En este año que ahora termina, el mundo ha presenciado el incalificable forzamiento de que sido víctima el pueblo checoslovaco. Ese tremendo ejemplo, como fue un día Hungría, debe servir para abrir definitivamente los ojos a los ilusos que pretendían hacer creer a los demás la existencia de una evolución interna del comunismo.
(30-XII-1968: Mensaje de fin de año.)

