Algunas “notas críticas” a la homilía del Card. Rouco en el funeral de Estado por Adolfo Suárez (1ª)

 
 
Sigfredo Hillers de Luque       
 
 
   Ni que decir tiene que me distancio de las críticas de la “casta política” española (i.e. políticos profesionales) rasgándose las vestiduras por la celebración de una  Misa de rito católico como “funeral de Estado”, cuando España –dicen- es constitucionalmente un Estado laico o aconfesional, o que el Card. Rouco en su homilía “arrimó el ascua a su sardina”, al mencionar la Fe católica como fuente de las virtudes (¿?) de Adolfo Suárez.  De acuerdo con la Constitución 1978, tienen razón…      
 
   Así pues, de acuerdo con ellos en cuanto a la forma, i.e.  como “funeral de Estado” en la España “democrática” (¿?) actual, donde tienen cabida todas las ideologías, según el número de votos cosechado en las urnas, etc. etc., i.e. con un sistema partitocratico,  y con la presencia del Rey en su papel de Jefe del Estado, etc.  Más propio hubiera sido, en efecto, un acto laico y no religioso, p.e. en el edificio de las Cortes y no en una iglesia católica, oficiando la ceremonia cualquier persona –elegida por “consenso” entre los partidos con representación parlamentaria- en lugar de un Cardenal de la Iglesia católica.      
   
    Por separado la familia de Adolfo Suárez podía haber encargado una solemne Misa funeral (o varias) por el alma de Adolfo Suárez.  Hasta ahí, de acuerdo.         
 
   Vamos ahora al fondo del asunto, a donde no llegan los críticos de la “casta política”, i.e. al análisis del contenido de la homilía del Card. Rouco que, indirectamente, le hace ser cómplice del fraude del actual sistema político español… la  “partitocracia”…  con sus ya  clásicas mentiras históricas de la “concordia” (más bien del “consenso”), de la “reconciliación”… del superar (sic) para siempre la guerra civil; el mito de la “sagrada Transición”:  de la dictadura (sic) a la democracia (sic); de la Constitución “que libremente se han dado los españoles”; del Estado de Derecho, etc. etc.  Vayamos por partes:
 
   1)“La concordia fue posible con él (con Adolfo Suárez). ¿Por qué no ha de serlo también ahora y siempre en la vida de los españoles, de sus familias y de sus comunidades históricas?”        
 
   El Card, Rouco se delata a sí mismo… La lógica le aplasta o dicho en términos futbolísticos, le deja en “off-side”. El Card. Rouco es conocedor de que Adolfo Suárez estuvo solo 4 años y medio (3 julio1976-29 enero1981) ejerciendo de Presidente del Gobierno. El Card. Rouco, para disimular, emplea el pomposo término de “durante casi un lustro”… i.e. no miente, pero engaña…Es su estilo a lo largo de los años… 
 
   Y sabemos que Adolfo Suárez dimitió (“generosamente” según su alocución por tve) en enero 1981… ¿Por qué?   Sencillamente porque había fracasado … Ya no podía mantener por más tiempo el engaño… Ya no era útil para S.M. el Rey y había que cambiarlo…  Como sabemos por el sabio refranero español, porque “las mentiras tienen las patas muy cortas”…       
 
   Ese logro o “éxito” de Adolfo Suárez… i.e. la pretendida “concordia” (y por encargo de S.M.)… entre las fuerzas políticas y sociales de la España post-Franco… se basó en la mentira, el engaño, el fraude, el perjurio…  En eso Adolfo Suárez era un “maestro” (… no menor que su “dueño y señor”… S.M. el Rey J.C., que llegó a engañar a Franco, convenciéndole de su “fidelidad”(*) a la Cruzada de Liberación del 18 de Julio…). Por eso se entendían perfectamente… por eso le eligió S.M…  (N.B. Recuérdese que Adolfo Suárez llega a ser Presidente del Gobierno por nombramiento de S.M. a través del sistema previsto en la legislación del Régimen de Franco… con la impagable mediación fraudulenta del difunto Torcuato Fernández Miranda… y con la cobardía y/o vileza del resto de los componentes del Consejo del Reino… designados todos ellos por Franco… todo hay que decirlo… “culpa in eligendo”,  figura penal que ya existía en Derecho Romano…).
 
(*) “fidelidad hasta la muerte…”  pero, como puntualizaba Blas Piñar, “… hasta la muerte de Franco, claro”…       
 
   Algunos aducen que, sin  embargo, Adolfo Suárez fue posteriormente refrendado por las urnas en unas elecciones “libres y democráticas” en 1977…  Claro que sí… El hecho insólito de un Presidente del Gobierno, ejerciendo como tal, y manejando a su antojo … y gratuitamente… toda la poderosa maquinaria estatal existente (el Movimiento Nacional),  para realizar su campaña electoral… y creando un partido político desde arriba (CDU) que aglomeraba a las fuerzas políticas “de la derecha” con mayor o menor representación internacional (v.gr. democracia cristiana; internacional liberal, etc.). Frente a él tenía la Internacional Comunista (todavía existía la poderosa Unión Soviética) y la Internacional Socialista (presidida por Willy Brandt, el “padrino” de Felipe González)…        
 
   Decíamos que el Card. Rouco se delata a sí mismo… Si la pretendida concordia fue posible con Adolfo Suárez y éste dimite en enero 1981… y el funeral por el alma de Adolfo Suárez fue el 3l marzo 2014 … el Card. Rouco está diciendo que la pretendida concordia dejó de existir… hace más de 33 años..  y por eso el Card. Rouco la añora y la anhela: “… ¿Por qué no ha de serlo también ahora y siempre (sic… le faltó añadir: “… por los siglos de los siglos. Amén”) en la vida de los españoles, de sus familias y de sus comunidad históricas?”.         
 
   Por otra parte, el Card. Rouco se engaña o pretende engañarnos… La “concordia” capitaneada por Adolfo Suárez (y tele-dirigida por S.M. + Torcuato Fdez. Miranda (q.e.p.d.) en esos 4 años y medio (“casi un lustro” para el Card. Rouco), nunca fue “para la vida de los españoles ni de sus familias” y mucho menos para sus “comunidades históricas” (nefasto invento de la Constitución de 1978).  Fue para armonizar por “consenso” las distintas fuerzas políticas con representación internacional,  bajo la suprema jerarquía de S.M. J.C. I… condición imprescindible para la legalización del Partido Comunista en España y garantizar la inmunidad/impunidad de Santiago Carrillo (conocido como el “Marqués de Paracuellos”), la Pasionaria; Rafael Alberti y demás compañeros “mártires”… para que pudieran regresar a España sin sobresaltos judiciales…      
 
   En efecto, en 1976  ni los españoles ni sus familias necesitaban de concordia alguna…  En todo caso, en 2014… gracias a la fructífera labor de la partitocracia y al envenenamiento de algunas comunidades autónomas (más que históricas) gracias a la nefasta Constitución de 1978… que tanto ha elogiado la jerarquía eclesiástica española, con el Card. Rouco a la cabeza… y antes con el Card. Suquía… y mucho antes con el Card. Tarancón… y ahora con Mons. Blázquez…        
 
   Y continúa diciendo el Card. Rouco en su homilía: “Buscó y practicó tenaz y generosamente (sic) la reconciliación en los ámbitos más delicados (sic)  de la vida política y social de aquella España que, con sus jóvenes quería superar para siempre la guerra civil; los hechos y las actitudes que la causaron… y  que la pueden causar”       
 
   Este pasaje no tiene desperdicio… Veamos… El mito de la “reconciliación nacional”… Como ya se lo he dicho por carta al Card. Rouco hace años… pero no ha hecho ni maldito caso, como se ve… el “copyright” pertenece a Santiago Carrillo, quien en 1948, desde su exilio dorado entre Moscú y Paris, lo lanzó en forma de manifiesto del Partido Comunista español. Los españoles de 1948 –y mucho menos los españoles de 1976 con S.M. y Adolfo Suárez- necesitaban reconciliarse.  Lo que Santiago Carrillo propugnaba en 1948, muy “generosamente”, claro… es que se diese por “superada” la guerra civil y los exiliados con delitos de sangre, pudiesen regresar a España bajo una especie de amnistía general, ya que  etc.etc. … la famosa “teoría del empate”, i.e. … tan malos y tan buenos habían sido unos como otros… tantas atrocidades se había cometido en un bando como en el otro… Y si fuera por el Card. Rouco, podría haber añadido…. “tantos obispos, curas y monjas fueron asesinados en una bando como en otro…”  N.B. No, no se rían… el ex sacerdote jesuita Javier (Xabier) Arzalluz, saliendo en defensa de ETA, lo dijo con toda su desfachatez en cierta ocasión por TVE: “Bueno, aquí el que mató curas fue Franco”. Y se quedó tan ancho… Y nadie le replicó… y mucho menos desde la Conferencia Episcopal Española por aquello de la “reconciliación”…        
 
   El sucesor del Card. Rouco, Mons. Ricardo Blázquez, en una entrevista a poco de ser elegido Presidente de la Conferencia Episcopal española, señalaba que no se había apreciado suficientemente el papel desempeñado por la Iglesia española (N.B. él quería decir “la jerarquía eclesiástica española”) en favor de la reconciliación (sic) de los españoles. Es una sutil forma de justificar sus desmedidos elogios a la Constitución de 1978.   
 
   A modo de “coartada”… A título de ejemplo, véase cómo, en aras de la “concordia” y  la “reconciliación”, se hacen perdonar las  recientes masivas beatificaciones de mártires “in odium fidei”          
 
   “Mártires del s. XX en España”… Así rotula la Conferencia Episcopal española la beatificación de 522 mártires de octubre de 2013. Es la escuela tradicional de su Presidente –durante años y años- del Card. Rouco. Como decimos más arriba, no miente, pero engaña. Hace tiempo que ya lo dije por escrito. ¿Por qué se dice que     estos mártires fueron asesinados en España?  No es cierto…  fueron asesinados todos ellos en la Zona Roja…  de España o si se quiere en la España republicana… o si se quiere en la España “democrática”, etc. Ninguno fue asesinado en Zona Nacional… ni en Burgos, ni en Salamanca, ni en Zamora o en Sevilla ni en toda Navarra, ni en toda Galicia, etc. i.e. donde triunfó el Alzamiento Nacional del 18 de Julio… ¡Qué casualidad!          
 
   Y por lo mismo, ¿Por qué se habla de “mártires del s. XX”?   Ni en la década de 1910 ni en la de 1920 hubo mártires en España… ni tampoco entre 1940 y 1975 y siguientes. ¿Por qué no se dice que fue entre 1936-1939 + 1934?  Todo para no desvelar la falacia de la “concordia” y la “reconciliación”.        
 
   La Conferencia Episcopal no quiere enterarse de su fracaso… Bastaría con que repasasen la frase evangélica: “La Verdad os hará libres”… equivalente a decir, sensu contrario, estimados componentes de la jerarquía eclesiástica española: La mentira… el engaño, la “astucia”,  la cobardía… os hace ser esclavos…        
 
   A título de botón de muestra de su fracaso…   Todavía recuerdo una entrevista radiada en directo (¿Radio Nacional de España?) a Santiago Carrillo con motivo del anuncio de la beatificación masiva de 498 mártires (28.10.2007) de la guerra civil española (en Zona Roja, por supuesto): “¡Qué quieren que les diga…Es una verdadera pena… Yo creía que ya lo tenían superado… pero veo que siguen con sus Cardenales; sus Obispos… “ Ahí lo tienen… todo un fracaso de su política de “concordia” y “reconciliación”… basada en la falacia, en el engaño…        
   
   Todavía querría añadir otro “botón de muestra”… En una página “web” de amplia difusión escribe un majaderete ignorante …de cuyo nombre no quiero acordarme… criticando abiertamente la homilía del Card. Rouco:  ¿Reconciliación? ¡Pero cómo se puede tergiversar la Historia de esta forma tan obtusa (sic)! La Guerra Civil … fue un conflicto entre unos militares fascistas (sic) y el resto. ¿Con quién quiere éste (…se refiere al Card. Rouco)  que nos reconciliemos? ¿Con los golpistas?  ¡Qué reconciliación ni qué ocho cuartos!         
 
   Y continúa rectificando al Card. Rouco sobre los “méritos” de Suárez: “Es posible que Suárez pensara que… Lo que hizo fue quitar el poder a los generales franquistas y devolvérnoslo a los españoles, que llevábamos 40 años ansiando poder votar al PSOE y a los nacionalistas…
 
   No se pierdan su “discrepante y democrático” párrafo final: “ Y lo que ya fue para liarse a quemar iglesias (sic) es que tuviese el atrevimiento de permitir que sonara el insidioso himno nacional (sic) en la consagración ¡Dónde vamos a parar!”        
 
   Como se puede comprobar, todo un “éxito” del Card. Rouco en su planteamiento… Repetir lo antedicho… En 1976-1981 la juventud española no necesitaba de una “reconciliación nacional” (cuyo copyright pertenece al Partido Comunista desde 1948).  Hoy, en 2014, ya vemos que sí, pero…  desde la verdad… no desde las medias verdades…        
 
   N.B. Referida al joven majaderete arriba citado… En un párrafo anterior escribe: “Nuestra feliz España alegre y faldicorta…como acertadamente la describió un ministro socialista…”   El pobre ignorante… La frase pertenece a un tal… José Antonio … Fundador de la Falange…          
 
   Otra nota de “disimulo” de la Conferencia Episcopal española… mejor diríamos de la cobarde Conferencia Episcopal Española, en los años presidida por el Cardenal Rouco…  A la hora de hacer una breve biografía de los mártires, hacían figurar el lugar de su nacimiento, v.gr. Madrid, Burgos, ciudades de Navarra, de Galicia, etc. Muy bien… pero silenciando siempre el lugar de su muerte, de su martirio…  para no “señalar” que todos ellos, sin excepción, fueron asesinados en la Zona Roja de España… en la España “democrática” y del “Estado de Derecho”… pura casualidad; mera coincidencia … para no “herir” los sentimientos de los asesinos y/o de sus admiradores y enaltecedores… y contribuir así a la falsa teoría de la “reconciliación”.        
 
   Y lo malo del caso es que la actitud cobarde de la jerarquía eclesiástica, falseando la verdad de los hechos, ha creado “escuela”. Veamos p.e. cómo describen los máximos responsables de la Orden del Cister, la beatificación de 19 mártires cistercienses de la comunidad de Cóbreces/Santander, apresados en 1936 –sin ofrecer ninguna resistencia, por supuesto- y conducidos en un camión a una comisaría, para ser luego despeñados por el acantilado de El Faro de Santander, atadas las manos a la espalda y cosidos los labios con alambre, para que no pudiesen rezar en voz alta al unísono…  y perdonando a sus asesinos (porque ésto les enfurecía aún más…):         
 
   1) “…en la Abadía de Viaceli en Cantabria, donde murieron (sic)(*) 19 monjes víctimas del absurdo (sic) y del mal momento (sic) que se vivía (1936)”.             
(*) …Además, allí no murieron… fueron asesinados en el acantilado de El Faro de Santander.         
 
    ¿Y quién escribe esto, que pudiera haber suscrito  el Marqués de Paracuellos,  para “justificar” la masiva masacre de sacerdotes y monjas en la Zona Roja de la España de 1936-1939?  ¿Rafael Alberti, quizás?  No… Lo escribe el director de la revista de los cistercienses en España,  “Cistercium”, en su edición de enero 2011.       Por otra parte, esta “profunda” explicación también podría servir para los mártires cristianos de las persecuciones de Nerón, Diocleciano, etc. También ellos fueron víctimas del “absurdo y del mal momento que se vivió”…          
 
   2)”Mártires de Viaceli… Amor, Paz, Reconciliación”   (Nos suena ¿verdad?)          
 
   3)  “… Fueron arrebatados por el huracán y la tormenta de su tiempo…” Así, pues, no fueron asesinados por ser monjes cistercienses, como erróneamente se nos enseñó en los años de la “oprobiosa” bajo el “nacional-catolicismo”… Ya lo saben, “fueron arrebatados por el huracán y la tormenta de su tiempo”…  Igualito, igualito que ocurrió p.e. en dicbre. 2004 con las casi 230.000 víctimas de un terrible tsunami en el Océano Indico … Debido a un huracán y tormenta de su tiempo… aunque otros dicen que precedido de un gigantesco maremoto…          
 
   4) Después de indicar los nombres y apellidos de los 19 mártires, se puede leer: “Estos son los que fueron rescatados (sic). Son primicia para Cristo…”         
 
   Sobran los comentarios… Utilizando el sabio refranero español… “No hay peor mentira que la media verdad”  Leyendo la “descripción” que hace la máxima autoridad de los cistercienses españoles en un tríptico anunciador de un nuevo libro (puntos 2 al 4), con motivo de la beatificación de sus mártires en 1936,  nadie puede enterarse de que fueron asesinados “in odium fidei” y por ello beatificados por S.S. el Papa.  Ni que decir tiene que visto el texto del tríptico, no compré el libro en cuestión. Por el contrario, tuve la suerte de que un amable monje-portero me regalase un ejemplar del anterior y modesto librito (ya no a la venta) editado en 1947… en papel barato (casi papel de estraza o de “envolver garbanzos”) con una humilde portada, en débil cartulina, dibujada casi por un colegial, pero donde ya refleja la verdad de los hechos… unos milicianos armados llevándose detenidos a varios monjes cistercienses…       
 
   Y la parte final del largo párrafo citado de la homilía del Card. Rouco no deja lugar a dudas de cómo se suma a las tesis de Santiago Carrillo en 1948. Repetimos: “… de aquella España que, con sus jóvenes (sic) quería superar para siempre la guerra civil; los hechos y las actitudes que la causaron … y que la pueden causar”.
 
   No era la España de 1976-1981 la que quería “superar para siempre la guerra civil” y mucho menos “sus jóvenes”, sino Santiago Carrillo; la Pasionaria, Rafael Alberti y toda una serie de exiliados con las manos manchadas de sangre… Nada jóvenes por cierto, Sr. Cardenal. Añadir lo siguiente, a título de anécdota personal… En los años citados por el Card. Rouco de la presunta “reconciliación”,  yo trabajaba de “chupatintas ilustrado” en la Conf. de Cajas de Ahorro –en el Dpto. de Extranjero-  y pasaron por mis manos órdenes de transferencia –de sustanciosas sumas- como “indemnizaciones” a modo de “atrasos”-  a favor de exiliados españoles residentes en  Toulouse/Francia… Para los más o menos jóvenes que lean esto, explicarles que cito como punto de referencia la tal ciudad francesa … que tiene un hermoso monumento dedicado a los exiliados españoles que lucharon ”pour la liberté et pour la France”…  ya que era allí donde se preparaba a los terroristas comunistas para sus esporádicas incursiones en España… La última de ellas creo recordar en 1963, colocando un explosivo de mediana potencia en el Dpto. de Pasaportes de la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol. Dos jóvenes comunistas de nacionalidad francesa, hijos de exiliados españoles, que fueron capturados, juzgados y condenados por un tribunal militar… y fusilados. N.B. Ya se había fundado el FES y Maestú, como periodista, asistió a la rueda de prensa en la D.G.S. etc. y nos lo narró punto por punto.       
 
   Esta fue una de las formas de “reconciliación nacional” … en perfecto silencio, ocultándolo a los españoles… elaborada por el trio de la “sagrada Transición” (S.M.; Torcuato Fdez.Miranda y Adolfo Suárez).