La verdad sobre la actuación del general Balmes antes del Alzamiento que desmonta la “teoría de la conspiración”

16 de junio de 2020 por Redacción FNFF

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                                                                                   Moisés Domínguez Núñez               

Con paciencia de pescador voy rescatando documentos y más documentos que echan por tierra la teoría de la conspiración argüida por Ángel Viñas en torno a cómo se produjo la muerte accidental del general Balmes en el Polígono de la Isleta en Las Palmas de Gran Canaria el 16 de Julio de 1936 y la actuación que tuvo este antes del levantamiento.

Hoy traemos a colación la declaración, para la instrucción de la Causa General de Madrid, del entonces comandante de Artillería don José Fiol Pérez realizada en Madrid el 17 de mayo de 1944. Documento que ha sido localizado casualmente por el historiador extremeño Don Antonio Manuel Barragán Lancharro en el Archivo Histórico Nacional mientras realizaba una investigación paralela a la mía y que ha tenido la gentileza de remitirme.

En esta declaración, el comandante Fiol hace balance de su actuación mientras estuvo destinado en Las Palmas como Jefe del Parque de Artillería a las órdenes del general Amado Balmes Alonso, Comandante Militar de la Plaza, cargo equivalente al del Gobernado Militar suprimido por la República.

Nos comenta que, tras las elecciones de febrero de 1936, surgió una ola de indignación entre la guarnición de Las Palmas por las noticias de los desmanes que cometía el Gobierno del Frente Popular. Evidentemente ni el comandante Fiol ni el general Balmes fueron ajenos a estas malas noticias y ante ello y como ya hemos demostrado, el general Balmes empezó a mover su piezas para preparar el levantamiento militar

Así nos dice el artillero que el general Balmes dividió la ciudad de Las Palmas en tres sectores para organizar su defensa, el primero encomendado al teniente coronel de Infantería Don Francisco de Sales Galtier Pley, el segundo sector al dicente de la declaración y el tercero al teniente coronel de Infantería Don Carmelo Guzmán González.

En la testifical que realizó en 1936 añadió que tanto el comandante Eduardo Cañizares Navarro como Ernesto Pascual Lascuevas eran íntimos colaboradores del general Balmes en la preparación del Movimiento (Testimonio de José Fiol Pérez, Archivo DIGENPER, expdte. General Balmes). Este testimonio se complementa con los datos aportados en su diarios del capitán médico Don José Arriaga Cantullera, enlace que uso Balmes para contactar con Franco y unirse al levantamiento, y que se puede ver en este enlace

Sigue diciendo Fiol en su declaración: «La organización del Alzamiento en Las Palmas lo llevaban el General Balmes en unión del General Orgaz que se encontraba en Las Palmas desterrado por el Gobierno del Frente Popular».

En cuanto a los momentos antes del fatal desenlace de la muerte de Balmes nos expresa que el 16 de Julio de 1936 el general Balmes pasó por el Parque de Artillería al objeto de arreglar unas pistolas que no funcionaban bien, arreglándolas el maestro armero en su presencia, poniendo muelles nuevos. El general Balmes tenía la costumbre de que cuando se le encasquillaba la pistola o tenía algún otro defecto arreglarla -en el supuesto de que estaban descargada- apoyando el cañón del arma sobre sí mismo, alegando que así no había peligro para las demás personas, aunque lo hubiese para él, haciendo esta prueba delante del comandante Fiol con la pistola descargada por estar el muelle duro debido a que era nuevo. En vista de ello el comandante de Artillería para arreglarla la cogió, pero utilizándola en el sentido inverso a como lo había realizado el general Balmes, no apuntando a ninguna persona.

En 1936 el comandante de Artillería José Fiol Pérez, testificó que:

«Aquella mañana había ido el General al Parque a recoger las cuatro pistolas que eran el armamento de la Sección de Destinos y aunque descargadas una de ellas, al montarla, se la apoyó en el vientre; y al hacerle notar el Comandante que eso no debía hacerlo, le contestó  que siempre lo había hecho y nunca le había sucedió nada».

También en la testifical de 1936 el mismo oficial expresó que una de las pistolas tenía una deficiencia en el muelle del disparador y se le pusieron muelles nuevos. Posiblemente porque estuvieran algo duros. (Testimonio de José Fiol Pérez, Archivo DIGENPER, expdte. General Balmes).

Al poco tiempo se marchó el General Balmes y no habían pasado veinte minutos cuando telefonearon al Parque que el general se había herido a poco de hacer unos cuantos disparos.

Como otros oficiales, el comandante Fiol acudió al hospital, llegando cuando ya estaba agonizando, pudiendo oírle decir: «¡Que lastima!», pensando si duda en los días del Alzamiento.

Para terminar, el comandante, como muchos otros oficiales, veló el cadáver del general Balmes la noche del 16 al 17 de julio.

Con este nuevo e inédito documento espero dejar zanjada la cuestión de si Balmes estuvo o no estuvo implicado en el Alzamiento. Cuestión que tantas ampollas ha levantado entre los nuevos guardianes de la historia y que creo ha quedado resuelta a favor de la implicación de Balmes con los sublevados.

 

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