Memoria Histórica para todos
 
 
 
Arrancar la memoria histórica de Navarra
 
José Fermín Garralda
 
 
 
   Avisamos a los navarros y a nuestro Sr. Arzobispo: HAY UNA PERSECUCIÓN DISFRAZADA DE POLÍTICA, porque para el marxismo todo es política. El ayer es hoy.  
 
   Conocemos el Plan o “Acuerdo programático del Gobierno del cambio para Iru- ñea-Pamplona”, que impone su “memoria histórica” para deconstruir el presente y construir el futuro, previo ejercicio de presiones, engaños, y un repetitivo terror psicológico callejero del que el Sr. Arzobispo ya es víctima. El Plan dice:  
 
   “40. Proceso de participación social y concurso internacional de ideas para actuar sobre el actual Monumento a los Caídos (Monumento de Navarra a la Cruzada) en un espacio dedicado, principalmente, a la libertad y a la memoria y a la cultura de la Paz y de los Derechos Humanos, sin límites de actuación. Se trataría de un espacio de alta calidad urbana, puerta de tránsito al sur entre la meseta y el nuevo barrio de Lezkairu.
   41. Colaboración con el Gobierno de Navarra y las asociaciones dedicadas a este asunto para fomentar y dotar de presupuesto las labores de investigación y divulgación de la Memoria Histórica, en especial las tareas de localización, indagación y exhumación de restos y fosas comunes.
   42. Eliminación de la simbología franquista, recuperación de la memoria histórica y reconocimiento y reparación de las víctimas olvidadas, en cumplimiento de la legislación vigente en materia de Memoria Histórica. Eliminar los vestigios toponímicos franquistas en nuestras calles, incluyendo la actualmente llamada “Plaza de Conde Rodezno”.
   43. Este gobierno asume el compromiso expreso de desarrollar acciones concretas en relación con el necesario reconocimiento, justicia y reparación de todas las víctimas, a través de la constitución de una Comisión Especial por la Paz y la Convivencia”.  
 
   No impresionan ni engañan con bellas palabras, acuñadas en este Plan como armas arrojadizas y herramientas –triángulos y escuadras– para la nueva construcción: recuperación, participación, libertad como ilimitación (sic), memoria, cultura, derechos humanos, convivencia, paz… El trasfondo y objetivo es la eliminación total del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada; es descuajar la raíz religiosa originaria del Monumento para transformar el presente e instaurar la democracia popular como revancha de una guerra que el marxismo y separatismo perdieron. Habrá eufemismos, dinero, injerencia en otros municipios, búsqueda de fosas, publicistas paniaguados de su cuerda, reparaciones y eliminaciones… actuando en plan guerracivilista en nombre de la Paz. Denunciemos que es inicuo utilizar al represaliado; es una hipocresía que genera violencia psicológica pues respetar a la víctima injusta no justifica tan extensísimo Plan.   Las cosas claras: el Plan actúa contra los voluntarios de la Cruzada de 1936 y lo que ésta significó. Demonizada aquella, actúa como una trampa para los resabiados y acomplejados. Créanme Vds.: lo que ocurre aquí, no pasa en lugar alguno del mundo.  
 
   Este Plan internacionaliza la mentira. Desvertebra a todo un pueblo y anula sus resortes de resistencia, lo que ya empezó la masonería en 1936 y hoy en Pamplona, y siguieron los liberales conservadores. Un pueblo sin memoria se doblega y desaparece. Pues bien: ¿plegarnos, aunque hoy aquí sufrimos una grave amenaza? ¿Cómo va a callar un hijo de requeté y con siete parientes asesinados por Dios?   Para disimular el descuaje de la verdad íntima de Navarra, el plan es afear y paralizar cualquier oposición mediante la calumnia y el escrache, y utilizar al represaliado, cuya tragedia real no puede anular las realidades buenísimas y heroicas de Navarra fruto de la legítima defensa en forma de Cruzada: la verdad de Navarra destacó en el Frente.  
 
   ¿Destaparán las inscripciones de los muertos por Dios y por España del Monumento cuando hablen de “la otra memoria”? No, porque los conservadores han dejado todo tapadito. El Plan no incluye a todos, porque despersonaliza y arrebata a “los unos” (los voluntarios de la Cruzada) lo que tenían con pleno derecho, mientras se insiste en la bondad y las razones de “los otros”.  
 
   El Monumento, al fin, servirá al “represaliado”, al bando llamado rojo, al luchador contra el “franquismo” (sólo un guerracivilista explota tanto y previas mentiras lo de hace más de 40 años) y hasta a los etarras. Ojos para ver. ¿Qué se podía esperar de los pro etarras de EH-Bildu, etc., que además no son tantos como parece? Aunque haya miedo, Vds. no claudiquen: sean libres sólo en la verdad y sin ceder a las presiones del totalitarismo ideológico. Argumentos tienen muchos. El Monumento de Navarra es las personas, es a sus muertos en la Cruzada, al valor heroico y de Fe católica de miles de navarros y sus familias. ¿O es que no hubo 23.966 militares, 7.245 de falangistas, 11.726 requetés, con un total de 42.937 combatientes de una población de sólo 345.883? Porcentaje éste nunca visto en la Historia. ¿No murieron en combate 1.743 militares, 1.713 requetés, 1.068 falangistas, y 22 capellanes más otros 6, ascendiendo a 4.552 muertos?  
 
   ¿Qué harían estos talibanes y revanchistas si el Monumento fuese a los gudaris, las milicias socialistas o las Brigadas Internacionales? Piénsenlo, por favor.  
 
   Su objetivo es arrancar la memoria de Navarra –su heroísmo y Cruzada–, vengarse, despersonalizarla, remover a los muertos de sus tumbas… hasta doblegarla. Luego, con presiones exigirán la Diócesis Vasca. Una Hermandad vapuleada por todo un Parlamento, está en vela. No, no claudiquemos si se quiere evangelizar después. 
 
 


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