Inicio
 
 
 
No cabe caer en la desesperanza
Juan Chicharro Ortega
General de División de Infantería de Marina (R) 
 
 
Sí, reina el desánimo en el ambiente general. La llegada al poder del Sr. Sanchez ha sembrado de inquietud a muchos españoles ; no sólo por lo que significa su programa - si es que lo tiene - sino sobre todo por la calidad de los apoyos que ha tenido para llegar a la Moncloa: un conglomerado de grupos con el único objetivo de desestructurar el Estado inicialmente para finalmente romper la unidad de España.
 
Muchas son las tareas a las que va a tener que hacer frente el Sr. Sanchez si quiere seguir, siquiera de forma mínima, lo que viene preconizando desde hace tiempo y a las que le van a obligar sus socios : negociar la situación de Gibraltar como consecuencia del BREXIT ( asusta lo que pueden hacer. Gran Bretaña se debe estar frotando las manos ) ; despolitizar la justicia ( o sea ponerla a su servicio); minorizar los presupuestos de Defensa ( para qué sirve esto, dijo hace tiempo) ; modificar o derogar la Ley de Seguridad Ciudadana así como la de la reforma laboral ; derogar la LOMCE y tomar el control de los medios públicos de comunicación ; redefinir la política energética y a toda prisa regular e imponer la eutanasia y la ley LGTB ( sin duda una demanda importante de la sociedad) ; configurar con los partidos separatistas que le han dado su apoyo la España plurinacional de la que habla ( o sea dar carta de Ley a la ruptura de la Nación ) y así hasta un no parar de medidas que no le va a dar tiempo ni para respirar; quizás también algunas medidas relativas a la educación concertada/privada y a la vivienda       ( aquí tengo mis dudas, al fin y al cabo los jerifaltes tienen bien colocados a sus hijos en buenos colegios privados y respecto a la vivienda aún dudo más, no sea que vaya a perder apoyos podemitas ahora que su jefe ya tiene su chalet con piscina como buen proletario) y, finalmente, no creo que ataque demasiado a la jerarquía eclesiástica, al menos inicialmente, pues pueden ser buenos aliados ( a las pruebas me remito) en su visión plurinacional de España ( más tarde se deshará de ellos). Ahora, eso sí, no le va a faltar tiempo para iniciar acciones para materializar la tarea emprendida hasta ahora de borrar todo vestigio de la España nacional; o sea , intentará actuar contra el Valle de los Caídos, contra la Fundación Nacional Francisco Franco y contra todo lo que recuerde a la España que surgió victoriosa de la contienda civil de hace 80 años y que propició bajo la égida del Generalísimo la mayor transformación social de la historia y aquí incluyo a la propia Monarquía - la que trajo el propio Franco - si bien esto será probablemente en una segunda fase o más bien cuando le convenga. La propuesta de reforma de la presente Ley de Memoria Histórica será el camino. Al tiempo.
 
Pues sí, bien parece que hay razones para el desánimo generalizado, agudizado, además, por la simple razón de que nos encontramos en una España en la que las diferentes sentencias judiciales que hemos leído en estos días, y las que aún hemos de leer, nos hacen pensar que nos encontramos rodeados de ladrones, y de todo tipo de gente, sin escrúpulos y sin moral; en una España donde los intereses particulares y partidistas de tantos campan por doquier y han convertido a nuestra nación en un sainete continuo; en una España a la que han convertido en un reino de taifas donde abundan los muy mediocres jefecillos tribales, cada uno a su libre albedrío aldeano, entre los que cabe destacar a los mafiosos corruptos independentistas catalanes del 3% que encima se permiten la bravuconada de amenazarnos a todos; en una España donde movimientos de carácter marxista aspiran al asalto al poder y destruir lo que tanto costó conseguir y sustituirlo por una dictadura – la suya – al más puro estilo bolivariano.
 
Triste situación la de nuestra Patria, más como reza el título de este artículo no cabe caer en la desesperanza. No es la primera vez que, a lo largo de nuestra milenaria historia, España se ha encontrado en situaciones difíciles pero siempre hemos superado las dificultades con éxito y ahora no será diferente. Pierdan esperanzas los que aspiran a romper nuestra Patria. Piérdanlas ya. En este patio desestructurado hay muchos españoles que aún mantienen viva la llama del amor a la Patria, el culto al honor, el espíritu de sacrificio y el sentido cristiano del cumplimiento del deber.
 
La perversidad de un sistema representativo falso les priva hoy de presencia en las Instituciones parlamentarias merced a una ingeniería política perfectamente ejecutada pero la movilización ciudadana revertirá esta situación antes o después pero no duden de que así será.
 
“Por quererte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte” nos gritan los infantes herederos de la infantería imperial, la que dominó Europa durante dos siglos y conquistó un nuevo mundo. “Arriba el mandato de España y de Dios” cantan nuestros marinos con orgullo en toda ocasión y es ese el espíritu que nos deber animar a todos los españoles en estos momentos recordando a los Reyes Católicos al Gran Capitán, a Hernán Cortés, a Pizarro, a Blas de Lezo, a Millán Astray, a Garcia Morato, …etc, a los soldados de los viejos Tercios, a los marinos e infantes de marina de la Real Armada, a los pilotos de la cruz de San Andrés, a José Antonio y siempre al Generalísimo Franco. Todos ellos fueron nuestro orgullo y el orgullo de España. La que ellos forjaron y que no vamos a dejar que la destrocen fuerzas sociomarxistas así como así.
 
Urge la movilización social y política de la gran mayoría de españoles a los que nos han robado casi todo y es necesario encontrar ese camino por la vía pacífica, legal y justa de la defensa de los valores que desde la FNFF no nos cansamos de propagar a través del estudio de la historia; aquellos que llevaron a Franco a la victoria en la guerra y en la paz bajo su capitanía. Y por eso no tardarán en arremeter contra esta Fundación por lo que ella representa pero sepan que nos anima el espíritu de Numancia, Sagunto, Santa María de la Cabeza o el Alcazar de Toledo. No nos rendiremos nunca.
 
No cabe la desesperación pues acabarán soplando vientos de esperanza.
 
 


FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO // Avda. Concha Espina, 11, 2º - 28016 Madrid -
Tel. 91 541 21 22 - Fax 91 541 43 82 - secretaria@fnff.es
Powered by La Compañía