El aumento progresivo de la población española, la exigencia humana de la elevación del nivel de vida, la ambición legítima del disfrute de bienes, el agotamiento progresivo de nuestros veneros minerales y de nuestras reservas naturales de tierras regables, nos obligará a vivir en el porvenir de nuestro genio, de nuestra técnica y de nuestro trabajo. No tendremos ya ríos que represar y pocas tierras que regar. A la acción expansiva sucederá la labor intensiva, el perfeccionamiento industrial, la lucha de nuestros productos y manufacturas en los mercados. Todo ello requerirá gastar nuestras energías y posibilidades. La eficacia nos es indispensable y la historia de un siglo y medio perdido nos dicta que eso sólo debe lograrse en un régimen de realizaciones como el nuestro.
Francisco Franco Bahamonde
(18-V-1958: Madrid. Cortes españolas.)

