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Franquistas del siglo XXI
   Traemos el reportaje que se ha hecho en la revista de la Universidad de Navarra, sobre nuestra Fundación. Gracias por el trato y el artículo.  
 
Blanca del Guayo Moreno 
Universidad de Navarra 
 
 
 
   En 1975 un solemne Carlos Arias Navarro, a la sazón presidente del Gobierno, dijo: “Franco, el que durante tantos años fue nuestro Caudillo,ya no está entre nosotros, pero nos deja su obra, nos queda su ejemplo, nos lega un mandato histórico de inexcusable cumplimiento”. Este es el espíritu dela Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) que en la actualidad se opone a que la figura y la labor del Caudillo queden reducidas a “mero objeto de opinión y especulación”.
 
Más allá del recuerdo
 
   La actividad de esta institución, que se define como cultural y de naturaleza benéfico-docente, se enfrenta a la división de opiniones entre ciudadanos y la desaparición progresiva de los testigos directos de aquel periodo. No obstante, la Fundación no cesa en su lucha por una difusión que sus miembros consideran “justa y correcta”de la figura y obra del General. La hija de éste, Carmen Franco Polo ocupa la presidencia, y Jaime Alonso, abogado, es vicepresidente ejecutivo.
 
   “Sentimos sano orgullo de ser franquistas y de valorar y respetar lo que nuestros padres y abuelos hicieron por nosotros, y esa gratitud nos impide retroceder cuando desfallecemos o tenemos momentos de debilidad o duda”, declara Alonso. La FNFF sostiene ser un vehículo para que se haga justicia a los logros que levantaron social y políticamente a España y que, según explican, son la base sobre la que se ha construido la democracia. Esta fe y elagradecimiento hacia el Caudillo provocaen los miembros una “autoimposiciónética” de defensa de su legado y la obligaciónmoral de compartirlo. Así, los valoresde educación, cultura e investigaciónson sus estandartes en esta lucha.
 
   Aseguran que la acción política no ha figurado nunca entre los objetivos de la Fundación, en oposición a la amplia percepción popular. Lo aclara Alonso: “Apelamos a nuestros conciudadanos, a los que no atribuimos otra condición que la de españoles, para que nos ayuden y sepan que no lo hacen a acción partidista alguna,sino como servicio a la historia de España”. Así lo percibe también Pedro Sáez, miembro activo de la Fundación: “No es mera exaltación nostálgica de reunirse y decir “Franco, Franco, Franco”, va mucho más lejos”.
 
   ¿Qué actividades desarrolla entonces la FNFF? Desde conferencias y seminarios hasta la edición y distribución de libros. Trimestralmente, se difunde un boletín. También cuentan con perfil de Facebook, Twitter y canal de Youtube, sin olvidar que su página web recibe una media de seiscientas visitas diarias, según Jaime Alonso. Asimismo, la Fundación organiza diversos eventos, entre los que destaca la misa conmemorativa cada 20 de noviembre en la Basílica del Valle de los Caídos de Madrid, momento de oración por las almas de Franco y los caídos en la Guerra Civil (*). El acceso es gratuito y libre (incluso disponen de autobuses para ir desde Madrid). Pero este acto reúne también a opositores que creen escandaloso que se rememore a “asesinos” y “fascistas”. Los boicots, manifestaciones e insultos de ambas partes han llegado a hacer necesaria la intervención de la Guardia Civil y medidas como el registro de los coches que acceden al Valle. Otro evento que causó gran revuelo fue el 120 aniversario del nacimiento de Franco, especialmente porque estaba previsto que se celebrara en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, un centro público. En un primer momento se prohibió el acto, pero finalmente sólo se reunieron en el restaurante El Faro, en El Pardo.
 
   Por otro lado, la labor documental de la Fundación es especialmente notoria. “Tenemos un archivo que contiene un fondo de treinta mil documentos a disposición de historiadores, investigadores, periodistas y alumnos”, señala el vicepresidente, y añade que lo han consultado “más de 400 personas, con un porcentaje muy alto de extranjeros”. Esta colección procede “del despacho y dependencias privadas del que fue Jefe del Estado Español, Francisco Franco Bahamonde, que corresponden al periodo 1936-1975, enriquecido con aportaciones de otros fondos documentales particulares de personalidades destacadas del Régimen”, según el censo del Ministerio de Educación. En la actualidad la FNFF está impulsando una iniciativa dedigitalización del archivo.
 
   En esta misma línea formativa, los estatutos establecen que la fundación “podrá costear títulos, matrículas o pensiones”,“instituir premios e incentivos a la cultura”y “crear o sostener centros” entre otras actuaciones de impulso a la investigación.
 
   En este punto cabe preguntarse por la financiación de dichas labores. Alonso responde: “Somos una institución privada, sin ánimo de lucro y no percibimos subvención alguna”. Hubo durante años, sin embargo, una gran polémica en torno a las ayudas percibidas por la fundación. El Ministerio de Educación y Cultura les concedió 24.043,08 euros en 2001 para la informatización del fondo, según figura en el BOE. Varios grupos, como CiU, PNV, Eusko Alkartasuna, el Bloque Nacionalista Gallego o Esquerra Republicana de Catalunya, reivindicaban la retirada de esas ayudas, pero en 2003 el PP aún se resistía. Finalmente, en 2007, la Ley de Memoria Histórica de Zapatero fue el golpe definitivo y la FNFF no volvió a ser respaldada económicamente por los poderes públicos. Actualmente, las aportaciones voluntarias de los benefactores suponen la principal fuente de ingresos.
 
   No hay duda de que existe un ideario común entre sus miembros, pero ello no significa que haya unos requisitos indispensables para sumarse a la Fundación Nacional. El editorial del primer boletín rezaba “La Fundación obra de todos”. Como explica Jaime Alonso, la “variada base social del Régimen no admite exclusión”.Todo “inquieto intelectual” es destinatario de la Fundación.
 
Suplir la “mentira” por “hechos”
 
   “Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras,siempre serás un niño”. Con esta frase de Cicerón, explica el vicepresidente, según él, el problema actual de España. Desde la Fundación se denuncia la alarmante superficialidad y distorsión dela percepción actual de la obra y figura de Franco, alejada de la verdad histórica.Argumentan que la mitologización de una visión parcial de los hechos, algunos de ellos falsos, conduce a una “falsedad oficial”, es decir, una mentira que a base de repetición adquiere apariencia de verdad e influye en los medios, la literatura, la enseñanza,el cine... En palabras de Jaime Alonso: “Pocos se atreven a defender a Francisco Franco en sus aciertos y todos buscan, ajenos al análisis de tiempo, lugar y circunstancias en que se desarrolla su mandato, el término dictador como epíteto más común”.
 
   No les tiembla el pulso a la hora de denunciara los que consideran “mal ganadas cátedras de Historia” que ofrecen visiones distorsionadas, como Julián Casanova, Paul Preston, Ángel Viñas, Borja de Riquer, José Carlos Mainer, Mary Nash o Agustín Sánchez Vidal.
 
   Los adscritos a la FNFF no olvidan los logros del Régimen ni los desórdenes previos a los que no dudan que puso solución. Así lo reflejan las palabras de Pedro Sáez:“Puedes contar mentiras, pero no borrarla historia. Para bien o para mal ahí esta, no la puedes cambiar”. Es así como surgen las tareas que se asigna la Fundación: dar voz a las versiones que no quieren ser escuchadas y ejercer de recordatorio para los que creen que padecen “desmemoria histórica”. Jaime Alonso destaca también entre las máximas fundacionales “la valentía para defender postulados incómodos por las circunstancias de lo conveniente y los modismos en boga”.
 
   Pero cierto es que la influencia que la FNFF percibe como falaz es difícil de combatir por su gran alcance. Señala Alonso que ya desde la enseñanza escolar “o se ignora esa época o se denigra de manera obstinada”, como “una oprobiosa dictadura que no logró realización positiva alguna”. En esta línea, los libros de texto, en un afán de objetividad, no reflejarían la realidad de lo que fue el franquismo.
 
   En mayor medida condenan la actitud de los medios de comunicación, que juegan un papel decisivo en la configuración de la visión histórica, sus consecuencias y su interpretación. Existen teorías de la comunicación según las cuales los medios generan un ambiente, un entorno sensorial que determina la percepción que las personas obtienen de la realidad. Así, Alonso afirma al respecto que hoy en día los medios “se han convertido en propaganda interesada de quienes dependen administrativamente, los sostienen y amparan”. La Fundación denuncia lo que consideran injurias a la memoria de Franco y la distorsión de la historia llevada acabo por unos medios de comunicación que “no reparan en el empleo de mentiras y calumnias”. Así, por ejemplo, el artículo de Francisco Torres García publicado en la web de la Fundación en marzo de 2015 argumentaba que, según él, informaciones difundidas por El País y Cuatro negaban la austeridad del Caudillo y le acusaban de desmedida ambición.
 
   Otra falacia que detectan es “la identificación de Franco con Hitler y los totalitarismos de la época”, afirma Jaime Alonso. La Ley de Memoria Histórica les aparece como reflejo de ello, y del intento de deslegitimartodo lo relacionado con aquel Régimen. Para Alonso, esto incluye a toda la derecha como heredera suya, aunque “no se ha dado cuenta o finge no hacerlo”. Afirman llevar a cabo esta denuncia y la defensa del legado de Franco “argumentalmente y con el refrendo de los hechos”. La disponibilidad de amplia documentación les supone una herramienta muy útil y les confiere seguridad. Sostienen que la verdad es su divisa en toda circunstancia y frente a cualquier dificultad o ataque.
 
Ilegalidad y otrosobstáculos
 
   A pesar de los impedimentos, la Fundación se mantiene firme en su propósito y confía en no dar pasos en falso. “Aunque la enormidad de la mentira y el Himalaya de falsedades permanezca, ello no anula o empequeñece la verdad, solo la margina temporalmente. El tiempo y la defensa dela verdad, que nos hace libres, deja a cada uno en su sitio”. Con estas palabras se pregunta desde la vicepresidencia si ocurrirá con Franco como con Napoleón, tras cuya muerte tuvieron que pasar cincuenta años hasta que se hablase heróicamente de su figura en Francia.
 
   No son novedad ni un hecho oculto las posturas que se indignan por la existencia de la FNFF, acusándola de incitación a la violencia y apología del fascismo. Varios grupos que protestaban por las subvenciones reclamaban también la ilegalidad dela Fundación. Por ejemplo, Acció Catalanista Europea emprendió por medio de la change.org una petición dirigida al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. En más de dos años, han firmado más de 25.000 personas de las 35.000 que necesitan para que se procese.
 
   Desde la Fundación existe una conciencia de estas posturas contrarias y antifranquistas y las atribuyen a que, además de la difusión de la mentira, se imposibilita quese rebata. Ante ello responden que prefieren “la convivencia pacífica”.
 
   Tuits ofensivos como los anteriores yano son algo extraordinario para la FNFF,cuyos enfrentamientos se han desplazadoa la red. “Vergüenza”, “asesino” y “ojalá desaparezcáis” son algunas de las expresiones más repetidas. Incluso existe una cuenta que parodia a la oficial de la Fundación y cuya descripción dice: “Fundación NaZional Francisco Franco. Con Franco éramos más jóvenes”. Su humor abarca, además de la figura y Régimen de Franco, la actualidad española en general. No obstante, no es una lucha desigual, ya que otros tuiteros salen al paso contra estos ataques respondiéndoles, retuiteando a la FNFF, compartiendo artículos, noticias y otros contenidos con ella o simplemente manifestando su apoyo. Así, ambas posturas se interrelacionan con respuestas, menciones y retuits.
 
   Estas disputas no impiden a la Fundación llevar a cabo su labor a través de su cuenta oficial: @FNFFranco. Continúa impasible recordando las fechas destacadas,difundiendo contenidos, expresando su opinión y reivindicando sus pretensiones. Pero, además, retuitea a sus partidarios y enemigos, conviertiendo su timeline en reflejo de la polémica en que se ve envuelta.
 
   La situación es similar en su página de Facebook. Aunque en la sección de opinion es la mayor parte de publicaciones son favorables y ensalzan a Franco, casi todos reciben comentarios tanto de apoyo como de desaprobación. Las publicacionesmás aclamadas de la biografíaalcanzan los 90 likes. 
 
 
 
(*)Correción FNFF: Desde la implantación de la Ley de Memoria Histórica, nuestra Fundación no realiza la mencionada misa conmemorativa por la muerte de Francisco Franco en la Basílica del Valle de los Caídos y, por tanto, tampoco existen ya autobuses que suban para ello en dicha fecha. La FNFF desde entonces organiza una misa-funeral en Madrid. 
 
 
 


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