Verdad solo hay una, por Pilar Pérez García

19 de agosto de 2022 por Redacción FNFF

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Pilar Pérez García

Historiadora

Boletín Informativo FNFF nº 149

 

El hecho y derecho de que existan asociaciones y fundaciones de carácter histórico no es sino para que, a través de ellas, podamos conocer y poder profundizar sobre nuestra Historia. Hasta ahí y por encima, todos podemos entender la necesidad de la existencia de esta Fundación. Pero el hecho de la necesidad de que la FNFF siga existiendo va más allá, pues la defensa de Francisco Franco y todo lo que se realizó durante sus Gobiernos, engloba mucho más: instituciones, movimientos, personalidades, etc… los cuales, quieran o no, están en el mismo punto de mira, porque todos representan lo contrario a lo que hoy nos quieren imponer.

La FNFF defiende la figura y obra de Francisco Franco, como indican sus estatutos, ni más ni menos. Pero esa defensa implica no solo su figura, sino una época, un pensamiento. Francisco Franco representa el vestigio más cercano de lo que es la España Católica, esa España que venció en 1939, frente a los enemigos de Dios, esos enemigos que hoy quieren terminar el trabajo que intentaron llevar a cabo desde el 14 de abril de 1931.

Por lo tanto, la herida más reciente que nuestros enemigos tienen es Franco. Por ello lo atacan, porque como decimos Franco representa el último Gobierno Católico en España, los últimos tiempos en los que España dejó de sentirse acomplejada, y se sintió orgullosa de su historia, porque el paso de España por el mundo ha sido muy importante, aunque ahora quieran borrarlo, incluso de la enseñanza en los colegios. Pero Franco es solo el principio para terminar desmenuzando y deshaciendo nuestras raíces.

El ataque a Franco, no nos engañemos, y por ende los ataques a la FNFF, no son solo por su figura, es por lo que él representa. Así que todo el que se vea reflejado en los términos de Dios y España, está irremediablemente obligado a defenderlos.

La Fundación se encuentra en la primera línea de fuego en esta batalla. Y lo hace día a día, a través de la lucha en el ámbito jurídico, dando testimonio en los medios de comunicación, estando al pie del cañón en sus redes sociales y actividades por toda nuestra geografía, dando acceso a todo el que esté interesado en investigar la historia de España a través de su Archivo histórico, archivo único en España tanto por su accesibilidad como por los contenidos que tiene. F

La Fundación actúa de paraguas ante los ataques constantes a España. Defiende todo lo que tiene que ver con Francisco Franco y su tiempo y eso engloba a los movimientos carlista, falangista, a divisionarios, a legionarios, a militares, a religiosos… en definitiva, a todos los españoles y católicos. Pueden decir que se exagera, pero solo sería una forma más de intentar evitar su propia responsabilidad.

No olviden que esa falta de responsabilidad, de mirar a otro lado, llevó a que se profanase un templo consagrado en España hace casi 3 años. Sí, todos son responsables de no haber hecho nada, porque el cuerpo que querían sacar era el de Francisco Franco. Se oyeron multitud de voces diciendo que se dejara sacar a Franco de la Basílica del Valle de los Caídos, que así dejarían en paz la Cruz y a la Comunidad benedictina. Ya hemos visto que Franco era solo la punta del iceberg, tras realizar la profanación, sin que nadie, excepto esta Fundación, lo defendiera, los verdaderos planes salieron y no son otros que sacar a la Comunidad benedictina de ahí, desacralizar la Basílica, derribando la Cruz. Dense ustedes cuenta de que la figura de Francisco Franco, representado en esta Fundación, es el nuevo Alcázar: que resiste los embates del enemigo, defendiéndoles a todos ustedes, sin pedirles nada a cambio, porque entiende que su deber es dar testimonio de la Verdad histórica, porque la historia es solo una.

La Fundación Nacional Francisco Franco no solo es necesario que exista, sino que debe mantenerse porque es la única que ha conseguido mantener la llama de la Verdad encendida, a pesar de los ataques que sobre ella caen constantemente. Y pensemos un poco más… si tanto daño hace esta Fundación, por lo que dice… ¿No será que lo que dice es Verdad? Tanta saña en perseguirla, en desprestigiar a Francisco Franco, en derribar la Cruz del Valle de los Caídos y tantas otras vejaciones que llevamos recibiendo los católicos españoles durante estos años… ¿no será que sus premisas son ciertas?

Si la FNFF desapareciese, no se queden tranquilos, que los ataques irán directos a esa segunda línea, a esos reinos de taifas a los que irán desangrando y despiezando mucho más rápidamente, uno a uno; toda la defensa que hace la FNFF va a servir no solamente de retén y retraso de dichos fines, sino que muchas de las estructuras, actividades, etc… que ha realizado, deberían dservir de inspiración para esa segunda línea. Para que se vayan preparando y generando estructuras similares, y estando aún a tiempo, se sumen a dichas iniciativas para la defensa de sus propios intereses, plantando batalla al enemigo, que es el enemigo común de todos, no solo es el enemigo de Franco.

Sí, legalmente puede existir esta Fundación, aunque les pese a nuestros enemigos, y a los que dicen ser amigos, pero que no prestan su ayuda. Sí, por la libertad de expresión, supuestamente, esta Fundación, puede llevar a cabo la difusión de lo que ocurrió y lo que se creó durante la época de Franco, pero lo más importante de su existencia es que la FNFF es el principal bastión de la lucha por la Verdad.

Así que, señores, dejen de mirar a otro lado, como cuando pensaron que si sacaban a Franco del Valle de los Caídos, ya dejarán en paz la Cruz; dejen de pensar que si quitan una estatua de Franco, no van a ir detrás de todas las demás; dejen de pensar que si sacan a Franco de los planes de estudios, dejarán la enseñanza en paz: nuestros hijos van a tener que ir a un espectáculo francés en Toledo para conocer su historia (hasta que se metan con las empresas privadas, que no quedará mucho); dejen de pensar que si esta Fundación dejase de existir, entonces a ustedes les dejarán vivir tranquilos, porque si la Fundación cae, ustedes van a ser los siguientes.

Ojalá algún día, se pueda volver a decir “Sin Novedad en el Alcázar, mi General”.

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