“Está en juego la libertad”, advierte la entidad, que aguarda una resolución de la Audiencia Nacional en el proceso para su ilegalización

Miembros del Patronato de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) se reunieron el pasado fin de semana en el Valle de los Caídos (renombrado Valle de Cuelgamuros) con el objetivo de analizar la situación de la entidad y la “estrategia a seguir en la lucha que mantiene en defensa de sus derechos constitucionales de libertad de opinión, expresión y asociación contra un Gobierno socialista, comunista y separatista que pretende su extinción al más puro estilo estalinista”, según fuentes de la organización.
Bajo la presidencia de su presidente Ejecutivo, el general de Infantería de Marina (R) Juan Chicharro, y 37 delegados provinciales coordinados por el general (R) Adolfo Coloma, y tras “dos jornadas intensas”, las principales conclusiones coinciden en un único aserto: “Luchar y resistir en defensa del recuerdo y legado de quien rigió los destinos de España durante 40 años”. “No nos rendimos ni nos rendiremos”, es el lema de la cita a modo de conclusión de los miembros de la Fundación Franco, objeto de un proceso de ilegalización por parte del Gobierno que está ahora en manos de los tribunales.
Nuevas generaciones
Durante el encuentro, dirigió unas palabras el general Chicharro, quien hizo hincapié en que la FNFF “es una institución cultural cuyo único objetivo, el que marcan sus estatutos, es difundir la memoria y el legado de Francisco Franco y transmitirla a las nuevas generaciones”.
Lamentó el presidente ejecutivo de la entidad que estamos “viviendo la deconstrucción sistemática” de la “unidad” que logró el franquismo, y “por eso el legado de Franco no es nostalgia de museo: es una referencia necesaria”.
Cargó Chicharro contra la “herramienta principal” para borrar la herencia del pasado reciente: “La Ley de Memoria Histórica y, sobre todo, la Ley de Memoria Democrática”. La última, recordó, “establece que concurrirán en vía de extinción las fundaciones o asociaciones que “no respondan al interés general de los españoles”.
Al respecto, se preguntó: “¿Cómo no va a ser de interés general conocer una parte decisiva de nuestra historia?”.
“Lo que está en juego”, explicó, “no es solo la existencia de la Fundación Nacional Francisco Franco, ni de otras entidades similares. Lo que está en juego es la libertad de los españoles: libertad de opinión, de pensamiento y de expresión. Se nos impone una verdad histórica por ley. Se criminaliza la discrepancia interpretativa. Eso es totalitarismo”.
Su presidente ejecutivo recordó que “la Fundación es una entidad privada, financiada con aportaciones voluntarias, que ejerce la libertad de asociación (artículo 22) y la libertad ideológica (artículo 16). El Estado no puede disolverla porque sus fines no coincidan con la narrativa oficial del Gobierno de turno. El “interés general” no puede ser el interés del partido que ostenta temporalmente el poder”, argumentó.
En cuanto a la situación actual de la entidad, afirmó Juan Chicharro que “tras la resolución del Ministro de Cultura” se presentó un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional “por entender que consideramos que la actuación de la Administración Pública no se ajusta a Derecho y que perjudica nuestros derechos constitucionales”. Este recurso “ha sido admitido a trámite y, por lo tanto, estamos a la espera de la resolución de la Audiencia. Si fallara en contra nuestra entonces recurriríamos con un recurso de casación o de amparo ante el Tribunal Supremo”.
“Lo que está en juego no es la existencia de una fundación. Lo que está en juego es la libertad”, terminó su intervención el general de Infantería de Marina.

