Entrevista a Don Ángel Garralda sobre el caso Añoveros

21 de enero de 2012 por Redacción FNFF

Entrevista al padre Don Ángel Garralda

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José Alfredo García Fernández del Viso, licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo
 
Llego a Asturias bajo un tiempo lluvioso, es una constante en esta región del norte de España. A la hora convenida me acerco a la casa parroquial de la iglesia de San Nicolás de Bari, el templo “mater” de Avilés, la conocida como iglesia de la villa. Allí me está esperando uno de los sacerdotes más carismáticos de Asturias, se trata de Don Ángel Garralda García. Nacido hace ya la friolera de 88 años en la localidad Navarra de Güesa (Valle del Salazar) un 11 de diciembre de 1923. Es ordenado sacerdote con 25 años, y destinado a la iglesia de San Juan el Real de Oviedo, templo en él que se casó Francisco Franco con la ovetense Dª Carmen Polo. Contando con 34 años llega a Avilés, a la iglesia antes mencionada de San Nicolás de Bari, enraizándose en la indiosincracia local de un modo notable, siendo párroco de la misma hasta el año 2011.

Es autor de numerosas obras literarias, destacando las de historia asturiana como “Avilés su fe y sus Obras”, y las centradas en los mártires asesinados y ultrajados por las huestes izquierdistas en nuestra patria, de ellas cabe citar “La persecución religiosa en Asturias” o “Los mártires de Nembra” entre otras.

En la actualidad sigue celebrando eucaristías como sacerdote adscrito a la parroquia de San Nicolás, así como ostenta el cargo de Vicepresidente desde hace ya varios años de la Hermandad Sacerdotal Española, de ahí que haya conocido a varios obispos, destacando su afinidad y amistad personal con Monseñor Guerra Campos.

Avilés, tercera población en importancia de Asturias, tras Oviedo y Gijón, constituye una villa costera de 90.000 habitantes, denominada en el panorama astur como “la villa del Adelantado de la Florida”.

En el centro de dicha villa se encuentra la casa parroquial dónde vive Don Ángel. Me recibe con un abrazo y esa amplia sonrisa que forma parte de la personalidad del clérigo al que vamos a entrevistar en nombre de la Fundación Nacional Francisco Franco.

Accedemos al salón presidido por una bandera nacional de seda con el escudo del águila victorioso de San Juan, a continuación nos sentamos alrededor de una mesa atiborrada de revistas y documentos, resaltando entre ellos el último boletín de nuestra Fundación.

Precisamente comenzamos a hablar de la Fundación con sus cambios sustanciales acaecidos en los últimos tiempos tras la llegada de Jaime Alonso y Ricardo Alba como vicepresidente ejecutivo el primero y secretario general el segundo. Se muestra entusiasmado al comprobar como el relevo generacional se ha producido y los resultados se obtienen de un modo inequívoco. Sin más dilación, comenzamos a hablar del caso Añoveros como le había indicado previa conversación telefónica;

Pregunta; Don Ángel, usted como sacerdote ¿cómo vivió aquel episodio del denominado “caso Añoveros”?, ¿por qué desde la Conferencia Episcopal se apoyó de un modo tan vehemente a un Obispo díscolo?

Ángel Garralda: Con enorme preocupación. Sin lugar a dudas fue una consecuencia más de la política errática que se estaba llevando en esos momentos desde Roma. Política incardinada en España a través de Tarancón. No podemos olvidar que Tarancón jugó un papel totalmente distinto al de Casimiro Morcillo. D. Vicente Enrique y Tarancón, estaba en Galicia cuándo estalló el Alzamiento Nacional, por tanto estuvo en una de las pocas regiones dónde no se sufrió tan virulentamente la persecución “roja”, en un principio fue “franquista”, pero luego como ya te dije, la postura del Vaticano fue otra y él eligió la nueva postura. Llegó a decir que lo de Añoveros no era una homilía. En aquel tiempo, yo estaba en Avilés y vivía con gran amargura esa postura de la Iglesia que se había manifestado en la Asamblea de Obispos. De todos modos tengo que decirte que Añoveros fue capellán de requetés, y sin embargo con el tiempo se arrepintió de todo ello, algo muy parecido a todos los arrepentimientos que hemos vivido desde la muerte de Franco.

Pregunta; La situación española en aquellos momentos era altamente conflictiva con numerosos problemas ya que el sostén del sistema franquista se estaba apagando poco a poco, me refiero a Francisco Franco, desde la Iglesia española del momento ¿se vivía tan intensamente cómo en él resto de la población civil?

A.G: Se vivía en dos líneas dispares; una progresista, mayoritaria, y otra conservadora. En la primera se llegó a solicitar en más de una ocasión clemencia ante condenas a etarras. Ante ello yo protesté de un modo vehemente, pero el mal estaba ya dentro.

Pregunta; El Concilio Vaticano II nace en 1959 bajo el mandato del Papa Juan XXIII, aunque su desarrollo y aplicación se debe a Pablo VI, ¿a su juicio que consecuencias ha tenido dicho Concilio para la Iglesia Española?, ¿positivas o nocivas?

A.G: El Concilio Vaticano II, trajo consigo una dejación de autoridad apoyando a obispos que pretendían cambiar la Iglesia a su aire, sin respetar lo que realmente decía el Concilio. Era cambiar por cambiar, curas impartiendo eucaristías en mangas de camisa, sentados en los altares, etc. Pero no sólo eso, sino que con estas actitudes se produjeron secularizaciones del clero numerosas, con miles de exsacerdotes, y por consiguiente con el vaciado de seminarios en toda España. Fue un problema muy serio que se atajó tal vez demasiado tarde, ya que la situación de hoy es la más difícil, casi sin sacerdotes y seminarios vacíos, no hay más que mirar al de Oviedo, único seminario en Asturias, con tan sólo 8 jóvenes preparándose para el sacerdocio.

Pregunta; El caso Añoveros alcanzó gran notoriedad nacional e internacional, no obstante numerosos sacerdotes más protagonizaron también conflictos con las autoridades del momento ¿podría destacar alguno de ellos?

A.G: Si, sacerdotes como García Salave, de Madrid, que se afilió al Partido Comunistas y se secularizó. Pero no sólo él, ha habido numerosos casos de sacerdotes enarbolando banderas comunistas en los mítines de las primeras elecciones generales, con sotanas y alzacuellos a cuestas.

Pregunta; Don Ángel, usted es navarro, pertenece a esas gentes que en masa a las órdenes del general Mola acudieron a la llamada de la salvación de España, familias enteras con cualquier tipo de herramienta como arma se lanzaron a los campos de batalla en pos de la última Cruzada nacional. Por desgracia ustedes han vivido y viven muy de cerca el terrorismo marxista-separatista de ETA, ¿es cierto que muchos sacerdotes ayudaron y cobijaron a la banda asesina?

A.G: Por desgracia es totalmente cierto, como dices no sólo ayudaron en lo ideológico a los asesinos, sino que los cobijaron en lugares sagrados y consagrados. Así algunos sacerdotes vascos y navarros de entonces guardaron armas y explosivos en sus sacristías e incluso en los sagrarios. Tengo que decir que al igual que en nuestra Cruzada existían los capellanes de los gudaris, en los años finales del franquismo siguieron existiendo y continuando su labor.

Pregunta; Todos los 20 de noviembre celebra en la Parroquia de Avilés una misa – funeral por las almas de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco, ¿le ha causado en algún momento problemas con la jerarquía?

A.G: Nunca he tenido problemas, ni nadie de la jerarquía me ha llamado la atención. Además yo ofrezco una misa por Franco y José Antonio porque un grupo nutrido de fieles me lo solicita, y como sacerdote católico la ofició como podría hacerlo por cualquier otro. Sin ir más lejos, siempre digo y lo mantengo ahora, que el día que fallezca Santiago Carrillo, si alguien me pide una misa por él, también la ofrecería. No olvidemos que los sacerdotes estamos para perdonar, y él ejemplo de nuestros mártires tiene que prevalecer, los cuales muchos murieron delante de un pelotón de fusilamiento perdonando a sus asesinos.

Pregunta; Recordemos que usted ha sido y es en la actualidad vicepresidente de la Hermandad Sacerdotal Española, por lo que conoció perfectamente a Monseñor Tarancón y a Don Gabino Díaz Merchán a la sazón ambos Presidentes de la Conferencia Episcopal Española, ¿qué valoración podría hacernos de ellos?

A.G: Políticamente equivocados. A ello sumaron el total olvido a todos nuestros mártires, verdadero ejemplo de cristianos que como Jesucristo fueron ultrajados, torturados y asesinados. A Tarancón le mataron a un primo carnal los rojos, el cual era también sacerdote, sin embargo a pesar de ello su postura hacia Franco fue de total inquina por la política llevada a cabo por el Papa de entonces, Pablo VI. Mientras Don Gabino Díaz Merchán, fue un hombre atormentado, debido al asesinato de las izquierdas de sus padres, recordemos que le mataron a su padre y a su madre. Piensa que el Alzamiento Nacional protagonizado por Franco fue el culpable de sus muertes, es de los que cree que sin “levantamiento patrio” sus padres seguirían vivos. De ahí parte su malestar hacia Franco y hacia todo él que lo apoye, sin ir más lejos, Fuerza Nueva intentó celebrar una misa en Covadonga por el alma de todos los caídos en plena transición, y Don Gabino la prohibió.

Pregunta; En clave de actualidad, el gobierno de la nación ha cambiado de representantes, sin embargo ¿cree usted que dicho cambio será positivo? O más bien como pensamos algunos, ¿mantendrán el sistema actual con la Ley de Memoria Histórica, el crimen abominable del aborto, etc?

A.G: En primer lugar quiero ver como actúan con el Valle de los Caídos, será sin dudas algo sintomático. Seguidamente, ¿se atreverán a derogar la fatal Ley de Memoria Histórica?, ya que es una Ley para unos pocos, no ha sido concebida como el Valle como una Ley de concordia nacional. ¿Qué van a hacer con el aborto?, la disyuntiva en definitiva es saber, ¿quién es Rajoy? El sistema actual tiene por axioma “tenemos el derecho a matar inocentes”. La Comisión Permanente del Obispado estaba reunida cuándo se aprobó la 1ª Ley del Aborto, y sin embargo no dijeron nada, ante ello mostré mi más fuerte repulsa, advirtiendo que era el principio del fin.

Pregunta; Finalmente, precisamente el Valle de los Caídos constituyó y constituye una obsesión constante para los socialistas, ¿piensa que en la actualidad la persecución que sufrió se paralizará? ¿Y cuales fueron las causas para usted de dicho acoso?

A.G: De las causas sólo existe una para mi juicio, la Cruz que preside Cuelgamuros. Cruz de 150 metros de altura, vista desde prácticamente todo Madrid, y verdadero símbolo de reconciliación nacional, es eso lo que de verdad molesta, y no que estén enterrados allí Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. Yo no sé que símbolo de reconciliación quieren más que este, dónde se encuentran enterrados miles de españoles de bando y bando bajo la gran Cruz de la resurrección. Así mismo bajo el mandato de Franco se creó el Centro de Estudios del Valle para la reconciliación nacional, una propuesta magnífica. Finalmente, en cuánto a si se paralizará la persecución al Valle, veremos como ya te dije antes, "Cómo actúa Rajoy”.

Después de dos horas largas de conversación, nos levantamos de la mesa y me lleva a otra instancia de su casa, la cual se haya repleta de libros sobre la Guerra Civil y Franco, destacando la colección completa con todos los volúmenes editados por el Centro de Estudios del Valle los Caídos. Nos citamos para un futuro estudio sobre dichos volúmenes, ya que la información es copiosa. A la puerta  me enseña una preciosa fotografía dónde Don Ángel jura la enseña nacional, en una reciente jura civil acaecida en Avilés. Concluimos con el regalo de dos volúmenes sobre la persecución religiosa en Asturias, un fuerte abrazo nos despide en el portal de la casa parroquial.

 

 

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