SIETE COSAS QUE FRANCO HIZO BIEN. Ultano Kindelán. 4 Franco hizo bien evitando que España entrara en la Guerra Mundial

01 de septiembre de 2020 por Redacción FNFF

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Capítulo 4. Cuarta parte

El 30 de Agosto de 1939, Hitler invadía Polonia, dando inicio a la segunda Guerra
Mundial. A partir de ahí, en menos de un año su ejército se había hecho con la mayor
parte de Europa continental, y el nuevo imperio alemán llegaba hasta la frontera hispano
francesa. En otoño de 1940 Hitler propuso a Franco la reunión de Hendaya, para
concretar de una vez la entrada española en la guerra. La reunión tuvo lugar el 23 de
Octubre de 1940, y en ella la mayor parte de los historiadores coinciden en que Franco
presentó unas condiciones para entrar en la guerra del lado de Alemania, que Hitler
consideró inaceptables. De nuevo cito a Luis Suárez. (Pág.138).
“El Führer inició la entrevista con una larga exposición sobre las nuevas estructuras
políticas y económicas que debían establecerse en Europa. También anunció la fecha
precisa de la operación Félix: el 10 de Enero de 1941 lanzaría paracaidistas para
hacerse con Gibraltar. Cuando terminó Franco hizo también una larga exposición,
según atestigua Serrano Súñer; habló de Marruecos, del área africana, y de
suministros. ¿Podía dar Alemania, inmediatamente, 100.000 toneladas de trigo ?”
Franco no dio fecha para su entrada en la guerra, algo que lo alemanes reclamarían una
y otra vez, a lo largo de los próximos meses. La amenaza de la Operación Félix, que
requeriría el paso de tropas alemanas por España para asegurar Gibraltar contra los
intentos ingleses de recuperar la plaza, era sumamente grave, pues si se cumplía
significaría la entrada de España en la guerra, bien en contra de Alemania, si se oponía a
la entrada de sus tropas, o contra Inglaterra si colaboraba con Alemania.
Afortunadamente, los reveses italianos en Libia y el Norte de África hicieron a los
alemanes abandonar la proyectada toma de Gibraltar, y Hitler desde entonces dio la
colaboración de Franco por perdida.
Cuando Hitler, pasándose por el “arco de triunfo” su pacto con la Unión Soviética, la
invadió el 22 de Junio de 1941, Franco vio la oportunidad de devolver a Alemania sus
favores durante la guerra civil, y ofreció a Hitler un ejército de 18.000 hombres,
conocido como la “División Azul” destinado exclusivamente a combatir al comunismo,
es decir a la URSS. Los aliados reaccionaron con preocupación pero Inglaterra,
necesitada de los minerales que le suministraba España, hierro, azufre, potasio y
mercurio, prefirió confiar en que la División Azul era una excepción puntual a la
neutralidad española, y hacer la vista gorda.
Después de la invasión alemana a Rusia, los triunfos de Hitler comenzaron a cesar, y
cuando en Diciembre de 1941 los Estados Unidos declararon la guerra a Japón,
Alemania, e Italia, sus derrotas se sucedieron una tras otra. España mantuvo su
neutralidad, algo que, dada la deuda material y moral adquirida por Franco con
Alemania, y las fuertes presiones ejercidas por Hitler y sus ministros, extensamente
documentadas en el libro de Suárez, tiene mucho, muchísimo, mérito. Aunque, sin duda
alguna, aquí también, afortunadamente para España, la suerte de Franco volvió a relucir.
Hitler terminó convenciéndose que la entrada de España en la guerra le aportaría poco,
y que las pretensiones africanas de Franco perjudicarían el apoyo de la Francia de
Petain.
La invasión de Filipinas por los japoneses el 10 de Diciembre de 1941, terminó de
afianzar la voluntad de neutralidad de Franco, dándole un argumento de fuerza contra
los halcones falangistas que llevaban dos años presionando en la prensa que
controlaban, especialmente el diario “Arriba”, para que España entrara en la guerra del
lado de Alemania. El día después de la noticia, el gobierno hizo publicar la nota
siguiente;
“España no puede simpatizar con el gesto criminal nipón, por ser una nación, hija de
su sangre, la atacada”.
Remito al lector interesado a la bibliografía que reseño al final de esta obra, pero creo
que, con lo que recojo en este capítulo queda demostrado que Franco hizo bien
navegando con habilidad, entre tremendos escollos y amenazas, para evitar que España
entrara en la 2ª Guerra Mundial.

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