Sobre Francisco Franco y su tiempo...
 
 
 
La prensa en los primeros días del Alzamiento
 
 
 
Eduardo Palomar Baró  
 
 
   Numerosos miembros del Frente Popular, integrado por revolucionarios socialistas, anarquistas y comunistas, celebraron la victoria en las elecciones del 16 de febrero de 1936 con salvajes desmanes, incendiando iglesias, conventos, apaleando a sacerdotes, ocupando contra todo derecho fincas rurales en Extremadura, violentando las puertas de las cárceles, dejando en libertad a miles de reclusos, etc.            
 
   Ante esta peligrosa situación, el general Franco aconsejó a Manuel Portela Valladares, aterrorizado ante los desmanes del Frente Popular, declarar el estado de guerra. El Jefe del Gobierno obtuvo la correspondiente decisión del consejo de ministros, pero Niceto Alcalá Zamora se opuso a ella.            
 
   Portela Valladares dimitió a toda prisa la presidencia del Gobierno, teniendo Alcalá Zamora que nombrar nuevamente a Manuel Azaña Díaz presidente del Consejo de ministros. Franco se puso ya en alerta, ya que Azaña era un enemigo encarnizado del Ejército. El nuevo Gobierno de republicanos burgueses pudo mantener la ley y el orden, pero sólo de forma pasajera, y se vio obligado a servirse del apoyo parlamentario de los partidos del Frente Popular, cuyos hombres revolucionarios habían de abalanzarse algún día a empuñar por sí mismo el timón del Estado.            
 
   Una de las primeras medidas de Azaña fue privar de toda influencia a los miembros del Ejército que no le ofrecían confianza. El Jefe del Gobierno hizo alejar a Franco de la posición clave que ocupaba y trasladarlo con un nuevo cargo a las Islas Canarias. Manuel Goded Llopis fue relevado de su cargo de Inspector y enviado a Mallorca para hacerse cargo de aquella Capitanía. Emilio Mola Vidal, jefe supremo hasta entonces del Ejército de África, hubo de conformarse con el mando de la 12º Brigada de Infantería, con sede en Pamplona. Franco, antes de su salida de Madrid, se reunió con Emilio Mola, Joaquín Fanjul, Luis Orgaz, Miguel Ponte, Antonio Saliquet, José Enrique Varela, Rafael Villegas y otros Generales, así como con el Teniente Coronel Valentín Galarza Morante, del UME (Unión Militar Española). Se trató de la posibilidad de un levantamiento, encomendándose a Mola la coordinación de la totalidad de las fuerzas. A Galarza, agente del general Mola y su principal coordinador -le apodaban el Técnico- de la conspiración. Franco solicitó para sí la misión de informar sobre el desarrollo de los acontecimientos.            
 
   Mola y no Franco, fue quien preparó el levantamiento. El General Mola conocía perfectamente las técnicas y problemas de una conspiración. El “director” no tenía, por cierto, una fácil misión. El Gobierno sospechó algo, y así Varela y Orgaz fueron castigados mediante traslado forzoso, después de lo cual Villegas se distanció de la conspiración. Esta, por otra parte, experimentó otro problema, al sumarse a ella los generales de tendencia republicana Gonzalo Queipo de Llano y Miguel Cabanellas Ferrer. Curiosamente, las máximas dificultades que tuvo Mola en sus negociaciones, fueron con los políticos de la derecha. La última incógnita era el General José Sanjurjo Sacanell, en quien recaía el designio de presidir el futuro régimen de transición, y que permanecía exiliado en Portugal.            
 
   Mientras tanto la República avanzaba a pasos agigantados hacia la guerra civil. El Frente Popular quiso hacer de la celebración del 1º de mayo de 1936 una gran manifestación marcial con el objeto claro de intimidar al país. En sus formaciones ondeaba un mar de banderas rojas y de pancartas de Marx, Lenin y Stalin. La UGT y la CNT-FAI cantaban la Internacional. Durante el desfile columna de niños gritaban a coro: “No queremos catecismo, queremos comunismo”. Si alguien osaba dar el grito de ¡Viva España!, miles de voces respondían: ¡Viva Rusia!             Indalecio Prieto se dedicó a preparar el derrocamiento de Alcalá Zamora actuando en unión de otros hombres del Frente Popular. El presidente fue depuesto, pasando a ocupar el sillón presidencial Manuel Azaña. Fue nombrado jefe del Consejo de Ministros, Santiago Casares Quiroga.            
 
   Prieto volvió a fracasar ante Francisco Largo Caballero “el Lenin español”, el cual prefería hacer una revolución junto con sus amigos de ideologías radicales. Los comunistas aguardaban el necesario grado de madurez revolucionaria, evitando la inoportuna provocación de un pronunciamiento militar. Hacia finales de mayo de 1936 se descubrió por los servicios de seguridad de unas instrucciones para el asesinato de militares no revolucionarios.             Ante esta información, el 23 de junio de 1936 Franco dirigió una carta al Jefe del Gobierno, pidiéndole contara con el ejército para el restablecimiento del orden legal. Casares Quiroga no se dignó contestar la misiva.            
 
   El 6 de julio de 1936, Mola incluye en su lista a Franco, encomendándole una operación difícil y a la vez decisiva: ponerse al frente del Ejército de África, y con aquellas bien pertrechadas fuerzas, pasar a la Península.             Después de cinco meses de encarnizadas huelgas y paros, de persecuciones, asaltos y palizas, de saqueos, incendios de templos y asesinatos, la República se lanzaba  inexorablemente hacia el abismo. El 12 de julio fue asesinado el teniente de la Guardia de Asalto José Castillo Sáenz de Tejada, muy ligado al Partido Socialista y posiblemente a las MAOC (Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas). El día 13 de julio por la noche, Guardias de Asalto al mando del capitán de la Guardia Civil Fernando Condés Romero, sacaban de su casa al líder de la oposición José Calvo Sotelo, y lo mataban de un tiro en la nuca. Un auténtico crimen de Estado. Sobre los sepulcros se juró por ambas partes sangrientas venganzas. Como trágico destello de la situación en toda España, Prieto publicó en “El Liberal” de Bilbao el 15 de julio de 1936 un artículo que reflejaba la tensión reinante:
 
   “El cadáver del señor Castillo estaba custodiado por Guardias de Asalto. El del señor Calvo Sotelo, por Guardias Civiles. Al primero le rindió homenaje una gran masa proletaria. Al segundo le escoltó hasta la fosa una legión de señoritos. ¿Se quiere una expresión que pinte con mayor patetismo el actual estado de España? Difícilmente podrá hallarse otra más gráfica. Los odios de una y otra muchedumbre saltaban por encima de las tapias que acotan los dos recintos mortuorios”.
 
   Decenas de millares sacaron sus armas escondidas, otros acudieron en masa a los organismos oficiales pidiendo fusiles. No se sabe con seguridad si lo que desencadenó la última decisión de Mola fue el asesinato de Calvo Sotelo por esbirros del Estado y miembros de la JSU (Juventud Socialista Unificada) o los hechos revolucionarios en las calles. Dos días más tarde, el General Emilio Mola dio la consigna: “El 17 a las 17”.  
 
La Prensa en la Guerra Civil española            
 
   Tras el 18 de julio de 1936, la Prensa madrileña inició una nueva etapa, en la que la censura se convirtió en algo normal en una guerra que exigía la militancia de la Prensa.            
 
   Durante la contienda se editaron en Madrid varios tipos de periódicos: los grandes diarios vinculados a la empresa privada, periódicos y revistas de los partidos republicanos de izquierda y la nueva Prensa surgida con la guerra.            
 
   Las publicaciones periódicas en la España republicana se caracterizaron por su gran diversidad. Diversidad que respondía a la heterogeneidad del mismo Gobierno, y de los partidos y organizaciones que respaldaban al Gobierno de la República.            
 
   Con el estallido de la guerra se produjeron la incautación de periódicos de derechas, conservadores y monárquicos. Y otros pasaron a organizaciones sindicales y partidos de izquierda como “ABC”, “El Siglo Futuro”, “La Época”, “Ya”, “El Debate”, “Ahora”, etc. Junto a éstos seguían publicándose los diarios republicanos de izquierda relacionados a grupos empresariales, como “Heraldo de Madrid”, “Diario de la Noche”, “El Sol”,  “Diario de la Mañana del Partido Comunista”, “La Voz”, “El Liberal”, “La Libertad”,  y otros muchos. Había otras publicaciones que eran los portavoces de sindicatos y partidos de izquierda: “Política”, “Semanario Republicano de Izquierdas”, órgano del partido de Izquierda Republicana liderado por Manuel Azaña; “Mundo Obrero”, órgano del Partido Comunista; “El Socialista”, del PSOE; “CNT”, entre otros. Dentro de las ediciones de la nueva Prensa de guerra -que se encargó de la información sobre los frentes y de la formación política de los soldados y civiles, y al tiempo estimuló la moral y la conciencia de victoria- destacaron: “Milicia Popular”, diario del Quinto Regimiento de Milicias Populares, en el que escribieron entre otros Ramón J. Sénder, José Bergamín, Rafael Alberti, Miguel Hernández y Antonio Machado; “Octubre”, Boletín de los batallones ‘Octubre’ y ‘Largo Caballero’; “Joven Guardia”, Boletín del ‘Regimiento Pasionaria’ de Madrid, etc.            
 
   Las Brigadas Internacionales disponían de las ediciones especiales para ellos: “A l’Assuat” y “Noi Passaremo!”.            
 
   La Prensa fue durante la guerra un importante instrumento de propaganda. La Prensa madrileña fue una solidaria. Los periódicos compartían, en el momento de la sublevación, un mismo lenguaje improvisado y urgente, que iba desde la incredulidad y la sorpresa a la rabia. Todos condenaron con dureza el levantamiento y utilizaron las mismas palabras: solidaridad, lealtad, disciplina frente a la reacción y al fascismo. Llamaban a la normalización de la vida ciudadana y a la responsabilidad. En ocasiones la pretensión de normalidad aparecía forzada en la Prensa, como ABC, que a finales de julio de 1936 hablaba de un Madrid que había recobrado su aspecto: Tranvías y bares atestados, y las terrazas de los cafés céntricos sin una mesa desocupada. Los periódicos recuerdan las grandes epopeyas del pasado. Para ellos la guerra que vive España es más triste, más amarga que la de 1808, y hablan de España como de un escenario de un duelo trágico entre la reacción mundial y el sentimiento de libertad que alienta todos los avances progresivos del pueblo.            
 
   La censura se convierte durante la guerra en un grave problema para la Prensa, provocando enfrentamientos entre los periódicos y el Gobierno. A esto se sumaba la escasez de mano de obra y de materias primas. Así, a la altura de 1938, muchos periódicos habían dejado de publicar de forma temporal o definitiva.            
 
   Entre los corresponsales extranjeros favorables a la causa republicana estaban, entre otros, Ilya Ehrenburg, Mihail Koltsov, Herbert Lionel Matthews, Arthur Koestler, Ernest Miller Hemingway, John Dos Passos y George Orwell.  
 
Giros políticos de los periódicos a raíz de la proclamación de la República.            
 
   El Sol. A pesar del giro monárquico que había tomado a fines de marzo de 1931, una vez proclamada la República el 14 de abril, aceptó la voluntad del pueblo y se alineó decididamente en el bando republicano.            
 
   Crisol. El fundador de El Sol, Urgoiti, viéndose obligado por los acontecimientos a desprenderse de él, fundó el diario Crisol  –que en 1932 pasaría a llamarse Luz– y lo hizo llevándose gran parte de la redacción saliente de El Sol.            
 
   Luz. Fue la tribuna periodística de Ortega y Gasset. Desde sus páginas, abogó por su ideal de República liberal alejada de radicalismos de un signo u otro y manifestó su descontento, por ejemplo, con su célebre artículo “Un aldabonazo” publicado en septiembre de 1931.            
 
   La Libertad. En el año 1934, Juan March, propietario hasta entonces del diario, se desprende de él y éste comienza una nueva etapa, un período de “ideología democrática y exaltación republicana”.            
 
   Heraldo de Madrid. Periódico de la Sociedad Editora Universal, fue uno de los diarios de mayor circulación, no sólo en la capital, sino también en el resto del país. Ello se hizo especialmente patente en 1934 con los sucesos de la Revolución de Asturias, cuando el Heraldo, secundado por otros diarios también republicanos, sirvió de voz al sector obrero, cuya Prensa había sido suspendida.            
 
   El Liberal. Próximo al PSOE, fue uno de los periódicos principales del País Vasco.            
 
   Entre los republicanos existía la preocupación de no tener una prensa realmente adicta. Manuel Azaña así lo expuso en diversas ocasiones y Luis Bello reiteró en varios artículos la idea de que el capital tenía en sus manos la prensa española. Por esta razón surgió Política: semanario republicano de Izquierdas, creado en 1935 y dirigido por Bello. Fue el órgano oficioso de la Izquierda Republicana.  
 
Prensa antirrepublicana.            
 
   Informaciones. En el período anterior a la República, había apoyado la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, mostrándose decididamente antirrepublicano. Su evolución se orientó claramente hacia la ultraderecha.  
 
Prensa monárquica.            
 
   ABC. Uno de los periódicos de mayor tirada y difusión a nivel nacional. Defensor de la Monarquía, que siguió siéndolo en la época republicana. Durante el primer bienio sufrió varias suspensiones y varios secuestros. Mantuvo su fidelidad a la persona del monarca exiliado, pero no a la Monarquía parlamentaria, pues sufrió, a lo largo del período, una evolución hacia posturas totalitarias, si bien es cierto que en menor medida que otros periódicos monárquicos como La Época o La Nación.            
 
   Al comenzar la Guerra Civil, el ABC de Madrid fue incautado por el Gobierno de la República, reapareciendo como Diario Republicano de Izquierdas, el día 25 de julio de 1936, mientras el ABC de Sevilla, no sólo perdió la continuidad, sino que sacó une edición extraordinaria el lunes 20 de julio de 1936.            
 
   El hecho de la Guerra Civil, incidió sobre la realidad empresarial y periodística de ABC, produciendo el insólito fenómeno de que dos diarios, con el mismo nombre, con la misma fisonomía tipográfica, apareciesen cada día, uno en cada lado de las trincheras de la contienda española.  
 
Prensa católica.            
 
   El Debate. Periódico de postura antirrevolucionaria, representa al nacional catolicismo político que en estos años produce y cohesiona una fuerte reacción contraria a los gobiernos del primer bienio republicano. En estos años alcanzó una gran difusión e influencia. Con el estallido de la guerra, cesó su publicación y una vez acabada la contienda, no se autorizó su reaparición.            
 
   Ya. Nació en 1935 con el propósito de llegar a un público más amplio que El Debate. Con motivo del asesinato de Calvo Sotelo, publicó un artículo de opinión el 13 de julio de 1936, que supuso la recogida de ejemplares y la suspensión indefinida, desde el día 15 hasta después de la guerra en que fue reabierto.  
 
Prensa Nacional Sindicalista.            
 
   Poco antes del estallido de la Guerra Civil, aparecieron varias publicaciones nacional-sindicalistas, como las siguientes:            
 
   JONS (Madrid, 1933-1934).            
 
   El Fascio (Madrid, 1933). Se editó un sólo número, que fue íntegramente retirado por la autoridad y prohibida su publicación.            
 
   No importa: boletín de los días de persecución (Madrid, 1936). Se editaron tres números clandestinos, escritos desde la Cárcel Modelo de Madrid, en donde se hallaba José Antonio Primo de Rivera encarcelado desde el 14 de marzo de 1936.  
 
Prensa republicana.            
 
   Ante el acoso de los Nacionales a Madrid, el Gobierno de la República huyó a Valencia en los primeros días de noviembre de 1936.            
 
   Barcelona, ciudad de gran tradición periodística y editorial, no le costó gran esfuerzo alzarse con el cetro de las publicaciones periódicas republicanas.            
 
   Así lo demuestra la relación de periódicos y revistas que se editaron en la capital catalana entre el 18 de julio de 1936 y el 26 de enero de 1939, fecha en que fue liberada por las tropas Nacionales.            
 
   En Barcelona se editaron en lengua española: Anarquía (periódico anarquista clandestino), La Batalla, Boletín de Información de la CNT/FAI, El Día Gráfico, Hoja Oficial del Lunes, La Revista Blanca, La Noche, Las Noticias, Ruta, El Noticiero Universal, Solidaridad Obrera, Tiempos Nuevos, Tierra y Libertad, Timón, Última Hora, Umbral, La Vanguardia.            
 
   En catalán se publicaron: Avant, Diari de Barcelona, La Humanitat, Catalunya, La Publicitat, La Veu de Catalunya y otros muchos.          
 
   En lengua alemana: CNT-FAI-AIT Informationsdientst, dedicada especialmente a los germanos alistados en las Brigadas Internacionales.           
 
   En Madrid se lanzaron a la calle las siguientes publicaciones: ABC, Castilla Libre, Claridad, C.N.T., Democracia, Frente Libertario, Juventud Libre, La Libertad, Milicia Popular, Mundo Obrero, El Obrero de la Tierra, Pasaremos, El Socialista, etc.           
 
   En lengua inglesa, con destino a los encuadrados en las B.I.: Volonteer for Liberty.           
 
   En Valencia se publicaron diarios y revistas de carácter político: La Correspondencia de Valencia, Fragua Social (el 20 de julio de 1936 una comisión de milicianos de la UGT-CNT, intervino el diario de derechas “Las Provincias” imprimiendo en sus talleres Fragua Social), Frente Rojo, El Mercantil Valenciano (otro gran diario de Valencia que había nacido en 1872, que también fue intervenido en julio de 1936), Nosotros, El Pueblo, Verdad, La Voz Valenciana.           
 
   Además de las publicaciones citadas, merecen especial mención Acracia (Lérida), Adelante (Alicante), Cultura y Acción (Alcañiz, Teruel), Ideas (Hospitalet de Llobregat, Barcelona), Llibertat (Mataró, Barcelona), Mar y Tierra (Altea, Alicante), y otras.  
 
Prensa Nacional.                 
 
   A lo largo del conflicto fueron naciendo una serie de periódicos que podían considerarse órganos del Movimient: Alerta (Santander), Hierro (Bilbao), Patria (Granada), Sur (Málaga), Proa (León), Odiel (Huelva), Unidad (San Sebastián), Imperio (Toledo), Libertad (Valladolid), F.E. (Sevilla), Arriba España (Pamplona), ABC (Sevilla), El Faro de Vigo (Vigo), El Ideal Gallego (La Coruña), La Voz de Asturias (Oviedo), El Diario Montañés (Santander), La Gaceta del Norte (Bilbao), El Diario Vasco (San Sebastián), El Noticiero (Zaragoza), El Pensamiento Navarro (Pamplona), El Diario de Navarra (Pamplona), Heraldo de Aragón (Zaragoza), El Norte de Castilla (Valladolid), El Adelanto (Salamanca), Diario de Burgos (Burgos), Ideal (Granada), y otros muchos.  
 
Portadas de diarios en el Alzamiento.  
 
ABC  de  SEVILLA             
 
El 20 de julio de 1936 publicó un “Suplemento Extraordinario”, bajo el número 10.341. En la portada, con grandes caracteres tipográficos, se leía:  
 
VIVA ESPAÑA  
EL GENERAL QUEIPO DE LLANO SE ENCARGA DE LA JEFATURA DE LA DIVISIÓN Y DECLARA EL ESTADO DE GUERRA. DIVERSAS MANIFESTACIONES POR “RADIO”, RECTIFICADAS SOBRE INFORMACIÓN DE MADRID. ÓRDENES A LA POBLACIÓN CIVIL. OTRAS NOTAS  
 
    Renaciente, gracias al esfuerzo heroico de los españoles dignos de serlo, la normalidad ciudadana, facilitamos a continuación, formada con estricto carácter oficial por las notas que ha venido radiando el general de la División, D. Gonzalo Queipo de Llano, una información de los importantísimos sucesos, de trascendencia histórica, desarrollados en Sevilla desde la tarde del sábado.   
 
Un bando del gobernador              
 
   ¡Sevillanos! El Ejército español, fiel depositario de las virtudes de la raza, ha triunfado rotundamente. Más la victoria no ha de detener la labor depuradora que el país necesita, y por ello el general Queipo de Llano dicta el siguiente:            
 
   Primero. Toda persona que posea armas ha de entregarlas inmediatamente en la Jefatura de la División, en la Comandancia de la Guardia civil, puestos de dicho Instituto o cuartel de la Alameda. Se hace la advertencia formal de que el que sea portador de un arma sin permiso de la autoridad militar, podrá ser fusilado si infundiera sospecha de utilizarla en agresiones.            
 
   Segundo. Para poder distinguir a las personas de orden y amantes de la verdadera justicia, todos los que por tal se tengan deben presentarse al Gobierno civil o Jefatura de la División a ofrecer el concurso que su conciencia le dicte.            
 
   Tercero. Para facilitar la labor del Ejército se previene a todo el vecindario levante las persianas de los balcones a fin de no dar sospecha a que de tal forma puedan encubrirse los agresores, advirtiéndosele que, de no observarse esta indicación, pueden sufrirse consecuencias desagradables.            
 
   Declarado el estado de guerra en el territorio de esta División quedan en suspenso los permisos de verano concedido a los señores jefes y oficiales, suboficiales y tropa, los que se incorporarán a sus destinos en el plazo más breve y por el medio de locomoción más rápido, exigiéndosele responsabilidad a los que no lo efectúen.            
 
   ¡Sevillanos! ¡Viva España republicana!            
 
   Noticias particulares aseguran que el general Mola ha entrado en Madrid de donde había desaparecido el Gobierno.            
 
   ¡Sevillanos honrados! A cuantos habéis cooperado en estos días, un abrazo.            
 
   ¡Españoles! Volvamos a serlo con toda dignidad.            
 
   ¡Viva España!  
 
 
ABC  de  MADRID            
   
   Incautado por la República, reapareció como Diario Republicano de Izquierdas, el día 25 de julio de 1936, con una portada, que al igual de la del ABC de Sevilla, con grandes caracteres, publicaba:  
 
¡VIVA LA REPÚBLICA!  
EMOCIONADO Y PATRIÓTICO DISCURSO DEL EX MINISTRO D. INDALECIO PRIETO ANTE EL MICRÓFONO DE GOBERNACIÓN              
 
   A las once de la noche, ante el micrófono instalado en el ministerio de la Gobernación, el ex ministro D. Indalecio Prieto, pronunció el siguiente discurso:  
 
 La sublevación, prevista en su magnitud e intensidad                
 
   Quienes hayan leído mis últimos artículos en el diario donde habitualmente escribo, parte de los cuales fueron reproducidos por la Prensa de Madrid, comprenderán que en lo que está actualmente ocurriendo en España no puede haber para mí el factor sorpresa. Porque en esos artículos cuidé, con reiteración machacona, de advertir la existencia del peligro, de marcar sus dimensiones. Y una de mis advertencias más cautelosas fue la de decir que quienes confiasen en que el movimiento subversivo no habría de tener mayores proporciones que aquellas que alcanzó el 10 de agosto de 1932 se equivocaban, asimismo, y con igual magnitud, quienes, preparando la subversión, abrigasen la esperanza de un éxito tan fácil como aquel que fue conseguido el 13 de septiembre de 1932. Dije que la subversión, para mí segura, cuya proximidad y cuya intensidad me cuidé de anunciar públicamente, habría de encontrar una resistencia y que la lucha habría de ser cruenta.            
 
   Tomaron muchos este reiterado aviso mío como una expresión de pesimismo temperamental, que no niego, y menos he de negar ahora, porque el reconocimiento de este defecto mío –es posible, así lo aguardo– dará más valor a mis palabras. Y, supusieron otros, que todo ello obedecía a una maniobra política, que figuraba entre mis designios, pero cuya finalidad no lograba yo alcanzar, ni nadie, con un sentido de la realidad, podía adivinar.                  
 
(Terminaba su largo discurso, con el siguiente párrafo)  
 
   Antes que la rendición, la muerte            
 
   Sin querer, porque no era ése mi propósito, pero dejándome arrastrar por un impulso espiritual, esta elocución mía parece ir dirigida, y lo es, en efecto –es una realidad indiscutible–, más al enemigo, más al adversario, que al amigo, al afín, al que lucha con uno. Se equivocaron quienes, dejando abordar su recelo, supongan que esto es una arenga de encargo; es, sencillamente, una manifestación de mi espíritu.            
 
   Y yo digo a los republicanos, socialistas, obreros todos que están al lado del Frente Popular, y lo digo, no como una insuflación de un optimismo artificioso, sino como la expresión de una convicción hondamente sincera, que el triunfo es nuestro. Yo no necesito decir que no desfallezcáis, porque os veo contagiados en esa ola de valor volcánico que, cuando surge, lo arrolla todo.            
   
   Y al enemigo le digo: estás ya de hecho vencido. Mide tu responsabilidad, mide tu equivocación. Mírate por dentro, contémplate, y a ver si encuentras en tu panorama interior paisaje alguno que te invite a la continuación de esta lucha, porque rendición, no la esperes. ¡Rendición no la esperes! ¡Rendición no la esperes! ¡Encontrarás cadáveres; pero no hallarás prisioneros! Nada más, españoles.  
 
CLARIDAD. Diario de la Noche.            
 
   En la portada del diario madrileño correspondiente al sábado 18 de julio de 1936 se podía leer, con grandes caracteres:  
 
“UN MOVIMIENTO INSENSATO Y VERGONZOSO”  
 
“UNA PARTE DEL EJÉRCITO QUE REPRESENTA A ESPAÑA EN MARRUECOS SE HA LEVANTADO EN ARMAS CONTRA LA REPÚBLICA”  
 
   «Las fuerzas de tierra, mar y aire de la República se dirigen contra los sediciosos para rechazar con inflexible energía el movimiento»  
 
   Se ha desarticulado un amplio movimiento de agresión a la República. La aviación bombardea a los rebeldes de Ceuta y Melilla.  
 
PRIMERA NOTA OFICIAL DEL GOBIERNO            
 
   El Gobierno ha publicado esta mañana la siguiente nota, que fue radiada en la primera emisión de hoy:            
 
   “Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. El Gobierno no ha querido dirigirse al país hasta conseguir conocimiento exacto de lo sucedido y poner en ejecución las medidas urgentes e inexorables para combatirlo.            
 
   Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra la patria propia y realizando un acto vergonzoso y criminal de rebelión contra el Poder legítimamente constituido.            
 
   El Gobierno declara que el movimiento está exclusivamente circunscrito a determinadas ciudades de la Zona del Protectorado y que nadie, absolutamente nadie, se ha sumado en la Península a este empeño absurdo. Por el contrario, los españoles han reaccionado de un modo unánime y con la más profunda indignación la tentativa reprobable, y frustrada ya en su nacimiento.            
 
   El Gobierno se complace en manifestar que heroicos núcleos de elementos leales resisten a los sediciosos en las plazas del protectorado, defendiendo con el honor del uniforme el prestigio del Ejército y la autoridad de la República.            
 
   En estos momentos las fuerzas de tierra, mar y aire de la República que, salvo la triste excepción señalada, permanecen fieles al cumplimiento del deber, se dirigen contra los sediciosos para rechazar con inflexible energía un movimiento insensato y vergonzoso.            
 
   El Gobierno de la República domina la situación y afirma que no ha de tardar en anunciar a la opinión pública que se ha restablecido la normalidad.”  
 
 
EL TELEGRAMA DEL RIF            
 
   En la portada del diario melillense correspondiente al 22 de julio de 1936, comunica, dentro de las “Noticias oficiales de los actuales momentos históricos”,  el fallecimiento del General Sanjurjo en un accidente de aviación. También se transcribe la “Primera alocución lanzada por el General Franco en las Islas Canarias al declarar el estado de guerra”.            
 
   De Radio Sevilla, a las 13 horas del día 22 de julio de 1936, una vibrante proclama del General Franco, en estos términos:            
 
   ¡Españoles! ¡No desmayar! El movimiento emprendido en España contra los destructores de la nación es arrollador. Cada día crece más y la victoria es ya decisiva. Es la lucha entre Rusia y España en la que como en la guerra de la Independencia, es menester luchar con todo tesón y energía.            
 
   En Zaragoza se lucha con entusiasmo; en Burgos se venció con fe; Valladolid se sumó al movimiento; Oviedo y Gijón son nuestros; León con su Aviación está a nuestro lado; Sevilla es la cabecera de los Ejércitos de África, donde hay banderas del Tercio y tabores de Regulares, que acuden por Cádiz y Algeciras.            
 
   Un barco extranjero fondeó en Tánger, donde facciosos que siguen al Gobierno han constituido la base del personal civil para agredir a las villas de la costa del Protectorado. Esto representa la destrucción de Tánger por la anarquía que reina. El Cónsul español de Tánger señor Prieto, ha establecido en la Legación, el centro de los comunistas y maleantes.            
 
   ¡El fin de toda esta subversión termina! El entusiasmo más esplendoroso anima los corazones y se debe tener fe ciega en el triunfo que se avecina. ¡Arriba los corazones! ¡Viva España! Y ¡Viva la República!  
 
 EL SOCIALISTA            
 
   El diario fundado por Pablo Iglesias, en su edición del martes 21 de julio de 1936, publicaba en portada las siguientes noticias:  
 
LA GRAN TRAICIÓN
El fascismo, derrotado por la República
 
La aviación, la guardia civil, los guardias de asalto y seguridad y las milicias del pueblo aniquilan la rebeldía en Madrid y provincias. – Los regulares, machacados en Algeciras. – La marina, absolutamente a disposición del Gobierno.  
 
LA VANGUARDIA de BARCELONA            
 
   En el número 22.575 del diario fundado por D. Carlos y D. Bartolomé Godó, correspondiente al miércoles 22 de julio de julio de 1936, publicaba en su portada:    
 
CATALUÑA
Ha sido dominada totalmente la sublevación militar
FUERON CAPTURADOS EL GENERAL GODED Y GRAN NÚMERO DE JEFES Y OFICIALES
La Generalidad de Cataluña crea un Cuerpo de Milicias ciudadanas.  
 
   En el pie de la portada se anunciaba que: El gobierno de la Generalidad de Cataluña se ha incautado de “La Vanguardia”.                                                                                                                                   
 
Una Circular y un Despacho del General Franco    
 
CIRCULAR URGENTE DEL GENERAL FRANCO  
(20 DE JULIO DE 1936)    
“A TODA ESPAÑA”  
 
   En pie todos; no vaciléis; energía y firmeza.  
 
   Nuestra predicción hace mejorar cada momento nuestra situación y elementos.  
 
   A los que en estos momentos les toque sufrir, háganlo con alegría; todo por España; vida, hijos, situación.   Todo esfuerzo tiene su valor.  
 
   La suma de todos hará la gran España.  
 
   Que ninguno vacile.  
 
   Todos sirven para un servicio.  
 
   La Patria llama a todos sus hijos para salvar familia, civilización y Patria.  
 
   Destruyamos los últimos restos de la delincuencia gubernamental.  
 
   Un abrazo a todos los que combaten o sufren por la grandeza de España.    
 
GENERAL FRANCO.                                                                                              
(Hoy 20 a las 8 horas)       
 
 
 
 
 


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