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La imposición del euskera a la sociedad vasca
 
 
   La imposición del euskera a la sociedad vasca es la responsable del 20% de la deuda pública existente en Euskadi, que se ha multiplicado por nueve en los últimos cinco años    
 
 
   La deuda de las comunidades autónomas españolas se ha duplicado desde el comienzo de la crisis, en el año 2007, hasta la actualidad, y esta variable ha sido la que ha terminado por hundir en la más absoluta insolvencia a las autonomías de Valencia, Murcia y Cataluña. En Euskadi, el Gobierno de Patxi López afirma una y otra vez que no va a solicitar ningún rescate, pero con la misma insistencia se ocultan dos datos fundamentales. Por un lado, en el mismo plazo de tiempo, los últimos cinco años,  en el País Vasco la deuda pública casi se ha multiplicado por nueve, creciendo ésta en un 762% y pasando de los 642 millones de débito en 2007 a los 5.536 de 2011. En el primer trimestre de 2012 es ya de 6.798 millones de euros. Por otro lado, diversos estudios revelan que una parte importante de este desquiciado endeudamiento colectivo se ha destinado a pagar las millonarias inversiones que las administraciones públicas de Euskadi destinan a imponer el aprendizaje del euskera en la sociedad vasca. De hecho, entre 2007 y 2012, el conjunto de las administraciones públicas vascas ha destinado casi 1.000 millones de euros a este fin. O, lo que es lo mismo, la imposición idiomática impulsada por el nacionalistas e independentistas, y avalada por los socialistas locales, es la responsable de un 20% del total de la deuda pública actualmente existente en Euskadi.
 
   Hay que tener en cuenta que, anualmente, han sido 188 millones de euros los dedicados por las diferentes entidades a impulsar un idioma que solamente es utilizado habitualmente, en el mejor de los casos, por el 13% de la población vasca. Esta cantidad ha salido, en su mayor parte, del presupuesto de euskera del Gobierno Vasco (130,4 millones -70%-), de las inversiones realizadas por municipios de más de 5.000 habitantes (37,1 millones -20%-) y de los presupuestos de euskera de las diputaciones forales (20 millones -10,6%-).
 
   Estos datos, que se recogen en el informe "Indicadores de situación y evolución del euskera"dado a conocer por el Departamento de Cultura del Gobierno vasco, revelan también que el uso del euskera varía notablemente de un territorio a otro. El porcentaje de personas que se expresan en euskera tanto o más que en castellano es del 3,3 % en Álava, del 12,5 % en Bizkaia y del 35,6 % en Gipuzkoa.
 
   Estos valores refuerzan las conclusiones que hace unos meses presentaba el informe “Euskera: uso, actitudes, políticas”, realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, que ponían de manifiesto hasta qué punto el vascuence es un idioma artificialmente mantenido y sustentado sobre dos efectivas estrategias impositivas implantadas durante treinta años de control nacionalista de las instituciones: la obligatoriedad, en la mayor parte de los casos sin alternativa, de que los niños vascos desarrollen sus estudios íntegramente en euskera y la conversión de este idioma en el gran filtro que da acceso a los principales ámbitos de poder de la comunidad autónoma. De hecho, así lo entendía en el trabajo citado la población vasca que, en su mayor parte, un 85%, se mostraba consciente de que, hoy en día, en Euskadi, saber euskera da más oportunidades de progreso y desarrollo, aunque menos de la mitad de los ciudadanos consideraba que conocer este idioma proporciona “un mayor prestigio social”.
 
 
 
 
 


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