SIETE COSAS QUE FRANCO HIZO BIEN. Por Ultano Kindelán Everett. 1, Franco hizo bien ganando la guerra civil

12 de julio de 2020 por Redacción FNFF

Compartir en:

Capítulo 1. Segunda parte

El asesinato de Calvo Sotelo, el 14 de Julio de 1936, líder de la oposición conservadora, después que Dolores Ibarruri le amenazara con la terrible frase “Esas son tus últimas palabras”, fue la señal para el alzamiento militar que se generalizó pocos días después, dando así comienzo la guerra civil. El pronunciamiento comenzó el 17 de Julio de ese año, en Melilla, y en los próximos días se sucedieron pronunciamientos en las principales ciudades.

Franco participó activamente en la planificación de la conjura pero solo se adhirió decididamente a la misma en su fase final, volando de Canarias a Marruecos para hacerse con el mando del Ejército de África. Desde allí, como explica el historiador Luis Suárez en su libro “Franco, Los años decisivos”, lo primero que hizo fue enviar emisarios a Italia y Alemania para negociar la compra de armamento. Después de vencer unas dificultades iniciales, reseñadas en el libro de Suárez, Franco consiguió contratar suministros importantes de material que empezó a recibir durante el mes de Agosto. Con ellos avitualló su ejército, así como el Ejército del Norte, liderado por el general Mola, que, a finales de Julio, avanzó hacia Madrid.

Durante el mes de Agosto, Franco consiguió transportar más 15.000 hombres desde Marruecos a la península, uniendo sus fuerzas a las del general Queipo de Llano que había asegurado Sevilla para la causa nacional. Franco delegó en el general Yagüe la toma de Badajoz con una brigada de 3.000 hombres, defendida por un ejército de más de 10.000 efectivos.

La batalla fue durísima, pero las tropas de Yagüe, más curtidas, tomaron la ciudad a finales de Agosto y abrieron el camino hacia Madrid. Franco tomó Toledo a finales de Septiembre, liberando el Alcázar, (o mejor dicho sus ruinas), donde había estado instalada la Academia Militar, adherida al alzamiento nacional desde su inicio. Alcázar, que resistió un tremendo asedio durante dos meses, y cuya gesta ha sido merecidamente historiada. Un mes después, sus tropas acampaban en la Ciudad Universitaria de Madrid, donde se toparon con la decidida resistencia de las tropas republicanas, quedando bloqueadas allí en una guerra de trincheras que duraría más de dos años.

Compartir en: