La versión original del "Guernica"

24 de julio de 2017 por Redacción FNFF

La versión original del “Guernica”, por el Col. Enrique Domínguez Martínez Campos

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Enrique Domínguez Martínez Campos

Coronel de infantería DEM (R)

La Gaceta AME

Ahora que ya han pasado los fastos y las conmemoraciones –es un decir- de uno de los acontecimientos más importantes ocurridos en España hace 80 años, celebrado por todo lo alto por toda la izquierda y parte de la derecha acomplejada y subsidiaria de los grandes mitos del socialismo real, menos real y grupos antisistema de toda condición, vamos a hablar del famoso, deslumbrante, inigualable, sobrecogedor y grandioso cuadro del gran pintor comunista, don Pablo Picasso, que fue bautizado por el Frente Popular español con el título de GUERNICA.

Todo aquel español que desee conocer la verdad sobre el famoso bombardeo de la villa de Guernica, en Vizcaya, por la aviación alemana de la Legión Cóndor, debe tener en cuenta lo siguiente:

1) En la madrugada del 31 de marzo de 1937 el general Mola inició la batalla del norte para liberar Vizcaya, defendida por el Cuerpo de Ejército Vasco (unos 37.000 hombres) y reforzado por otras unidades del frente norte hasta completar una cifra de unos 120.000 soldados. Los atacantes (cuatro Brigadas navarras con unos 28.000 soldados) más una División italo-española, eran muy inferiores en número a los defensores del famosísimo “cinturón de hierro” vasco.

2) El 7 de abril las tropas nacionales logran ocupar los puertos de Barázar y Urquiola que dan acceso a los valles vizcaínos. El general Mola lanzó la siguiente proclama: “”Último aviso… Quienes no sean autores de asesinatos y depongan las armas y se entreguen, serán respetados en vidas y haciendas. Si vuestra rendición no es inmediata, arrasaré Vizcaya…”.

3) El 9 de abril Indalecio Prieto, ministro entonces de Marina y Aire, desea salvar Vizcaya. Utilizó dos maniobras de diversión: una en el frente de Aragón –en la sierra de Alcubierre- con un ataque sorpresa en el que 60 falangistas fueron pasados a cuchillo; otra en el frente de Madrid, donde los internacionalistas intentaron romper el frente nacional. Ambas operaciones terminaron en fracaso completo.

4) Largo Caballero, presidente del gobierno frentepopulista, estaba indignado con los nacionalseparatistas catalanes y vascos. El nacionalseparatista José Antonio Aguirre –“napoleonchu” para los amigos-, presidente de la autonomía vizcaína, asesorado por el soviético Goriev, no aceptó que el mando de las fuerzas frentepopulistas del frente norte lo asumiera el general Llano de Encomienda. “El pretexto, era que el General Jefe del Norte no tenía pericia para el mando”, escribió Largo Caballero refiriéndose a lo que le expuso Aguirre.

5) En pleno ataque de las fuerzas nacionales contra Vizcaya se produjo el bombardeo sobre Guernica. Esta villa era objetivo militar por ser nudo de comunicaciones y en ella había depósitos de armas y municiones. A 30 kilómetros de Bilbao y con una población de unos 6.000 habitantes, la práctica totalidad de sus casas era de madera. Y así surgió el gran mito de Guernica.

“El 26 de abril de 1937… 43 aviones de la Legión Cóndor bombardearon Guernica… No era el primer bombardeo de una ciudad por cualquiera de los dos bandos… Lo decidió el coronel Von Richthofen, comandante de la Legión… En todo caso, Franco no lo sabía y los alemanes desconocían el significado histórico de la población (para los vascos). Pero los propagandistas de la Komintern –los mejores del mundo-… lo convirtieron en el episodio más famoso de toda la guerra… Guernica contribuyó a inclinar hacia el bando republicano a un segmento de la población occidental, incluidas las revistas <Times> y <Newsweek>” (del libro de Paul Johnson, “Tiempos Modernos”).

A partir de aquí la propaganda comunista en todo el mundo fue realmente impresionante, ayudada por la del PNV, la del PSOE/UGT y las Internacionales Obreras, con el apoyo imprescindible de la masonería internacional. Éstos fueron hechos que se pueden constatar; no leyendas ni disculpas que yo no tendría por qué exponer ni, por supuesto, inventarme.

6) Hugh Thomas, por ejemplo, describió aquel bombardeo como algo tremendo y descomunal. Aseguró que allí murieron 1.654 personas. Más prudente, no obstante, que otros muchos propagandistas. La realidad, más que demostrada, es que en el bombardeo perecieron 123 personas. Pero el mito de Guernica se forjó a través del corresponsal en España del “Times” y, sobre todo, por el cuadro del genial Picasso. Las autoridades vizcaínas, por otro lado, no hicieron mucho caso por sofocar el incendio que arrasó media villa, enviando allí vehículos contraincendios dos horas después de que se iniciara éste.

7)

Tras el ataque aéreo a la villa vizcaína Franco, enfurecido, ordenó al general Kindelán que sucesos como aquel no se repitieran jamás, “aunque fuese a costa de inutilizar los aviones alemanes”. Pocas semanas después Von Richthofen fue reexpedido a Alemania.

8) Con motivo del GUERNICA hoy casi nadie se acuerda de los bombardeos aliados sobre ciudades alemanas, Hamburgo, Lübeck, Dresde, etc., en los que murieron más de 600.000 alemanes (ancianos, mujeres y niños sobre todo). ¿No merecía ese holocausto otro cuadro de Picasso? ¿O es que el “horror” del bombardeo de Guernica puede ser comparable o superior a los sufridos por alemanes inocentes? ¿Y qué decir del holocausto nuclear en Hiroshima y Nagasaki?

El famoso cuadro picassiano

El escritor Aquilino Duque, refiriéndose a “Las vidas múltiples de Ignacio Sánchez Mejías”, el gran torero, escribió: “Ignacio Sánchez mejías recibió un cornada mortal en Manzanares… Tuve ocasión de saludar en un bar de Llanes a Alfredo Corrochano, único superviviente de los participantes en aquel trágico festejo (1934). Corrochano no recordaba bien la hora en que éste dio comienzo… Si la corrida empezó a… la cogida debió producirse entre las cinco y media y las seis menos cuarto… (Pero) el reloj de la plaza de Manzanares se detuvo para la posteridad a las cinco… Algún motivo debió de tener F. G. Lorca para poner esa hora… (y) dar por buena los que creemos que el “Llanto” es una de las obras cumbres de la poesía española en el siglo XX.

Ignacio Sánchez Mejías debió de ser una fuerza de la naturaleza… Ni llegué a verlo torear ni he leído sus obras teatr5ales… Era en él sumamente aguda la propensión viril a la poligamia… Mercedes Formica nos describe la difícil convivencia de Ignacio con Lola Gómez Ortega, su legítima esposa… También habla Mercedes… de Marcelle Audair… (cuando) se presenta Ignacio en París en casa de Marcelle a la que intenta llevarse a Madrid en las propias narices de su marido, Jean Prevost.

La carrera taurina de Ignacio… (fue) compartida con otras carreras, la literaria, la académica, la deportiva, la de mecenas… reflejo (todas) de sus infidelidades amorosas… También los pintores pusieron manos a la obra, y entre ellos hay que destacar dos: José Caballero, con esas manos superpuestas que tratan de tapar la vista de la sangre derramada, y Pablo Picasso, que metido de hoz y coz en su “Tauromaquia”, bosquejó el gran cuadro que, a la vuelta de tres años, no tendría inconveniente en despachar como GUERNICA. El GUERNICA no representa ningún bombardeo, sino la muerte de un torero, con el toro encampanado, los caballos espantados, las plañideras gesticulantes, la bombilla de la enfermería y el estoque partido en primer plano.

La última vez que volvió a los toros (Ignacio Sánchez Mejías) fue en Cádiz en abril de 1934, el año de su muerte. Días antes hizo una visita al castillo de Santa Catalina donde estaba preso otro amigo suyo: el general Sanjurjo, que dos años antes había intentado sublevarse contra la joven República que él mismo había ayudado a traer”.

Cada uno de ustedes está en su perfecto derecho de creer o no lo que escribió Aquilino Duque. No creo que nadie le pagara un céntimo para describir al GUERNICA como la muerte de un torero, admirado, por cierto, por Picasso.

El encargo del cuadro

Tras el bombardeo de Guernica el 26 de abril de 1937 el gobierno frentepopulista de Largo Caballero, asesorado por técnicos soviéticos, no perdió tiempo alguno en pensar y promover un vendaval propagandístico tras aquel “gigantesco bombardeo” de los rebeldes fascistas alzados contra la República. ¿Qué República?

Está perfectamente documentado que el acuerdo entre aquel gobierno y Picasso se concretó el 28 de mayo de 1937 con objeto de que el pintor recogiera su idea sobre el bombardeo de Guernica en un cuadro para ser expuesto en la Exposición Internacional de París. El precio acordado entre ambas partes fue de un millón de pesetas de la época, una auténtica fortuna. Pero, desde días antes, el supuesto proletario comunista Picasso ya tenía noticia el posible encargo del cuadro.

Picasso comenzó a dibujar su primer boceto el 1 de mayo, basado en otro titulado “Llanto a la muerte de Ignacio Sánchez Mejías” firmado en abril de 1936 (Herschel. B. Chipp: El Guernica de Picasso. Barcelona 1991, pg. 70).

Dora Maar (su amante entonces y prestigiosa fotógrafa internacional) realizó la primera fotografía de los bocetos el 11 de mayo de 1937. Para poder acabar el cuadro con la rapidez que se requería Picasso utilizó sólo negros y grises.

Cuando se inauguró el pabellón español en la Exposición Internacional de París el 12 de julio de 1937 el GUERNICA ya estaba allí. Su visión conmocionó a quienes creyeron ver en el caballo el espanto de las personas.

En resumidas cuentas, ¿fue el GUERNICA del frentepopulista gobierno español un cuadro totalmente original de Picasso para expresar lo sucedido en el bombardeo de la ciudad vizcaína, con un resultado total de 123 muertos? ¿Qué significado tenían el caballo, el toro, el estoque, la bombilla y algún elemento más, como representativos del más brutal, sanguinario, bestial y dramático bombardeo de todos los tiempos? Porque ésta fue la idea fundamental de la propaganda utilizada por los soviéticos y los sumisos españoles que les servían en nuestro país.

Pues bien, a pesar de los datos aportados, cada cual es muy libre de pensar lo que le parezca. Lo que no es de recibo es escuchar todavía hoy a algún avezado periodista en una cadena de emisoras controlada por la Conferencia Episcopal –creo que se llama José Luis- que en aquel bombardeo murieron 1.000 personas. Es conveniente que estos jóvenes, antes de hablar, se informen, lean y estudien para no confundir al personal. A lo mejor es que no han tenido bastante con la propaganda que sobre el celebérrimo cuadro hicieron los que acabaron con la vida de 13 Obispos fusilados y 6.908 religiosos (curas, frailes y monjas) además de miles de personas que, por el simple hecho de ser católicos, les quitaron la vida en aquella República Popular Socialista.

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