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Entrevista a Jaime Alonso en el diario El Mundo

1.- Ya que los españoles no pudieron comprobarlo, dígame cómo era Franco de cerca...
 

Yo tampoco tuve el placer de conocerle. Mi referencia son los ministros que le trataron y me dicen que era sabio, prudente, que escuchaba muchísimo, enormemente deferente con quienes le rodeaban, jamás le oyeron una palabra más alta que otra, y profundamente trabajador.

2.- Si Franco levantara la cabeza y viera a los homosexuales casándose, a las mujeres abortando y a la gente hablando libremente de política, ¿qué pasaría?
 

Absolutamente nada. Era un hombre enormemente humano y tenía un nivel de tolerancia muy importante. Lo único que diría es que el matrimonio de dos hombres o dos mujeres no fuera llamado matrimonio. En todo lo demás, cada época tiene sus ideas. El mundo ha evolucionado. Él entendería esa evolución aunque no estuviera de acuerdo. (¿Me quiere decir que un sistema franquista legalizaría el aborto?) El aborto, ni muchísimo menos. (¿Y las uniones homosexuales como matrimonio y los partidos políticos?) Franco fue una permanente evolución. Esta democracia se debe a las Cortes franquistas, que mayoritariamente decidieron hacer la Transición política y jugar a lo que querían las potencias occidentales. (O sea, esta democracia es hija del franquismo) Sin la menor duda, la legitimidad de esta democracia es franquista.

3.- ¿Con Franco moríamos mejor?
 

Pues el índice de natalidad desde el 39 hasta que muere Franco es muy superior a la media europea. Con Franco nacían más y con Franco se vivía mejor. Si usted se refiere a que se moría más o mejor porque estaba instaurada la pena de muerte, es indudable que lo estaba. Esa pena de muerte era para criminales convictos. No fue igual al principio que en el año 73, cuando se fusiló a los últimos terroristas. Analice usted por qué se les fusila y verá que eran criminales y habían matado a gente. (¿Usted está de acuerdo con la pena de muerte?) Sin duda alguna, para delitos de terrorismo, es la única solución. (¿Usted la aplicaría?) Yo la aplicaría y es un signo de civilidad que no se pueda matar al inocente. Paradójicamente, los mismos que están en contra de la pena de muerte están a favor del aborto. La pena de muerte verdadera es a un ser indefenso, no nacido. El criminal que opta libremente por matar... No hay ninguna razón para matar a un semejante. Por tanto, no tendría inconveniente ninguno en que el Estado, en legítimo derecho y en ejercicio de la coerción, pueda restablecer la pena de muerte y se pueda fusilar a terroristas y delitos de sangre especialmente graves. (Le preguntaba si usted la aplicaría) Sí, sí. (Me refiero a usted. ¿Usted apretaría el gatillo?) No, yo no. (Ah, claro, es que los que defienden la pena de muerte dicen que ellos no pondrían la inyección, ni ajustarían el garrote vil. Que lo hagan otros...) Es como si usted me dice: 'Yo haría la guerra'. Bien, es que no soy militar. (Claro, es que yo opino que no hay que hacer la guerra) La guerra es la política por otros medios, es la manera de garantizar la paz. Es la última razón que lleva a un pueblo a no ser sometido.

4.- ¿Usted por qué defiende un Régimen que fusilaba a personas?
 

El Régimen no fusilaba por capricho. A diferencia del otro régimen que se dice democrático, tenía unos consejos de guerra. Fusiló infinitamente menos que fusilaron en Italia, Francia o Alemania. España vivió el genocidio de la izquierda en esos tres años. No sólo en Paracuellos. El que gana, desde el 1 de octubre del 36 hasta el 75, no fusila a nadie que no sea en un consejo de guerra, un tribunal excepcional, igual que es ahora la Audiencia Nacional. Así se juzgó a criminales que habían cometido infinidad de crímenes. Así se ve por qué se fusiló a Companys y las razones. Cualquier historiador puede ver las razones, está en los legajos. De las 36.000 condenas a muerte sólo se fusila a 23.000, y es una cifra, entre comillas y salvando las distancias, ridícula comparando con lo que pasó en Italia, Francia o cualquier país afín al Eje.

5.- ¿Los asesinados de las fosas franquistas exageran?
 

No sólo exageran, sino que lo instrumentalizan con fines políticos y además son subvencionados. Respeto a todo el que en una contienda civil haya sido, entre comillas, asesinado, porque ya sabía que luchaba. En la parte nacional, desde el 1 de octubre no se fusiló a nadie. Todos los fusilados son con causa. ¿Qué garantías tuvo José Antonio Primo de Rivera? Ninguna. Era esa España cainita. (El cuerpo de José Antonio se sabe dónde está. Me refiero a los familiares de los que siguen sin saber dónde están sus muertos. Cuando reclaman que se les busque son acusados de reabrir heridas. ¿No es una forma de cerrarlas?) Lo que pretende la Ley de Memoria Histórica no es reconocer unos derechos que nadie les ha negado. ¿Usted sabe en la parte contraria cuántos saben dónde están sus abuelos? Pues igual. En España no habría forenses suficientes. Estamos ante un imposible lógico que se traslada a la política para buscar el odio y la revancha e intentar ganar una guerra que perdieron hace 80 años. Claro que hay que cicatrizar. Pero si ahora se añade este odio no es para justificar, sino para lanzar contra una parte de España los cadáveres que ellos provocaron.

6.- ¿Por qué ustedes, los franquistas, se quejan de la Transición con lo bien que les trató?
 

La Transición no trató bien a nadie. Hicieron unas Cortes nuevas en virtud de un plebiscito y el pueblo aceptó esa reforma política; probablemente no hubiera aceptado la ruptura. Ha habido un mensaje domesticador para que la izquierda recuperara sus mitos mientras que la derecha se avergonzó de haber sido franquista, haber liberado a España del comunismo y haber convertido a España en la octava potencia del mundo. Es un problema de la derecha, nunca será mi problema.

7.- ¿Cuántas veces le ha dado usted en secreto las gracias a la democracia por legalizar y hasta subvencionar a la Fundación de un dictador?
 

Pues nunca, porque no tengo nada que agradecer. Más bien, es la democracia la que tiene que agradecer a Franco lo que hoy es. Y el pueblo español, por descontado.
 

8.- ¿Por qué ser español es más que ser camerunés?
 

Para mí, muchísimo más. El camerunés será tan patriota de Camerún como yo de mi nación, pero la diferencia entre Camerún y España es que nosotros fuimos una nación civilizadora, fuimos la aristocracia de Europa, uno de los países que culmina y lleva la evangelización al mundo, el país donde más tarda en cuajar la Revolución francesa. Por tanto, es un señuelo de aristocracia, intelecto, respeto del hombre. Esa patria hecha convivencia con ese pasado tan glorioso merece respeto. (¿Pero usted está de acuerdo en priorizar la ayuda a un español ante un camerunés?) Sin la más mínima duda. (¿No son seres humanos los dos?) Sí, claro. En Camerún no los tratan como seres humanos y vienen aquí para tener todos los derechos y ninguna obligación. Ni siquiera se sienten vinculados en ningún aspecto... el idioma porque no les queda más remedio. (¿Y entonces qué haría usted con los inmigrantes?) Los que delinquen, lo mismo que ha propuesto Trump y va a hacer Europa. Hay un millón de españoles en el umbral de la pobreza y para mí eso es prioritario y esencial. El resto de inmigrantes, entiendo su tragedia. Es uno de los problemas de la descolonización. Si no les puedes regularizar y no hay trabajo, lo mejor es devolverles a su país y fomentar que allí se dignifique la condición humana y el ser camerunés. (¿Usted daría de comer antes a un español pobre que a un camerunés pobre?) A los dos. (¿Y si tuviera que priorizar?) Me costaría muchísimo... Es probable que no... Sería la peor decisión que usted me obligara a hacer. (Hogar Social, ese colectivo de ultraderecha, sólo ayuda a los que lo pasan mal si son españoles...) Me parece bien.
 

9.- ¿Siente envidia de los votos de Le Pen o de Trump?
 

Lo que siento es que el pueblo francés y el americano son más maduros y menos manipulables que el español. Y se han dado cuenta de que llevan mucho tiempo vendiéndoles humo. Quieren políticas reales. Han dicho basta. Trump ha llegado al poder, como espero que llegará Le Pen. Es un signo de madurez que espero que se traslade a España. (¿La ultraderecha es la madurez?) La extrema derecha tiene una parte intelectual enormemente madura y hay gente cualificada. Se llama extrema derecha o ultraderecha de forma peyorativa. Sociológicamente, hay un descontento y alguien lo ha capitalizado. Sea quien sea el que lo capitalice será tildado por el sistema como extremo o populista. (¿Ypor qué en España no hay un fenómeno como Le Pen? ¿Está en el PP?) La izquierda ha empujado tanto al PP y lo ha puesto en una situación tan difícil abominando a la derecha que a la gente no le ha quedado más remedio que votar útil. Vota para que no salgan otros en vez de votar sus principios. Hay un 20% del electorado del PP que no es del PP, que sería de la derecha... idealista y de principios. (O sea, extrema) Extrema lo llamarán usted y el sistema. Me da igual que me llamen extrema derecha; la izquierda dirá fascismo. No es descalificador para mí.
 

10.- Usted ha dicho que Franco es la solución de España...
 

Franco fue la solución en su momento. Hoy sería un gobierno fuerte, de autoridad, donde la ley orientada al bien común se aplicara, que no se discutiera la autoridad a la hora de aplicarla, que se dotara a la Justicia de medios para que esa ley se ejecute y a las Fuerzas y Cuerpos del Estado para esa labor coercitiva. Dotar a todas estas instituciones de la autoridad de lo verdadero, acabar con la corrupción institucionalizada empezando por los chiringuitos de las autonomías. España como unidad de Historia. Eso es lo que nos fortalece. Educación y enseñanza responsable y seria, con reválida por descontado, nivel de exigencia. (¿La solución para España es el postfranquismo? Póngale un nombre) Hay aspectos muy importantes del franquismo que deberían aplicarse hoy en España.

11.- ¿Qué hace una persona tan amable como usted en una ideología tan fascista como ésta?
 

Pues... Yo no sé si el fascismo es amable o no lo es. Es educación. Y a mí cuando me respetan y me someten a la razón y la contraposición de ideas me siento a gusto. («El fascismo es educación». Nunca lo había oído...) No sé cómo usted lo conoce, pero el fascismo es un movimiento que triunfó en Italia y a partir de ahí a todo lo que significaba anticomunismo se le llamó fascismo. Por tanto, es por lo que usted me considera fascista. (Y por lo que usted se considera) No, yo no. Ni José Antonio fue fascista. (Pero usted está expresando unos calificativos amables hacia el fascismo) Es que el fascismo no fue nada peyorativo. Es una ideología del siglo XX como el nacionalsocialismo y el comunismo. Son tres ramas de un mismo materialismo. Poniéndonos a elegir, siempre será preferible un materialismo con idealismo y respetuoso con la nación y el pueblo que el comunismo, que es la antítesis de todo eso.

12.- Una pregunta en nombre de todos los represaliados durante 40 años de dictadura franquista. Ya que no hay Justicia, ¿por qué no piden ustedes perdón?
 

Porque ellos son los primeros que tendrían que pedir perdón. (¿Los represaliados?)Es que fueron represaliados por algo. Yo no conozco represaliados que no hubieran luchado con armas en la mano contra el sistema. Muchos de los que corrían en la Universidad delante de los grises eran hijos de Falange y del Régimen. Nos conocíamos y nos seguimos conociendo hoy. Son todo menos represaliados. Vivieron muy bien. Ninguno renunció ni a la paga de la Seguridad Social ni a las vacaciones. Y no te digo nada los pantanos.
 
(+1) ¿Cuántas preguntas como éstas podría haberle hecho a usted si el franquismo gobernara mi país?
Yo creo que todas. Y más.


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