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El Valle

Adolfo Coloma GB. (R)

Tomado del blog del General Dávila 
 
A finales del año 2005, me encontraba en Herat, Afganistán como Jefe de Estado Mayor de la Región Oeste de la fuerza internacional ISAF. Unos días después de la visita del Presidente del Gobierno acompañado por los ministros de Exteriores y de Defensa al contingente español (tan de agradecer como inoportuna), tuve que ir al Cuartel General en Kabul en un vuelo que hacía escalas en Chachagrán y Bamiyan. Al aproximarnos al aeropuerto de esta última localidad y por un favor especialísimo del sobrecargo del Hércules C-130 holandés, pude contemplar desde un ventanuco del avión la gigantesca oquedad en la que, desde el siglo III hasta 2001, había estado habitada por una figura de buda excavadas en la pared de roca de arenisca.

Recuerdo que, mientras la contemplaba en la distancia, dos pensamientos acudieron a mi mente. Por un lado, la sensación de impotencia y desconcierto por la barbarie que suponía la demolición de aquella figura, patrimonio de la humanidad, por orden del talibán. Por ser contraria a la estricta interpretación de la ley coránica que proscribe la representación de figuras humanas o de animales. Por otro lado, la seguridad de que tal conducta era impensable en una España que, tras múltiples conflictos sociales, religiosos, de intereses, invasiones etc., habíamos logrado la madurez para afrontar con serenidad los debates que afectan a nuestra historia y creencias.

¡Que equivocado estaba! Dos años después, exactamente dos, se desató aquella furia iconoclasta al amparo de la ley 52/2007, mal llamada “Ley de la Memoria histórica”, impulsada por el mismo presidente del gobierno, que lejos de conseguir la reconciliación de los españoles, que tantos años y esfuerzos había costado, tuvo la virtud de desunir, vindicar, tergiversar la historia; de tal manera que lejos de dejar que sean los historiadores quien busquen los datos en las fuentes e interpreten los resultados, sea prácticamente el BOE quien nos la dicte, al amparo no de estudios rigurosos, sino de una ideología determinada.

Tumba de Francisco Franco

El resultado está a la vista. No ha dejado satisfechos ni a los que trataba de desagraviar, ni a los otros, ni a la inmensa mayoría del pueblo español que, alejada ya en casi dos generaciones de aquel conflicto fratricida, mira a Europa, mira al mundo y si me apuran, mira a las estrellas. Y lo que es peor, ha tenido nefasta consecuencia de ahondar en las heridas fracturando peligrosamente aquella inmensa mayoría forzándola a posicionarse a favor o en contra.

EL VALLE DE LOS CAÍDOS

A esta altura de la pomada alguno de Vds. estará barruntando: -“ ya me van a endosar las maravillas del Valle de los Caídos” – Pues mire vd, no, no lo voy a hacer. Literatura e incluso paginas web hay en abundancia que explican los hitos y los hechos de ese imponente monumento a la reconciliación que se alza soberbio en el Valle de Cualgamuros, orlado por las cumbres de la Sierra de Guadarrama. Los motivos del proyecto, el proceso de su construcción, el valor artístico que encierra y su culminación al ser proclamada la basílica como TEMPLO VOTIVO DEL PERDON, proclamado por el nada sospechoso de partidismo Papa Juan XXIII con estas palabras:“En este monte sobre el que se eleva el signo de la redención humana ha sido excavado una inmensa cripta, de modo que en sus entrañas se abre amplísimo templo, donde se ofrecen sacrificios expiatorios y continuos sufragios por los Caídos de la guerra civil de España, y allí, acabados los padecimientos, terminados los trabajos, y aplacadas las luchas, duermen juntos el sueño de la paz, a la vez que se ruega sin cesar por toda la nación española.”

Pero si quiero poner ante Vds. la tremenda fractura a la que nos están llevando unos dirigentes que hacen equilibrios sobre un tenue alambre de 84 votos, forzando a esa inmensa mayoría para tomar parte o a favor o en contra, porque hasta los que quieren mirar hacia adelante se ven forzados o a enfrentarse su propia conciencia y convicciones mirando hacia otro lado y dejando pasar la cosa o a convertirse en activistas diciendo: ¡Hasta aquí hemos llegado! Atacar el valle no es solo atacar nuestra historia por dura y difícil que ésta haya sido. Es nuestra historia y como tal, ha de ser objeto de estudio, reflexión y sobre todo, referente para evitar hechos similares en el futuro.

El elemento actual de fricción es el anuncio hecho por el Presidente del Gobierno de exhumar los restos del General Franco, Jefe del Estado durante 40 años e inspirador del magno recinto, que ni siquiera él mismo decidió que sus huesos descansaran allí. Se oponen a ello sus herederos legítimos, los defensores de su magna obra política, histórica y social y el abad de la basílica a quien se ha confiado su custodia.

Estoy convencido de que, si la exhumación de los restos del Caudillo fueran un punto final de esta penosa historia, la familia, los defensores de su obra y hasta el abad, accederían con generosidad a su traslado impulsados por el más alto espíritu del perdón y la reconciliación que inspira este santo lugar. Pero la realidad es muy otra. La exhumación de los restos del Generalísimo no es sino el primer asalto, luego vendrá todo lo demás: la desacralización de la Basílica, la reorientación del conjunto monumental y hasta la voladura de su imponente cruz, el símbolo más alto del cristianismo no solo en la tierra de María Santísima, sino en todo el orbe.

 PROPOSICIÓN DE LEY DE IZQUIERDA UNIDA

¿Lo dudan? No lo hagan. Les invito a leer la proposición de Ley presentada hace unos días por Izquierda Unida ante la Mesa del Congreso de los Diputados. El apartado 3 del punto 53 de esta proposición de ley, no deja lugar a la interpretación. Lean:Se procederá al desmantelamiento o demolición de aquellos elementos incompatibles con un Estado democrático, entre los que cabe destacar la monumental cruz-espada” ¿Les parece que eso es espíritu de reconciliación? ¿Les parece que eso puede ser coherente con nuestro patrimonio histórico, religiosos y cultural? O por el contrario piensan Vds. que eso coincide con el más puro estilo talibán, como el buda de Bamiyan, o incluso como los más radicales yihadistas del DAESH, a los que hemos visto arrasar la ciudad de Palmira en Siria con una mano y con la otra degollar ante las cámaras de televisión a los “no creyentes”. Pues no se puede descartar que, ante la posibilidad de perder el equilibrio en el conspicuo alambre de los 84 votos, cedan ante tan bárbara exigencia bajo la premisa de “La Moncloa bien vale una cruz” ¿Lo ven? El conflicto está servido.

¿Exagero? Pues miren. Tan solo unas horas después de la presentación de la proposición de Ley por Izquierda Unida, el pasado día 30 unos “talibanes” prendieron fuego a la puerta de la Basílica de Santa María de Elche mientras dentro se oficiaba la primera misa de la mañana. Si, la Basílica donde se representa los días 14 y 15 de agosto, año tras año desde el siglo XV “El Misteri de Elx” sobre la Asunción de la Virgen. Y sí, también se trata del mismo templo que sufrió otro intento de incendio durante las elecciones de febrero de 1936 ¿les suena?

BASÍLICA PONTIFICIA

Pues como creyente y como católico que es uno, con todas sus limitaciones, duele ver en todo este asunto a la Conferencia Episcopal, ponerse de perfil. Ignoro si la razón es que, al ser el templo del Valle de Cuelgamuros una Basílica Pontificia, corresponde a Su Santidad el Papa las decisiones que a ella afectan.O es debido a esa sibilina equidistancia a la que nos tiene acostumbrados. Lo cierto y verdad es que todo parece indicar que han dejado “solo ante el peligro” aFray Santiago Cantera, el Abad de la congregación Benedictina que tiene a cargo las instalaciones, al que desde estas modestas líneas le envío un filial abrazo y encomiendo en mis oraciones para que se sienta apoyado y se mantenga fuerte.

Ante el aluvión de sentencias y contra sentencias que atascan muchos asuntos relativos a decisiones precipitadas relativas a la dichosa ley de la memoria historia, la ultima de las cuales ha sido la revocación de la exhumación de los restos del General Sanjurjo de la cripta del Monumento a los CaÍdos en Pamplona, le asalta a uno la congoja que puedan optar por la vía de los hechos consumados al amparo de la canícula veraniega, “ferragosto”, porque entonces sí que estará el conflicto del todo servido: EL VALLE NO SE TOCA.

Más de 33.000 restos descansan y se honran en la Basílica del Valle, a ambos lados del altar mayor, sin distinción de bando. Desde este blog hemos defendido siempre que todos merecen el mismo respeto. Tienen todos sus deudos el legítimo derecho de reclamar a los suyos, Háganlo si así les conviene. Pero dejen al resto descansar en la paz de esos muros de roca. No se ensañen persiguiendo al inspirador de tan piadosa obra más allá de la tumba. No desenterremos de nuevo ni el odio ni el revanchismo.Dejemos que los que se enfrentaron en vida y la perdieron descansen juntos en paz.



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