompañaron en el viaje desde New York y que habían actuado como delegados en el Segundo Congreso Mundial de Juventudes por la Paz en el Vassar College en agosto del treinta y ocho [42] .La gacetilla el Mundo Obrero es muy explícita de las verdaderas intenciones que llevó en su maleta Bahamonde al viajar a Estados Unidos: «Actualmente Bahamonde se encuentra en Nueva York haciendo propaganda contra los traidores, que vendieron España a los invasores»[43].
 
   De EEUU voló a la Habana (Cuba). El 22 de octubre de 1938 sale publicado un artículo en el Hoydonde deja nuevamente volar su imaginación y cuenta «las depredaciones cometidas por los falangistas». El periodista Carlos Lizandra le hizo una entrevista llena de lugares comunes y tirando de los mismos tópicos de siempre. El exdelegado se explaya a gusto y relata en la interviú las supuestas tropelías cometidas por los alzados y la “maravillosa” vida, de la que disfrutaban sus paisanos, en el otro bando en conflicto. Evidentemente, él no se quedó a vivir en esa Arcadia imaginaria. En esta entrevista deja dicho que marcha definitivamente a México[44].
 
   El 22 de octubre de 1938 se requisan varios “folletos rojos” existentes en el Consulado “marxista” de Oran entre los libros se encuentra el de Bahamonde. Así he podido comprobarlo en la escasa documentación existente en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares, expdte. Numero 13.89 ¿Qué habrá sido de este dossier reservado?
 
   Volvamos al relato y nos vamos navegando a México. A finales de noviembre de 1938 se desplaza desde La Habana a Veracruz para reencontrarse con su familia que se encuentra refugiada en este país. En la prensa mexicana se nos aparece de nuevo en una entrevista que salió publicada en el Nacional de México el 1 de diciembre de 1938.
 
   En Enero de 1939 concede otra entrevista comentando su visita a Gibraltar y como la zona de la Línea está infectada de Alemanes[45]. Por supuesto, en el libro de marras nada dice que haya visitado Gibraltar.Se integró perfectamente en la sociedad mexicana y en 1940 escribió México es Así (Editorial “México nuevo”). En este volumen rinde tributo de agradecimiento al régimen cardenista. Desgraciadamente no he podido acceder a la ficha de Bahamonde en la Dirección General de Asuntos Jurídicos mejicana pues está reservada por la ley de protección de datos de este país[46].
 
   A partir de esa fecha se le pierde la pista. Quizás emigrara al Reino Unido en la década de los cuarenta pero no puedo ni confirmarlo ni desmentirlo. Tampoco he podido localizar el lugar ni la fecha de su defunción.
 
 
 
 
 
 
 
 


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