A propósito de un memorial en el cementerio de la Almudena

23 de mayo de 2018 por Redacción FNFF

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Juan Chicharro Ortega

General de División de Infantería de Marina (R)
El Ayuntamiento de Madrid pretende construir en el cementerio de la Almudena un memorial en recuerdo de aquellos republicanos que considera “asesinados” entre 1939 y 1945. Incluso hay quien pretende incluir, entre estos, a reconocidos “chequistas” que participaron activamente en toda clase de asesinatos en la retaguardia de Madrid durante la guerra. Por su parte el Comisionado Histórico a instancias del Partido Popular aboga por que en ese memorial se incluyan dos placas. Una la citada y otra dedicada a los asesinados por el bando republicano entre 1936 y 1939. Insiste el Partido Popular que entre los que denomina represaliados por el franquismo se encuentran los “chequistas” y que no pueden estar al mismo nivel que los republicanos fusilados que defendieron honestamente la República y que fueron fusilados por sus ideas. Curiosa interpretación de lo que realmente sucedió.

A mí francamente entrar en polémicas como la suscitada, 80 años después de finalizada la guerra civil, me parece fuera de lugar desde todo punto de vista. Revivir episodios de hace tanto tiempo no lleva a ningún buen lugar pero es a lo que nos conduce la aplicación de una sectaria Ley de Memoria Histórica que ahora divide a los españoles entre buenos y malos. Malos, malísimos, los que ganaron la guerra y buenos, buenísimos, los que la perdieron. Me parece sencillamente patético todo cuanto veo incluida la postura del Partido Popular que da por bueno que, al margen de los 335 chequistas, el resto al parecer fueron asesinados o represaliados así porque sí dando viso de verdad a lo que el propio Ayuntamiento pretende.

A ver, centrémonos. Intentaré dar la visión de esta FNFF al respecto. Y ello porque entre los fines de esta Fundación está la de la defensa de lo que consideramos la verdad histórica. No soy historiador y me aventuro en un campo en el que me tengo que ceñir a lo que buenamente puedo leer de aquellos que sí han estudiado lo sucedido en aquellos oscuros días de nuestra historia. Utilizo para ello cuanto han escrito historiadores como Salas, Martin Rubio o Paul Preston ( este no precisamente profranquista sino todo lo contrario).
Así, en Madrid ( es el caso que nos ocupa) la cifra de víctimas o asesinados por la República entre 1936 y 1939 ronda las 15000 personas y la de “represaliados” por el bando nacional en la misma ciudad al acabar la guerra los 4500. Ignoro cuantas personas pretende el Ayuntamiento reflejar en la placa prevista para el memorial pero supongo que son estas personas las que citará pues fueron las ejecutadas por el bando nacional según se desprende de los estudios realizados. Lo grave de esta prevista actuación de nuestro Ayuntamiento es el traslado a los jóvenes y no tan jóvenes el que estos “represaliados” lo fueron por sus ideas políticas o como algunos dicen por la defensa honesta de sus ideales republicanos, en muchos casos, lo que supone una tergiversación gravísima de la historia. A ver, en el Madrid rojo se asesinó sin piedad, como dije antes, a unas 15000 personas y fueron precisamente esas casi 5000 personas cuyos nombres parece que figurarán en la placa quienes les mataron. Basta de falacias.
En el caso de la “represión” desencadenada por el bando nacional es necesario distinguir las muertes ocasionadas por ejecuciones judiciales y las que fueron consecuencia de ejecuciones irregulares ,que hay que reconocer que también las hubo, pero fueron sin duda las menos. Es irrebatible que después de la guerra se juzgó por delitos concretos y aunque hubo casos de inocentes denunciados para saciar venganzas personales no se puede ocultar que la represión afectó, sobre todo, a los responsables de los brutales sucesos ocurrido durante el periodo revolucionario que tuvo lugar en Madrid. Y no fueron sólo 335 “chequistas” los asesinos. No, fueron muchísimos más.
Sí, no negaré aquí que después de la guerra la represión tuvo un componente juridico-penal severo, sobre todo si los juzgamos desde la mentalidad actual, pero en ningún caso se puede alegar que los ejecutados o represaliados que figurarán en la placa que la Sra Carmena quiere hacer en el cementerio de la Almudena fueron defensores de idea republicana alguna sino simplemente asesinos con alguna excepción que siempre las hay. De angelitos nada.
Y, ¿quiénes eran estas personas que como consecuencia de los juicios habidos al terminar la guerra fueron represaliados?
Harán el memorial y les recordarán pero es necesario que alguien les describa para conocimiento de todos aquellos que no conocieron directamente aquellos hechos - hoy ya somos todos - que no se hayan molestado en leer la historia y se sienten abducidos por la continua mentira a la que estamos sometidos.
No, no los voy a describir yo sino que transcribo literalmente lo que Paul Preston, historiador británico en nada proclive a Franco - todo lo contrario - y a su régimen, dice al respecto :
“Lo que se desencadenó en Madrid, tras el alzamiento, fue una oleada de fervor revolucionario y furia asesina”
“La apertura de las cárceles propició la puesta en libertad de cientos de criminales, entre los cuales había sádicos y sicópatas a quienes la guerra dio carta blanca y que aprovecharon encantados el caos político como refugio de sus actividades. Tenían odio hacia el aparato jurídico que les había condenado y, claro está, no les faltaron ganas de vengarse de los magistrados y jueces que les habían metido en la cárcel. Cientos de jueces fueron asesinados.”
“ La distribución de armas tras el fracaso del alzamiento en Madrid desempeñó un papel primordial en la oleada de violencia”
“Los primeros días después del alzamiento la llamada justicia popular se ejerció de forma discriminada y espontánea contra cualquiera que fuera denunciado por derechista”
“Todos los partidos políticos y sindicatos de izquierda crearon sus propios escuadrones de la muerte para eliminar a los presuntos fascistas”
“ En Madrid se contabilizaron 200 checas incluyendo a las creadas por los criminales recién liberados” ( por cierto según los datos del Comisionado Histórico del Ayuntamiento son 355 chequistas , o sea a uno y medio por checa. Algo falla en esos datos)
“ A finales de julio de 1936 el principal diario anarquista de Madrid decía : El pueblo se toma la justicia por su mano. Ante una judicatura y una magistratura que huelen a rancio el pueblo ha de tomarse la justicia por sí y ante sí”
“ Política, el diario de Izquierda Republicana, el partido de Azaña, se mostró indignado porque algunos miembros del Frente Popular hubieran mediado en la liberación de derechistas, arguyendo que ni la amistad ni los lazos familiares debían interponerse en la purga de la retaguardia “ ( o sea asesinatos).

“Destacable es el caso de algunos grupos como la Escuadrilla del Amanecer , cuyo nombre obedece a que practicaban arrestos y registros domiciliarios ( entiéndase asesinatos) desde la una de la madrugada hasta el amanecer, al igual que otro denominado Los Linces compuesto por guardias de asalto bajo la orden del director general de seguridad”.
De quiénes eran estos individuos, y cómo actuaban, es ilustrativo lo que Preston nos cuenta, entre otros muchos casos, sobre lo sucedido a una chica de 18 años. Transcribo de nuevo literalmente si bien omitiendo nombres ( en su libro sí que los menciona) :
“Un caso muy notorio fue el de ……., la hija de 19 años de un político tradicionalista que fue secuestrada, violada en grupo y asesinada en la casa de campo. A pesar de la ideología de la familia, todo apunta a que el único crimen de …….fue su belleza.”
Sí, al finalizar la guerra estos individuos de la “Escuadrilla del Amanecer” fueron capturados, juzgados, condenados y fusilados. Es muy probable que ahora nuestro Ayuntamiento honre su valiente acción con sus nombres en la placa que pretende poner en el memorial. Al parecer lo que hicieron estuvo muy bien. Y así podría seguir relatando historias de estos pobres angelitos “per secula seculorum”.
El Ayuntamiento de Madrid simplemente está actuando de una forma sectaria y llena de odio por doquier. Tal y como yo lo veo no encontraría nada extraño - incluso lo compartiría - que se hiciera un memorial en recuerdo de aquellos que lucharon en el bando republicano en defensa de sus ideas y cayeron en combate en el frente de Madrid, en Brunete o en el Jarama. Por supuesto, pero mire Vd., Sra. Carmena, honrar a quienes fueron juzgados y condenados por los viles crímenes que cometieron raya en la ignominia y en el más vil desprecio a sus víctimas y desde luego muy lejos de la tan cacareada reconciliación que Vd,s desde luego no buscan. A las pruebas me remito.
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