Comunicado ante las reiteradas intenciones de ilegalización de la FNFF

27 de octubre de 2018 por Redacción FNFF

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 Juan Chicharro Ortega
Presidente Ejecutivo de la FNFF 
 
Surgen voces, una y otra vez, de instancias formales y de sus correas de transmisión, que incitan a la ilegalización de la FNFF.
 
Ante esta situación la FNFF quiere recordar a los originadores de esta propuesta, y a la sociedad española en general, los siguientes artículos de la Constitución española:
 
Articulo 14 : Los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de …..opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
 
Artículo 16 : Se garantiza la libertad ideólogica ……..sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
 
Artículo 20: Se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
 
De la lectura de estos artículos se desprende la imposibilidad de la ilegalización de esta FNFF dada la clara inconstitucionalidad de una medida como la deseada. La Fundación, por otra parte, se atiene escrupulosamente a los fines de interés general establecidos en la Ley de Fundaciones.
 
Los promotores de esta iniciativa, ante la evidencia de lo prescrito en la Constitución, buscan subterfugios al amparo de lo que el artículo 22 de la misma dice respecto a “que no se reconocerá el derecho de asociación a aquellas que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito y sean ilegales”. En consecuencia, el subterfugio es, o pretende ser, la tipificación como delito de lo que llaman “apología del franquismo”. Ahí, está: descalificar por completo a aquellos que no quieren olvidarse de 40 años de historia de nuestra nación. Y es, o será, la reforma pendiente de la actual Ley de Memoria Histórica el medio a utilizar.
 
Los españoles, al margen de su ideología, deben saber que de prosperar la iniciativa socialista, el expresar, por ejemplo, que la actual Ley de Seguridad social tiene su origen en la ley vigente de 1968 de Bases de la Seguridad Social, que las pagas extras de navidad o julio, que los 556 embalses que se construyeron en la época franquista, que los cientos de hospitales, universidades y colegios construidos en aquella época, que la creación de la clase media es producto de las políticas sociales de aquella época …..etc, fueron obra, entre miles de otras, del régimen que rigió España bajo la capitanía del Generalísimo Franco, podrá ser considerado como delito por constituir clara apología del franquismo.
 
Los españoles y sus representantes políticos deben ser conscientes que lo que está en juego no es otra cosa que simplemente la libertad.
 
Detrás de este deseo de eliminar a la FNFF está la voluntad de destrucción de una parte importante sociológica de la sociedad española, que no se detendrá cuando alcance este objetivo y que detrás nos seguirán partidos políticos y medios de comunicación hasta que no queden otros que los ahora vociferantes.
 
La defensa de la FNFF es, a día de hoy, una obligación cívica, por encima de discrepancias ideológicas o de simpatías políticas. Es la piedra de toque del respeto a la ley y a la investigación histórica de la sociedad española. Es un paso obligado para evitar la ilegalización progresiva de todo aquel que no se pliegue a las exigencias totalitarias de un amplio sector de la izquierda española.
 
Y mientras la inquina contra la FNFF arrecia, otras Fundaciones con carácter fundamentalmente marxista proliferan con toda clase de subvenciones públicas sin que nadie se rasgue las vestiduras por ello.
 
No compartimos para nada los fines de estas asociaciones si bien reconocemos sus derechos a expresarlas al igual que ellos deberían respetar los nuestros.
 
¿Estará sola la FNFF en su defensa cuando se presente en el Congreso la iniciativa parlamentaria para su ilegalización a través de la propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica?
 
¿Serán conscientes nuestros representantes en el Congreso que lo que se juega en España es la libertad de todos?
 
Pronto lo veremos.
 
 
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