EFEMÉRIDES: 21 de abril

22 de abril de 2019 por Redacción FNFF

Compartir en:

Tal día como hoy, pero en 1961, Francisco Franco inaugura la Granja-Escuela de Formación Profesional Agrícola de Marmolejo, Jaén y visita a Campillo del Río. Siendo las palabras que pronunció para dicha inauguración las siguientes:

 

Muy pocas palabras, porque la palabra es siempre pobre ante los hechos. Y nosotros nos encontramos ante un hecho trascendente y real: el levantamiento de un pueblo y el resurgir de una provincia. Si la política es la persecución del bien común, comprendo que en España no estuvieran las gentes satisfechas de la política. La política en España respondía a un concepto erróneo y equivocado del siglo diecinueve, a un concepto en que todo giraba alrededor de los poderosos y de una clase social, concepto que olvidaba las necesidades del pueblo y la justicia de Dios. Nosotros advinimos el Alzamiento Nacional para evitar que España se sumiese en el comunismo, pero no para volver a la base de partida, sino para construir y hacer una revolución nacional, una revolución constructiva, una revolución creadora; implantar un nuevo concepto político que respondiese a los tiempos modernos y abandonar para siempre un sistema indiferente a la explotación inicua del hombre.

Yo perdono a los españoles, en el pasado, muchos de los errores que hayan podido cometer. Si se admitía como lícita la lucha de clases, si se consentía el enfrentamiento de unos contra otros, queda justificado cuanto en legítima defensa se hiciese para defender su interés; pero nosotros hemos venido a unir a los españoles porque lo necesitamos imperiosamente para el bien común. No podrían realizarse todas las cosas que estamos haciendo si no tuviéramos una política, si ésta no tuviese una doctrina y no existiera un ideario. El Caudillo es lo de menos; lo principal es la doctrina, que es lo permanente.

Los hombres pasamos y las ideas perduran. En esto nosotros nos encontramos muy adelantados al resto del mundo, porque nos adelantamos veinte años con la revolución nacional. Los otros llegarán posteriormente, cuando se convenzan, si les da tiempo, de que por otro camino van a caer inexorablemente en el comunismo y con él perecerá toda la espiritualidad, las tradiciones, todo lo que tiene de bueno la vida para poder vivirla. El fracaso del materialismo se percibe en todos los meridianos y a su final está el comunismo, que si hoy nos deslumbra con algunas de sus realizaciones, es después de cuarenta años de fracaso. Cuando fue declarada la guerra universal, Rusia era el más atrasado de los países de Europa. Necesitó de la guerra universal, constatar la superioridad de las armas y de las técnicas occidentales, para que cambiase y resucitase el concepto de la patria escarnecida, que reconociese que no todos los hombres eran iguales, que había diferencias, que había que estimular la mayor inteligencia, al valor y a la constancia; renunciar al concepto de todos los hombres grises y establecer diferencias y consideraciones que contradicen la doctrina comunista. Como esa contradicción de que mientras fuera se fomenta la subversión, en Rusia se impone una disciplina de hierro; pero esto lo comprendéis vosotros muy bien.

No es que nosotros rechacemos los bienes materiales; aspiramos, sí, a una justicia social, a una igualdad de oportunidades para el hombre, pero no a negar las desigualdades que Dios en la naturaleza ha creado. Nosotros aspiramos a hacer una justicia social bajo el imperio de la ley divina, a crear nuevas fuentes de trabajo, a que no haya hombres que no trabajen, a que todos tengan asegurado el jornal o salario y a que mejore de día en día; a que el ahorro no esté acumulado en las manos de los poderosos, sino que puedan efectuarlo todos los españoles. Esa es la riqueza material a que aspiramos y ese es el porvenir que os ofrecemos.

Lo que hemos hecho en la provincia de Jaén lo haremos también en todas las provincias de España, que sienten hoy la noble emulación de lo que pasa en Jaén; aunque comprenden esta primacía porque Jaén era de las regiones más abandonadas de España y de problemas más acuciantes.

De este movimiento político vosotros tenéis que ser guardia fiel, si sois conscientes de que lo que manda Dios, de lo que debemos a España, de lo que necesitáis vosotros y de lo que merecen vuestros hijos y todos vuestros descendientes.

¡Arriba España!

 

 

También, un 21 de abril, pero de 1966, se regula la protección a la familia dentro de la Ley de Bases de la Seguridad Social.

 

La Ley de Bases de la Seguridad Social, de 28 de Diciembre de 1963, constituye un hito fundamental en la historia de la protección social en España que marca el tránsito de los seguros sociales a un sistema completo y dinámico de seguridad social.

Dentro de su acción protectora, enunciada en la Base Quinta, se incluye: el régimen de protección a la familia: (18, c) Por su parte, la Base Undécima establece las prestaciones económicas del régimen de protección la  familia, en el que quedarán integrados los actuales Subsidio y Plus Familiares (44 a 49 inclusive). De acuerdo con el contenido de esta Base Undécima y en su desarrollo, el Texto Articulado I de la Ley de Bases, aprobado por decreto 90/1966, del 21 de Abril, regula en su Capítulo IX (artículos 167 a 171 inclusive) la protección a la familia en los siguientes términos:

 

  • Prestaciones económicas

En el Régimen General de la Seguridad Social, las prestaciones económicas  de protección a la familia serán las siguientes:

  1. Una asignación mensual por cada hijo, a cargo del beneficiario, legítimo, legitimado, adoptivo o natural reconocido, menor de dieciséis años o incapacitado para el trabajo.
  2. Una asignación mensual en las condiciones y con las limitaciones que reglamentariamente se determinen por la esposa, en su caso, por el marido a cargo de ella, incapacitado para el trabajo.
  3. Una asignación al contraer matrimonio.
  4. Una asignación al nacimiento de cada hijo.

La cuantía de estas asignaciones se determinaba, con carácter uniforme para cada una de ellas, por Decreto, a propuesta del Ministro de Trabajo, y podía ser modificada de igual forma, sin alterar en ningún caso el carácter uniforme, que necesariamente, habrá de revestir cada una de dichas asignaciones.

 

  • Beneficiarios

Tendrá derecho a las asignaciones antes reseñadas los afiliados  en alta del Régimen General o en situación a ella asimilada si bien la percepción de las asignaciones de nupcialidad y de natalidad será necesario que hayan completado el periodo de cotización reglamentariamente establecido.

Los pensionistas del Régimen General y quienes estén en el goce de prestaciones periódicas del mismo tendrán derecho, en su caso, a las asignaciones de los apartados a) y b) del número anterior.

Mientras no contraigan nuevo matrimonio, las viudas de las personas comprendidas en los dos párrafos anteriores, sean o no pensionistas de la Seguridad Social, tan solo podrán tener derecho a la asignación mensual por hijo a cargo.

Los huérfanos de padre y madre, menores de dieciséis años o incapacitados para el trabajo, sean o no pensionistas de la Seguridad Social, tendrán derecho a la asignación que, en su caso, y en razón de ellos, hubiera podido corresponder a sus ascendientes en el Régimen General.

Los huérfanos menores de dieciocho años, de trabajadores muertos a consecuencia de accidente de trabajo enfermedad profesional, tendrán preferencia absoluta para disfrutar de los beneficios de la acción formativa dispensada por todo tipo de Centros e Instituciones públicos

 

  • Incompatibilidades

La percepción de las asignaciones señaladas en el número 1) será incompatible con la de cualesquiera otras prestaciones económicas de naturaleza análoga  que otorguen los Regímenes Especiales de la Seguridad Social, pudiendo optar el beneficiario por las de uno de ellos.

En el supuesto de que en ambos cónyuges concurran las circunstancias necesarias, para tener la condición de beneficiarios de una asignación por idéntico hecho causante, el derecho a percibirla solamente podrá  ser reconocido en favor de uno de ellos. Se exceptúa de esta norma la asignación por nupcialidad, que será otorgada a cada uno de los contrayentes, si ambos reúnen los requisitos que reglamentariamente se fijen.

 

  • Efectos de las variaciones familiares

Las variaciones que se produzcan en la familia del beneficiario con repercusión en la cuantía de la asignación familiar surtirán efecto, en caso de alta, a partir del día primero del trimestre natural inmediatamente siguiente a la fecha en que se haya solicitado el reconocimiento de tal variación y  en caso de baja, hasta el último día del trimestre natural dentro del cual se haya producido la baja.

Todo beneficiario vendrá obligado a declarar, en la forma y plazo que se establezcan al efecto, cuantas variaciones se produzcan en su familia, siempre que éstas deban ser tenidas en cuenta a efectos de nacimiento, modificación o extinción del derecho a la asignación o asignaciones de que se trate.  

 

  • Colaboración del Registro Civil

Las Oficinas del Registro Civil facilitarán de oficio a la Entidad gestora la información que solicite de las inscripciones y datos obrantes en las mismas que puedan guardar relación con el nacimiento, modificación, conservación o extinción del derecho a las asignaciones dispensadas por el régimen de protección a la familia.

Unos años después, en gran parte por efecto de la propia dinámica del sistema, la ley 24/1972, de 21 de Junio, de financiación y perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social, llevo a cabo una honda transformación de la seguridad social española fundamentada tanto en presupuestos de índole técnica e institucional, cuyo análisis no es posible realizar en este trabajo. Baste con señalar que, entre las múltiples modificaciones que la Ley introduce  en las distintas  contingencias de la acción protectora, las que afectan a la protección familiar son las siguientes:

  1. Inclusión de los pensionistas y demás perceptores de prestaciones periódicas entre los beneficiarios de las asignaciones por contraer matrimonio (nupcialidad) y por nacimiento de hijos (natalidad). (Art. 7.2)
  2. Inclusión de los hijos ilegítimos , que no tengan la condición de naturales reconocidos, entre los que pueden causar derecho a la asignación por hijos (Art.7.1)
  3. Aumento de las cuantías de las asignaciones familiares de pago periódico en el supuesto de beneficiarios que sean miembros de familias numerosas (Art. 8)

Aunque por su propia rúbrica esta Ley de 1972 parecía limitar su aplicación al Régimen General, sin embargo, su contenido y los principios que la información hicieron que afectara , con distinto alcance, y en momentos diferentes, a los Regímenes Especiales. De acuerdo con lo previsto en la propia Ley, se dictó el Decreto 2064/1974 de 30 de Mayo, por el que aprobó, con rango de ley formal, el  texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social cuyo contenido ha constituido, hasta hace pocos años, la fuente normativa del Sistema y una de sus disposiciones básicas más relevante. Esta Ley General regula la protección a la familia, con las modificaciones que acaban de señalarse, en su capítulo X (artículos 167 al 171, ambos inclusive)

Para saber más pinche aquí.

 

 

 

Compartir en: