Qué es el «Detente» que portaban sobre el corazón los requetés durante las guerras civiles, por Carlos Martínez

12 de noviembre de 2022 por Redacción FNFF

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El «Detente» es un escapulario del Sagrado Corazón de Jesús

que portaban sobre el corazón los requetés durante las guerras civiles del S.XIX

y las tropas sublevadas en la del S.XX

 

Carlos Martínez

El Debate

Las tropas carlistas en el siglo XIX portaban un escapulario con el Sagrado Corazón de Jesús que rezaba «Detente bala el Corazón de Jesús está conmigo»; además algunos también incluían la inscripción «Reinaré en España», en recuerdo a lo revelado por Jesucristo al beato Bernardo de Hoyos, o una parte del Padrenuestro «venga a nosotros tu Reino».

Santa Margarita María Alacoque

La devoción al sagrado corazón de Jesús comenzó cuando a santa Margarita María Alacoque se le apareció Jesucristo mientras oraba ante el santísimo.
El 27 de diciembre de 1673, santa Margarita María Alacoque recibió una visita de nuestro señor Jesucristo, en ella recibió la primera revelación. Meses más tarde el Señor volvió e hizo lo mismo el primer viernes de junio de 1674, día del Corpus Christi.
 
Durante las visitas la santa recibió varias revelaciones, en las que pedía la adoración al Sagrado Corazón de Jesús. Dolido por la deriva de la humanidad que le había abandonado, pidió Cristo a Margarita que difundiera la devoción a su sagrado corazón y entre otras cosas pidió que se colocase en las casas o que se portara un escapulario del Sagrado Corazón.
 

Beato Bernardo de Hoyos

El padre Bernardo de Hoyos fue el principal difusor de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España, entre 1711 y 1735, cuando murió enfermó de tifus.
A pesar de morir tan joven, le dio tiempo a ordenarse sacerdote; comenzó sus estudios a los 17 años y no fue hasta los 21 cuando conoció la devoción al Sagrado Corazón; sucedió cuando le ordenaron copiar fragmentos de un libro titulado De cultu Sacratissimi Cordis Iesu.
Al conocer esta devoción, según relata, sintió algo que jamás había sentido, un sentimiento con el que se encontraba muy a gusto, se sentía amado. Y al igual que santa Margarita María Alacoque, mientras oraba ante el santísimo, el mismo Jesús le dijo que quería que él fuese el medio por el cual se extendiese en España esta devoción.
Entre las revelaciones sobre la difusión de la devoción a su Sagrado corazón, Jesús le consoló, ante las aparentes dificultades para extenderla, cuando le dijo «Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes».
 

«Detente bala»

Desde las revelaciones a santa Margarita, y especialmente la de portar un escapulario para la protección, se extendió por Francia la tradición de coser en los uniformes de los hijos, hermanos, padres, novios o maridos un escapulario del Sagrado Corazón, para recibir su protección en el campo de batalla.
Se extendió esta tradición por toda Francia entre el pueblo llano, la nobleza y especialmente tras unas plagas que asolaron varias ciudades de Francia. De hecho cuando el país galo sufrió su infame revolución, una de las pruebas para condenar a María Antonieta fue la tenencia de un Sagrado Corazón.
Esta tradición cruzó los Pirineos y llegó a España, especialmente de mano del requeté carlista; quienes tienen especial devoción al sagrado corazón. A lo largo de las guerras civiles del s.XIX los tradicionalistas portaban sobre el pecho con devoción este escapulario.
Durante la guerra civil (1936-1939) se popularizó entre las tropas sublevadas, más allá de los carlistas y el requeté, entre legionarios y algún que otro falangista.
El «Detente» llegó a traspasar las fronteras del viejo continente, y fue empleado por los Cristeros cuando se levantaron en armas contra el gobierno de Plutarco Elías Calles. En el caso mexicano el escapulario llevaba la inscripción «Detente, enemigo malo, el Corazón de Jesús está conmigo».
 

Indulgencia Pío IX

En 1872 el Papa Pío IX concedió una indulgencia de 100 días, una vez al día, a todos los fieles que portaran este emblema piadoso y rezaran un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
 
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