Editorial
 
 
 
Editorial de Febrero 2012

Prolongación en cuesta y todo el año se presenta el panorama económico y político en el iniciado mes de febrero. El mas breve del año, calor del alma, los arboles helados ya sin rama. Mes del amor, la intimidad y la nostalgia, programado para estallar la breve ausencia de la soledad y sin preguntar.

Cuando asoma Febrero, la pregunta que surge en la conciencia de un pueblo y se explaya en tertulias y reuniones familiares, obedece al estupor y perplejidad producida por la confiscatoria subida de impuestos a la clase media española, autónomos, pequeños empresarios y profesiones liberales, en suma a los que sostenemos la Nación, cohesionamos su estructura y vertebramos su estabilidad.

De las cinco crisis simultaneas que padecemos: Crisis económica, crisis territorial, crisis institucional, crisis política y crisis moral, sólo esta última forma parte de todas las demás y es presupuesto imprescindible para solucionar el resto. El principio moral de fidelidad a la palabra dada y al compromiso adquirido, queda hecho añicos con las referidas medidas económicas, contrarias a todas las promesas electorales del actual Gobierno. Veremos como se disciplina el gasto, pues tampoco parece ético ni estético pedir tantos sacrificios, cuando hay 17 autonomías, en forma de mini-estados, con cientos de empresas públicas absolutamente innecesarias y prescindibles. Esperamos y deseamos que pueda anteponerse siempre “espíritu a ingenio, hallazgo a truco, invención a eco y acento a charlatanería”.

Dime pronto el secreto de tu existencia;
quiero saber por qué la piedra no es pluma,
ni el corazón un árbol delicado,
ni por qué esa niña se muere entre dos penas, y los ríos
no se van hacia la mar como es mandado. A esa normalidad apelamos, y de esa armonía sentimos los ortodoxos versos del Ministerio de Justicia en sus anunciadas reformas, o la valentía con que se encarara la reforma financiera.

El tema estrella de la actualidad nacional y, donde más se juega la justicia y el Estado de derecho en su independencia y en el principio rector de que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, sin que nadie pueda ser discriminado por razón de sus ideas políticas, es el proceso a Garzón. Es la justa, necesaria e imprescindible condena del Juez estrella y permanente adaptador del derecho a su ideología política o conveniencia: Baltasar Garzón Real, prevaricador egregio de una democracia degenerada. Falsario instrumento de la progresía. Instigador de los mas bajos instintos en la degradación de un pueblo. Instrumento del inquisidor odio que no respeta ni a los muertos. Sembrador de la revolución patibularia. Adalid de la justicia como instrumento de venganza. Trincón beneficiado de todas las corruptelas. Narcisista irredento, y bufón indigenista. Todo es nada. La mismidad es Garzón sin el envoltorio y oropel de negras puñetas. Cipayo de republicas bananeras y futuro diputado en el esperpento nacional de una izquierda desnortada y guerra-civilista. Sería una tragedia para la independencia de la justicia y su despolitización, el que saliera absuelto de la Causa General abierta contra Francisco Franco y los vencedores frente  al proceso revolucionario del comunismo bolchevique.

En Febrero nuestra historia se nutre de heroísmo y sangre, de juventud e idealismo trascendente, de libertad esclarecida y necio odio. En 1934 moría, asesinado por la espalda, el primer caído de La Falange: MATIAS MONTERO, mientras repartía ilusión y revolución, propagando, en la calle, el diario FE. El titular del número que empapó con su sangre resultaba premonitorio en todo su dramatismo teológico “la verdad superará las cumbres”. Extrañarte es el olvido que no te olvida, es la imaginación que solo te imagina, es la pregunta que jamás tendrá respuesta, es el ruido que provoca el silencio, es la soledad que no quiere relevarte, es mirar al cielo preguntando ¿dónde estás?. Así sentimos, como propios, los héroes y mártires que ofrecieron su vida por una sociedad más justa, más libre y en paz en Krassnyj Borg y en los convulsos años treinta y cuarenta.   

Para todos los que creen en el compromiso del amor, feliz 14 de Febrero. En lo que me concierne, lo aprendí todo de ti. 
Que es de día a mediodía, que un cielo puede ser azul 
Que la felicidad no es un quinqué de taberna. 
Me tomaste de la mano en este infierno moderno, donde el hombre ya no sabe lo que es ser dos. Me tomaste de la mano como un infeliz. Hay que buscar el para siempre en el hombre, en su fuerza, en su felicidad, en su corazón. Y cuando
abre sus brazos, su sombra es la de una cruz. Y, cuando cree estrechar su felicidad, la tritura. 
La vida, sin fe, es un extraño y doloroso divorcio.



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