Hoy, día de la profanación, por Jaime Alonso

24 de octubre de 2019 por Redacción FNFF

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Jaime Alonso

Las fechas del calendario no significan nada o mucho, según él, o, los acontecimientos que en esa fecha se hayan producido en relación a nuestra vida individual o colectiva. Así el 11 de septiembre en Estados Unidos, con la voladura de las Torres Gemelas o en España, por asimilarlo, el 11 de marzo, con el atentado terrorista a diversos trenes en Madrid y que cambió el curso de nuestra historia más reciente. Con el paso inexorable del tiempo y la despreocupación española por conocer y valorar nuestra historia, cualquier día relevante pasa al olvido colectivo y, en menor medida, individual, dependiendo del tiempo trascurrido y de la importancia del hecho en nuestras vidas.

Tal día como hoy, 24 de octubre de 1929, se conoce como el jueves negro, el día que se hundió la bolsa de Nueva York, provocando el crack económico y la ruina a la mayor parte de las economías del mundo, tardando muchos años de sufrimiento, penuria y frustración en recuperarse las economías familiares y empresariales de entonces. Los suicidios se cuentan por decenas, ante la magnitud del drama y las dificultad de afrontarlo. Drama humano, detrás de indignidades humanas.

Dos días antes, un 22 de octubre de 1936, se producía el mayor expolio de la historia de España, perpetrado por el PSOE, entregando las reservas del banco de España, las cuartas del mundo, a la URSS, como pago por contribuir a matarnos. Con independencia de que a Odesa sólo llegó el 80% de lo sacado del Banco de España, al menos hubo una persona con la dignidad intacta y sentido del deber: El secretario del banco, encargado de su custodia y que se vio obligado a firmar la disposición, se pegó un tiro. En medio de la iniquidad un hombre de conciencia se quita lo más valioso.

 

Hoy, 24 de octubre de 2019, es un día para catalogarlo sin rubor como: día de la infamia colectiva. No sólo se profana una tumba, se profana la tumba de un héroe a quien el tiempo, la ingeniería social, la ingratitud y la cobardía le dejan indefenso a la voluntad cainita del rencor, el resentimiento y la barbarie. Se profana la tumba de un estadista, muy probablemente el más grande desde Cisneros y qué más contribuyó al engrandecimiento y riqueza del pueblo español, sin que la clase política, excepto Vox, haya clamado contra semejante tropelía jurídico/política. Se profana la tumba de un santo, a quien la iglesia debería venerar como al salvador que fue del exterminio de los católicos y de la iglesia en 1936, aunque sólo fuera por evitar la tradición cristiana de la mayor villanía que corresponde a Judas y sus treinta monedas de plata, considerado como “poseído por el demonio”. Según, San Lucas: “Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que pertenecía al número de los doce; y él fue y discutió con los principales sacerdotes y con los oficiales sobre cómo se lo entregaría. Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero. El aceptó, y buscaba una oportunidad para entregarle, sin hacer un escándalo”. Se profana la tumba del único que, en el mundo, derrotó al comunismo, en la guerra y en la paz, dejando como herencia un Reino en paz, armonía y progreso. Se profana la tumba de un Jefe de Estado español durante treinta y nueve años, instaurador de quien todavía ostenta la jefatura del Estado a título de Rey. Se profana la tumba del militar invicto, general más joven de Europa y su “espada más limpia”, según el héroe de Verdum, general Pétain.

¿Y cree Pedro Sánchez que no pasa nada?, ¿Qué es un triunfo de la democracia?, ¿Qué ha ganado la guerra civil con 80 años de retraso?, ¿Qué el grotesco espectáculo mediático le va a reportar votos?, ¿Qué perseguir a una familia hasta retorcer el derecho, va a pasar desapercibido en la ciudadanía?,¿Qué el tener todos los medios de comunicación/intoxicación a su servicio, bastará para doblegar a la opinión publica?, ¿Qué un sistema político, sea democrático o no, puede permitirse decidir donde, cuando y de que manera se entierra a los muertos?. ¿Cree acaso que se puede legislar contra la historia?, ¿Alguien no le ha prevenido que legislar sobre la historia y contra la verdad histórica, es un ejercicio totalitario del poder?, ¿Y juzgarla?, ¿de verdad cree que los magistrados del Tribunal Supremo que sirvieron a sus propósitos, no van a ser repudiados por sus compañeros, la deontología profesional y la comunidad jurídica, como apestados? Arrastraran, como Vd., el estigma de los profanadores de un lugar sagrado y una tumba egregia. Y la historia enseña que acabaran muy mal. ¿También la Jerarquía eclesiástica se plegará al poder político hasta el punto de reeditar “el Concilio Cadavérico” de Esteban VI? Pobre patria nuestra, ¿qué gobernantes elegimos?, la gravedad de sus errores, es nuestro si no, no alcanzando a sanar las frustraciones, culpamos a la historia y al destino.

Las consecuencias que esta conducta comporta resultan siempre ajenas en mentes tan infantiles, superficiales y erráticas como la de Pedro Sánchez y su coro de ministros, pero le adelantaré algunas. Deja Vd., como presidente del gobierno y como persona, de ser un rival político, adversario, a convertirse en enemigo no sólo de la democracia, sino también de nuestra civilización. Vuelve Vd. a convertir al Partido Socialista en el mayor obstáculo para conseguir la libertad, la justicia y la democracia en España. Recuerda Vd. a sus antecesores de la II República de quienes Azaña afirmó asqueado al final de la guerra civil: “…caterva de botarates de codicia y de botín, incapaces de ninguna idea superior…”. Pasará Vd. a la historia como el patibulario sin piedad que impide el descanso eterno a un muerto y los derechos básicos de familia e Iglesia. Solo perjudica a su pobre y exigua historia, no a Franco en la historia, como pretende. No sabe, ni tan siquiera intuye que hoy, media España, la que no renuncia a la memoria y obra de Francisco Franco, ni admite se escupa sobre su tumba, está comprobando que se profana el cadáver de sus padres o abuelos.

Tal ignominia le perseguirá de por vida y a todos los españoles por permitirlo, y muy especialmente al Partido Popular, a Ciudadanos, a la Jerarquía Eclesiástica y cuantas instituciones que, por omisión, no lo han impedido. Hoy, la Ministra de la arbitrariedad, del derecho alternativo, del negocio seguro, del desprecio al maricón, resulta que se va a encontrar, como Notaria Mayor del Reino, con quien en su eterna indefensión pueda introducir en su conciencia: Mira María Dolores o, Dolors a secas “como te ves, me vi, dónde yo estoy, tú estarás; no ofendas a Dios, que estás, muy cerca de estar aquí.   A Vd. presidente “Cum Fraude” y desenterrador/profanador mayor del reino, solo cabe decirle que “no hay mal que cien años dure, ni gobierno que perdure”.  Y el escolástico recordatorio: “Sic transit gloria mundi”

Este será el epitafio de tu falsaria victoria, como su existencia, como su cualificación profesional: “cautivo y desarmado el cadáver de Franco, ha conseguido el odio, el rencor y la vileza, instalado en España, perpetrar la última felonía. La paz ha terminado

 

 

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