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Ocasión perdida, por "Blas de Lezo"
 
 
“Blas de Lezo” 
 
   Es indudable que el mal que a España y a los españoles ha hecho la miserable ley de la “Memoria Histórica” tardará mucho tiempo, no en olvidarse, sino en paliar los desastres que ha provocado, desastres que son físicos y morales. Y es también indudable que el rencoroso gobierno de Rodríguez Zapatero se encontró con las facilidades que le dieron tres pilares de una sociedad, tres pilares que pudo derribar con un simple codazo. Nos referimos a la parte más cristiana y conservadora de la sociedad española, la Iglesia y el Ejército.   
 
   Es posible que el bribón pergeñador de tal ley absurda, anti-histórica y cainita se quedara perplejo ante la falta de la más mínima oposición. Incluso el rey no debió ni torcer el gesto al ver que firmaba tal vileza, quizás sin tan siquiera leer lo que firmaba que, por cierto, a él también le salpicaba.   
 
   Llega el cambio de inquilino en la Moncloa, y hay un PP que triunfa por mayoría, lo que nos hizo creer a los optimistas compulsivos que inmediatamente esa ley iba a ser muy pronto derogada. Pasó un día y otro día, un mes y otro mes pasó… y el PP, liderado por Rajoy, personaje que parece fabricado con la misma mala pasta que su predecesor, no es que no haya derogado esta ley, es que ha dejado toda la basura acumulada por el PSOE durante su mandato pudriéndose a la puerta de nuestras casas. Y esta ley sigue en píe, despreciando entre otros al Ejército, que es labor que ambos, PP y PSOE, saben hacer a la perfección. Desprecian a una institución a la que convier-ten en manca, además de ser ciega, sorda y muda.  
 
   La sumisa disciplina que humilla hoy al Ejército, uno de los principales objetivos de esta ley, ha permitido que desde mucho antes de promulgarse se aceptaran normas, reglamentos e instrucciones que venían a humillar a una generación y a emporcar toda una época heroica. No comprendemos tanta sumisión de las sucesivas “cúpulas” del Ejército a estos gobernantes que han declarado que ellos se enlazan con la república del Frente Popular ¿Por qué son elegidos estos generales y no otros? ¿qué condiciones les imponen para el cargo?   
 
   Toda esta maniobra se hizo sin disimulo desde la muerte del Generalísimo Franco, sin pausas, sin prisas, poco a poco, sin perder un paso, quitando, deshaciendo, humillando… hasta llegar a la infame ley que ha quebrado la dignidad de los españoles y, entre ellos, la de los militares. No quitamos una letra de lo dicho, que alguien, con argumentos, nos lo rechace.   
 
   Somos reiterativos, a muchos les parecerán ofensivos  y exagerados estos comentarios pero, lo volvemos a decir, nadie nos da razones de por qué se hizo, por qué se admitió, por qué esa sumisión que echaba a los cerdos nuestra propias Historia, militar o no. Nadie nos lo ha explicado. Nadie, nunca. No vale decir “no estoy de acuerdo”, “te has pasado”, “eso no es del todo cierto”, “tenemos que esperar”, “no hay que ser derrotistas”…, porque hay que mojarse, y el que no esté conforme con el fondo y el tono de nuestras protestas,  que se atreva a decir que lo hacen porque lo pueden hacer y todos bocabajo. ¿Qué se insulta al Ejército, a la Historia reciente de España? ¿Que se destruye o elimina el Patrimonio? Pues a aguantarse con sumisa disciplina porque ellos pueden hacerlo, mandarlo y, en definitiva, lo dicho: todos bocabajo.   
 
   Hablar de esto cuando la crisis nos pone en el borde del precipicio parece una frivolidad, pero es esa misma crisis la que va a lanzar a Rajoy y a su acabado PP al borde de la carretera, para dejar paso al triunfante circo del PSOE, aliado con los separatistas, permisivo con la herencia terrorista, partido ferozmente vengativo, corrupto, con un pasado histórico impresentable, dispuesto a arrancar hasta las raíces todo aquello que todavía quede de noble en nuestra Historia reciente.    
 
   Durante más de un año hemos esperado un soplo de esperanza por parte de nuestros “mandos” nombrados por el equipo de Rajoy… Nada, ni soplo ni brisa…, nada, ni un gesto. Desolador. Son muchos los años en que esta operación de acoso y derribo de nuestra Historia se puso en marcha, y muchos son los generales responsables de estas cesiones y de estos silencios pensando, quizá, que era un fiebre pasajera. Luego, ya en la reservan, meditan el pasado y se rebelan contra la situación presente. Son muchos los años en los que un Ejército activo, disciplinado, sacrificado y patriota espera ese soplo de aire fresco que añoramos los que ya somos veteranos. Muchos hemos escrito, privadamente o formando asociaciones, pidiendo a ese silencioso “Mando” una postura firme ante la “Ley de Memoria Histórica”, exigiendo su derogación. Volvemos una y otra vez pidiendo la restitución de placas, monolitos, monumentos arrasados, la vuelta del Museo de Toledo al de Madrid donde nunca debió salir (es fácil, el Casón del que fue eliminado sigue vacío), la reconstrucción del Museo Militar de Montjuich, inicuamente cerrado… (también sería fácil, el Castillo de Monjuich sigue vacío).  Nada, no hay respuesta, a veces alguna frase suelta para salir del paso pero que no dice nada, y los efectos de esa ley siguen salpicando al Ejército que calla y, al parecer, otorga. Han dejado perder una ocasión de oro para derogar esa ley y reconstruir parte de lo perdido, pero nos entran desagradables dudas ¿Efectivamente a estos y a aquellos “Mandos” les molestaba la infame ley?            
 
 
 
 


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