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Las leyes del FUERO y el ministro González-Bueno

 

   Ya en plena Cruzada Nacional, el 9 de marzo de 1938, Franco dicta la Ley del Fuero del Trabajo, en beneficio de los trabajadores. En base a esta ley fundamental, se aprueban las siguientes leyes:
 

1 de septiembre de 1939

Ley del Subsidio familiar.

23 de septiembre de 1939

Ley del Subsidio de Vejez. 

13 de julio de 1940

Ley de Descanso dominical y días festivos. 

25 de noviembre de 1942

Ley de Patrimonios familiares. 

14 de diciembre de 1942

Seguro Obligatorio de enfermedad. 

   Para dar cobertura a la Ley del Seguro Obligatorio de enfermedad, se han construido una red hospitalaria, dependiente de la Seguridad Social:

Residencias hospitalarias

292

Ambulatorios

500

Consultorios

425

Residencias concertadas

96

 

26 de enero de 1944

Contrato de Trabajo, vacaciones retribuidas, maternidad para las mujeres trabajadoras y garantías sindicales. 

19 de noviembre de 1944

Paga extraordinaria de Navidad. 

18 de julio de 1947

Paga extraordinaria del 18 de julio. 

14 de junio de 1950

Reforma del I.N.P. para una mejor cobertura en la acción protectora. 

22 de junio de 1956

Accidentes de Trabajo 

24 de abril de 1958

Convenios colectivos 

23 de abril de 1959

Mutualidad agraria. EN esta ley se encuadran 2.300.000 trabajadores del campo, por cuenta ajena y propia. 

2 de abril de 1961

Seguro de Desempleo. 

14 de junio de 1962

Ayuda a la Ancianidad. 

28 de diciembre de 1963

Ley de Bases de la Seguridad Social. 

31 de mayo de 1966

Régimen Especial Agrario. 

2 de octubre de 1969

Ordenanza General del Campo, donde se establece la jornada laboral de 8 horas. 

20 de agosto de 1970

Mutualidad de Autónomos Agrícolas. 

23 de diciembre de 1970

Ley de Empleo Comunitario. 

   Así que en la ley del 9 de julio de 1976, todos los trabajadores españoles tenían cubiertas todas las contingencias por el Estado, que había nacido el 18 de julio de 1936, con la Victoria del 1º de Abril de 1939. Pasamos a enumerarlas:

-Seguro de Desempleo.

-Subsidio de Vejez.

-Invalidez permanente total.

-Invalidez absoluta.

-Gran invalidez.

-Discapacitados y Disminuidos.

-Subsidio de Ancianidad.

-Enfermedad Común no laboral.

-Accidente Común no laboral.

-Subsidio familiar.

-Protección familias numerosas.

-Asistencia farmacéutica.

-Asistencia médica.

-Asistencia hospitalaria.

-Vacaciones retribuidas.

-Descanso Dominical y días festivos.

-Paga extraordinaria de Navidad.

-Paga extraordinaria del 18 de julio.

-Pagas sobre beneficios.

-Convenios Colectivos.

-Representantes sindicales (liberados).

-Jurados de empresa.

-Representación Consejos de la administración de las empresas.

 

 El Ministro sindical de Franco: Pedro González Bueno y Boscos

   Pedro González-Bueno y Bocos (n. Madrid 12 de enero de 1896 –f. Madrid 30 de enero de 1985) Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y político español, Presidente de Sección en el Consejo de Obras Públicas, Consejero de Estado y primer ministro de Trabajo del Régimen de Franco, si bien con el nombre de Ministro de Acción y Organización Sindical, autor del libro “En una España cambiante”. A juicio de Fernando Suárez González último ministro de Trabajo del Régimen de Franco: «... sorprende vivamente que un personaje que ha sido Ministro y que perteneció a las Cortes Españolas durante las X legislaturas de aquel período histórico, aparezca mucho más interesado en materializar sus esfuerzos en obras duraderas que en la actividad propiamente política...» [2]

 Formación


   Asiste hasta la edad de quince años a la Institución Libre de Enseñanza estudiando simultáneamente bachillerato “por libre”. En septiembre de 1913 ingresa en la escuela de Ingenieros de Caminos finalizando sus estudios en 1919: «... Lo importante no era la consecución de un título, sino la adquisición de unos conocimientos que permitieran desarrollar la profesión y servir con ella a la sociedad, conocimientos que debía garantizar el título obtenido...» [3]

   Comienza su vida profesional en el sector eléctrico. En 1924 contribuye a la creación de Unión Radio, primera empresa que instala en Madrid una emisora de radiodifusión y constituida sobre la base de un grupo en el que figuraban Marconi, Standard Electric y SICE, empresa que se ocupaba de hacer las primeras instalaciones de cine sonoro en España. Su relación con la RKO Radio Pictures le lleva hasta París para contratar la película King Kong y también al Palacio de Oriente donde instala una sala de cine, donde acude como director de la sociedad conversando con Alfonso XIII poco antes de su partida hacia el exilio.

Amistad con Calvo Sotelo

   La amistad familiar con Andrés Amado quien seguía manteniendo una intensa relación con José Calvo Sotelo, exiliado en París, permiten aprovechar sus frecuentes viajes profesionales a París para servir de enlace, entregándole cartas que no se podían confiar al correo. La primera entrevista así como la lectura del libro Estudio Económico de la Hacienda Española consolidad una buena amistad: «...Como lo veía muy escaso de ingresos, en uno de mis regresos a Madrid le propuse al presidente de la Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas (SICE) marqués de Arriluce de Ibarra, que se le pasara una cantidad en concepto de emolumentos como asesor jurídico para ayudarle en sus gastos, a lo que el marqués accedió inmediatamente. Con este motivo, creció aún más aquella amistad y tuve así ocasión de de tomar contacto con las personas que con él se relacionaban en la búsqueda de un camino para cambiar la situación de España...»


   Tras conocer la fundación de Falange Española por José Antonio Primo de Rivera sugiere a Calvo Sotelo la posibilidad de unir ambas fuerzas, mostrando su admiración por esta juventud generosa y llena de ideales: «...A medida que fui conociendo sus ideas políticas, reflejadas con nitidez en todas sus intervenciones públicas, mi admiración creció paulatinamente. Años después, pienso que sus orientaciones significaron una gran revolución en el mundo de las ideas políticas. Algo que quedó patente porque su aplicación por Franco en España dio lugar a la etapa de paz y progreso más fructífera y dilatada –cuarenta años- en la historia contemporánea de España. Una aplicación lograda, naturalmente, en la medida en que aquellas ideas pudieron ponerse en práctica en el ambiente de presión exterior que se vivió en ese tiempo...»

   Junto con otras doscientas personas firma el manifiesto fundacional del Bloque Nacional junto con el ingeniero Alfonso Peña Boeuf.

Movimiento Nacional

   Se sumó al Movimiento Nacional poniéndose a las órdenes del general Mola en Pamplona. Estando en esta ciudad recibe un telegrama de Andrés Amado quien desde Burgos solicita su incorporación a la Junta de Defensa Nacional, creada el 23 de julio y presidida por el general Cabanellas.

   Tras su toma de posesión como Jefe del Estado, Franco decide sustituir la Junta de Defensa por la Junta Técnica del Estado, continuando como vocal en la Comisión de Industria y Comercio, presentando su dimisión el 18 de febrero de 1937 indignado por la concesión de un permiso de importación.

   Varias circunstancias influyeron en su carrera política. Así, su compañero de promoción Juan de la Cierva promotor de la aviación nacional le recomienda como persona de confianza en una entrevista con Franco. Coincidiendo con el traslado a Salamanca de la Comisión de Hacienda colabora con Andrés Amado. El capitán Cipriano Rodríguez con quien había tratado como director de SICE le propone su afiliación a Falange presentándole a Manuel Hedilla Larrey incorporándose el día 16 de octubre de 1936. Su nombramiento como Presidente de la Cámara de Productores y Distribuidores de Electricidad. El 20 de febrero de 1937 el concuñado de Franco Ramón Serrano Súñer entra en la zona nacional, era abogado del Estado y compañero de promoción de su hermano Pablo, quien le facilita una entrevista: «...En la entrevista estuve muy claro con mi interlocutor, explicándole los enormes peligros que veía en nuestra retaguardia, en donde según mi criterio podría llegar a producirse otro enfrentamiento entre grupos políticos del mismo bando, más concretamente entre Falange y Tradicionalismo. Comencé por anunciarle que iba a ser muy crudo y directo en mi expresión, pues pensaba que en estas fechas se estaba jugando el destino de España y, por tanto, el de todas nuestras familias. Le advertí que le iba a decir cosas que no le resultarían demasiado agradables y sin más preámbulos le señalé cómo en mi opinión, el Generalísimo, a quien admiraba por su valor y decisión, pero a quién no tenía el honor de conocer, estaba del todo enfrascado en la guerra y por completo ausente de lo que acontecía en retaguardia, en la que podía estarse gestando otra guerra civil. Esto suponía una gran ceguera política y podría significar que, por este camino, el Generalísimo quizás ganase muchas batallas, pero podía perder la guerra...»

   Considera esta entrevista como el punto de partida del proceso de unificación y en agradecimiento por su gestión fue nombrado por el Generalísimo miembro de la Junta Política de Falange Española, Tradicionalista y de las JONS constituida en Salamanca el día 22 de abril de 1937. En la primera reunión intervino manifestando como el desencadenamiento de la guerra no había sido iniciativa exclusiva del Ejército, sino que la actuación de éste amparaba un movimiento político y por cuantos habían reaccionado contra la desastrosa situación: «... El Generalísimo clausuró la reunión, diciendo que pensaría acerca de las distintas opiniones que se habían expuesto. A los pocos días, vino a verme el secretario, López Bassa, y me dijo que Franco estaba de acuerdo con mi opinión y me encomendaba la redacción de los Estatutos del nuevo movimiento Falange Española, Tradicionalista y de las JONS. Añadió que Serrano Súñer estaba al corriente de esta decisión y que de acuerdo con él viese la mejor forma de proceder...»

   El 20 de mayo de 1937 junto con José Luis Escario redacta un decreto que tenía por objeto asignar un sueldo a los prisioneros de guerra acusados de delitos no graves, que quisieran ejercer su derecho al trabajo.

El problema del trigo

   En la retaguardia nacional existía malestar entre los agricultores porque se les pagaba mal el trigo, que acaparaban los almacenistas, siendo estos los beneficiarios ya que dictaban las reglas. La cosecha sobrepasaba las necesidades y suponía unos precios en baja. Ante esta circunstancia plantea la conveniencia de modificar el sistema de tasas creando una organización estatal que adquiriese el grano a precios razonables, gestiones que culminan el 23 de agosto de 1937 con la creación del Servicio Nacional del Trigo no sin superar muchas dificultades.

Ministro de Acción y Organización Sindical

   El 29 de septiembre de 1937 emprende viaje a Roma para conocer el funcionamiento de los sindicatos italianos. En octubre Franco nombra el primer Consejo Nacional de Falange Española, Tradicionalista y de las JONS formado por cincuenta personalidades figurando con el número 30.[14] Al constituir Franco su primer gobierno ocupa desde el 2 de febrero de 1938 hasta el 9 de agosto de 1939 la cartera de Acción y Organización Sindical: «... El Caudillo preguntó a los nuevos ministros en qué población iban a fijar sus Ministerios y dirigiéndose a mí, me indicó que creía lo más acertado que eligiera Valladolid, para tener una relación más directa con las JONS, pero le respondí que prefería mantener cierta independencia y propuse como sede Santander, en donde iba a instalarse Alfonso Peña con Obras Públicas ...» [15]

   Nombra subsecretario a José Luis Escario y con cuarenta y dos años acomete la difícil tarea de orientar una más avanzada ordenación social del Estado, a la que muchos se referían como una revolución, respaldo ideológico que culmina con la promulgación del Fuero del Trabajo, nueva concepción social y económica del mundo laboral.

   «...En aquellos momentos estábamos partiendo de unas concepciones políticas que desechaban tanto los regímenes de la democracia liberal con base en los partidos políticos, como los de corte socialista o comunista, en sus diversas modalidades. La intención del nuevo Gobierno era crear un régimen democrático en el que la participación del pueblo en las tareas legislativas se hiciera por sus legítimos representantes a través de las células en que el individuo desarrolla su vida real: la Familia, el Municipio y el Sindicato. Deducía de estas consideraciones que lo que realmente se esperaba de mí era ordenar las bases socio-económicas que respondieran a la política que latía en el ideario de José Antonio y que Franco intentaba llevar a la práctica...»

Fuero del Trabajo

   En desarrollo del Fuero del Trabajo se crean las Centrales Nacionalsindicalistas que integrarían por provincias las distintas organizaciones sindicales. Durante este tiempo adoptó algunas disposiciones, como la que obligó a las empresas a habilitar comedores para sus obreros, las que fomentaron economatos y cooperativas o las que reorganizaron en Instituto Nacional de Previsión, el Instituto Social de la Marina o el sistema de Seguros de Accidentes de Trabajo. También estableció turnos para que todos los trabajadores pudieran disfrutar de vacaciones en el año 1938, es decir, en plena guerra.

  En el campo del Derecho del Trabajo destacan estas dos disposiciones: la creación de la Magistratura del Trabajo y la del Régimen obligatorio de Subsidios Familiares

   Califica a dicha ley como la de mas fondo social porque afecta a la familia, célula de la nación y el cimiento de su grandeza, el subsidio familiar tiene que llegar a ser suficiente para complementar el salario del trabajador.

   «...Nosotros hemos hecho la primera ley en el mundo, la primera ley de Subsidios familiares que se ha promulgado, aunando todos los esfuerzos, ya que esto significa la caja única nacional, integradora de todos los elementos de producción. Y del mismo modo será la primera ley en el mundo que se pondrá en práctica en el período exiguo de seis meses, mientas la Patria sostiene una lucha heroica y cruenta...»

Ley de Bases de la Organización Nacionalsindicalista

   La redacción del anteproyecto de la Ley de Bases de la Organización Nacionalsindicalista había provocado discrepancias en el seno del Consejo Nacional del Movimiento y alarma en los sectores interesados en que en el sindicato no estuviesen integrados patronos, técnicos y obreros. Aunque esta ley creaba la estructura necesaria para lograr la eficiencia de la actuación sindical, la oposición al proyecto fue muy fuerte, circunstancias que provocaron su cese en el cargo, refugiándose en sus actividades profesionales. De este modo no figura en el segundo gobierno.

Consejero Nacional y Procurador en Cortes

   Procurador en Cortes por su carácter de Consejero Nacional del Movimiento (1943-1967) y por designación del Jefe del Estado(1967-1971) , durante nueva de las diez legislaturas de aquel período histórico, cargo que compaginó con el de vocal del Consejo de Estado durante nueve años.

Electrificación de la red ferroviaria

   Como procurador en cortes presenta el problema de la electrificación, planteando que dadas las características de la orografía e hidrografía de España, la producción eléctrica podría incrementarse con la creación de numerosos embalses que a su vez facilitarían la extensión de regadíos. Su nombramiento como consejero de RENFE coincide con una época de escasez de carbón y preferencia por la utilización de la tracción a vapor. En la toma de posesión del general y catedrático José María Fernández-Ladreda como ministro de Obras Públicas recibe el encargo de la electrificación de los ferrocarriles y tras delicadas gestiones culmina en la Ley de Ayuda del estado para le Ejecución del Plan de Electrificación de Ferrocarriles.

SICE

   Al ser nombrado ministro dimite como director de la Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas cuyos presidente, marqués de Arriluce de Ibarra, y consejero delegado, Luis Sánchez-Cuervo había sido asesinados por los rojos. Parecía natural su reincorporación habida cuenta de los años que había dirigido la empresa pero su actuación política había sido considerada revolucionaria y contraria a los intereses empresariales por parte de los banqueros. En su resentimiento destacaba en nuevo presidente Venancio Echevarría que también lo era del Banco de Vizcaya. Sus gestiones con la Thompson francesa fructifican en su nombramiento como consejero delegado.

   Se hace cargo de una empresa que antes de la guerra SICE había hecho pedidos importantes de aparatos de radio, neveras y aparatos de rayos X, todo ello a pagar en divisas y con autorización del gobierno republicano. Ante la escasez de divisas pide consejo a Joaquín Chapaprieta ex ministro de la república y deciden aumentar el capital de la sociedad para iniciar a buen ritmo la fabricación de neveras. La buena marcha de la empresa permite la construcción de una gran fábrica en la calle Esquerdo de Madrid, especializándose también en electromedicina. En 1962 General Electric absorbe a SICE.
 
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