Nota del Presidente ante la polémica suscitada por su carta de presentación

16 de abril de 2018 por Redacción FNFF

Compartir en:

Mi reciente nombramiento como Presidente de la Fundación ha suscitado en las redes sociales y en algunos medios, tanto digitales como en papel, algunos comentarios del todo inexactos que es necesario aclarar desde esta Nota informativa.

Nota que va dirigida especialmente a aquellas personas honestas sujetas hoy de forma continua a aquella máxima de que una mentira repetida mil veces acaba por tonarse en verdad. En ningún caso pretendo dirigirme a quienes utilizan la mentira como arma de su propaganda torticera con la finalidad de defender oscuros intereses a base de descalificaciones falsas.

Dije en mi comunicado de presentación que mi objetivo no era otro que la defensa de la verdad histórica sobre la figura de Francisco Franco y en esa línea va esta nota informativa.

Numerosas son las falacias vertidas en redes sociales, y en algunos medios, si bien predominan como común a todas ellas las referidas a las subvenciones de la Fundación, al archivo documental de la misma y a mi relación con la Casa de S.M. el Rey, así como otras que inciden en el supuesto anacronismo- para algunos - de la existencia de la misma, hoy en el año 2018.

PRIMERO: La Fundación Nacional Francisco Franco recibió entre el año 2000 y 2003 una cantidad de 150000 euros con la finalidad de desarrollar un proyecto archivístico de microfilmación de todo su archivo documental, asunto de interés histórico nacional. Gracias a esta gestión y de acuerdo con la Ley de Transparencia (Ley 19/2013) y conforme a la idea que dio vida al Centro Documental de la Memoria Histórica, cualquier ciudadano puede acceder a esta documentación pues una copia digitalizada se custodia en el Archivo de Salamanca.

Desde el año 2003 la Fundación no ha recibido ningún tipo de subvención oficial. Ninguna.

SEGUNDO: No hace mucho, el Sr. Garzón, en nombre de IU, solicitó el cierre cautelar del Archivo de la Fundación alegando que se custodiaban documentos que se encontraban dentro de los referidos en la vigente Ley de Secretos Oficiales ( ley de 1968 modificada en 1978 y en trámite de ser sustituida por una nueva ley). Llama la atención esta alegación toda vez que la citada Ley se refiere esencialmente a documentos que hayan sido oficialmente determinados como materias clasificadas porque su contenido “pudiera dañar o poner en riesgo la seguridad y defensa del Estado”. Pensar que los documentos históricos que obran en poder de la Fundación puedan clasificarse como “peligrosos para la seguridad del Estado”, hoy en el 2018, es simplemente absurdo.

TERCERO: Llama la atención la persistente intención de vincular a mi persona, e implícitamente a la FNFF, con la Casa de S.M. como consecuencia de haber sido Ayudante de Campo de Don Juan Carlos I, hace 20 años, algo que es sencillamente ridículo toda vez que siendo honroso aquel destino no fue más que uno más dentro de mi dilatada carrera militar. Buscar “meigas” donde no las hay indica intenciones oscuras lejos de toda lógica normal.

CUARTO: Apostar – como insisten algunos reiteradamente - por la ilegalización de la FNFF choca frontalmente con el artículo 16 de la Constitución que garantiza la libertad ideológica de los individuos y comunidades; insistencia nada anómala en aquellos que desearían imponer su única verdad que no es otra que la de la utopía marxista y totalitaria.

QUINTO: Los objetivos o fines de la FNFF, expresados explícitamente en sus estatutos, no son otros que la defensa de la verdad histórica de un régimen político que, siendo circunstancial y producto de la horrible tragedia de la guerra civil, propició que se crearan unos cambios sociales y económicos posibilitantes del advenimiento del sistema político presente. Incuestionable verdad sólo combatida desde la tergiversación de la historia, fundamentalmente desde la izquierda política, en curioso contraste con su oposición a las pretendidas reformas de la derecha liberal de la legislación laboral franquista por la seguridad laboral que esta ofrecía a los trabajadores. Un régimen caracterizado ante todo por su obsesión desde el principio por la justicia social.

Esta es la verdad que desde la FNFF defendemos y defenderemos por respeto a la historia misma de España. A las mentiras siempre nos opondremos con la verdad. Lo considero nuestro deber y además nuestro derecho constitucional.

Juan Chicharro Ortega
Presidente Ejecutivo FNFF
 
Compartir en: