SIETE COSAS QUE FRANCO HIZO BIEN. Por Ultano Kindelán Everett. 2 Franco hizo bien haciéndose con todo el poder

20 de julio de 2020 por Redacción FNFF

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Capítulo 2. Primera parte

“Falange Española”, partido político fundado por José Antonio Primo de Rivera en
Octubre de 1933, era un partido de ideología nacional socialista, con puntos en común
con el fascismo italiano y el nazismo alemán. Al carecer Franco de plataforma política,
la Falange, acérrima anticomunista, pretendió llenar el vacío político de la España de la
posguerra, considerándose con derechos adquiridos, por su contribución a la victoria
nacional, para ser el partido único y hegemónico de la nación. Franco, que los veía
venir, no se dejó envolver, y aunque desde luego dejó que la Falange se impusiera en
toda España como poder político, se aseguró, desde el principio, de “ponerle un buen
collar al perro”, como veremos a continuación.

Poco después de asumir la Jefatura del Estado, Franco decretó, en Abril de 1937, la
unificación de los partidos políticos afines, combinando falange, y tradicionalistas en un
ente llamado el Movimiento Nacional Falange Española Tradicionalista y de las
JONS. Mediante ese mismo decreto asumió la jefatura vitalicia del Movimiento que
acababa de crear. Así se aseguró el control de las principales fuerzas políticas que le
apoyaban, (con la excepción de los monárquicos), control que ejerció con la misma
firmeza con que controlaba el ejército.
El 5 de Agosto de ese año, la Junta Política, aprobó los 23 artículos de los estatutos del
Movimiento Nacional Falange Española Tradicionalista y de las JONS, estableciendo
tres clases de miembros activos; militantes, que eran todos los afiliados de las
formaciones políticas existentes en el momento de la Unificación; militares de
cualquier rango, desde generales a tropa, que eran miembros de pleno derecho; y en
tercer lugar, los adheridos, aquellos que sin ser militares ni afiliados a los partidos del
Movimiento, solicitaban adherirse. Después de la guerra, y hasta ya entrada la década de
1960, esa adhesión resultaba indispensable para conseguir trabajo.
El 19 de Octubre de 1937, Franco firmó el decreto que designaba a los miembros del
órgano rector del Movimiento, el Consejo Nacional del Movimiento, quedando
nombrados un cura y varios obispos, además de militares y falangistas. Todos juntos en
la misma olla, sobre cuya tapa se sentaría Franco como jefe del Estado todopoderoso.
Unos meses más tarde, en Enero de 1938, se creó por decreto el Consejo de Ministros,
con sede en Burgos, siendo nombrado Franco presidente del mismo. Es interesante
constatar la ausencia de falangistas en este primer Consejo de Ministros, con la posible
excepción de Fernández Cuesta, amigo de José Antonio, y poco amigo de los nuevos
falangistas. El Consejo de Ministros absorbió las funciones de la Junta Técnica, que fue
suprimida.

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